Cuando supe sobre SANFIC, en su sexta versión, iba a estar itinerante en varias comunas de la capital, entre ellas nuevamente Maipú, fui inmediatamente a informarme sobre el día en que estaría, las películas en cartelera y los horarios respectivos.
Le comenté a mi polola, y nos animamos de inmediato, programamos el jueves 18 para ver cuales películas eran interesantes, y concordamos finalmente con estar gran parte de la jornada.
¿Resultado? Llegamos a la función del mediodía, pero el anfitrión del “cine-camión” nos comentaba sobre problemas técnicos ocurridos durante la función, por lo que cordialmente fuimos invitados a esperar la película de las 15:00 horas. No nos quedó otra que “hacer hora” por buen rato, por lo que terminamos en el Cerro Primo de Rivera, aprovechando el buen día.
Llegamos a la función sugerida, y luego de consultar a otra persona, al parecer coordinador del evento, nos confirma que todas las funciones, incluso las de las 15:00 horas eran para colegios, por lo que la función “para público general” recién sería la programada a las 17:15 hrs. Quedamos tan “plop” como los vecinos que viven al lado del aún postergado Corredor Pedro Aguirre Cerda.
Nos sentamos al lado de los míticos cañones de Plaza Monumento, contemplando el movimiento diario, los perros vagos, los colectivos moviéndose como baratas, los escolares del Widmer y el Llona, la fauna maipucina en plena.
Finalmente llegó la hora de la función, eran ya cerca de las 17:00 hrs, no había tanta gente, pero impresionaba ver la cantidad de madres con sus hijos. Infaltable el vendedor de maní y barquillos, aunque nos esperaban promotores con cereales de una de las marcas auspiciadoras.
La película era Krabat, producción alemana basada en la novela escrita por Otfried Preussle, y contaba con la actuación de David Kross y Daniel Brühl, donde al menos era posible ver que la mitología y creencias anglosajonas se mantienen bastante potentes en el cine internacional.
Ya cerca de las 7, sólo deseábamos ir a casa, viendo que al menos para la función final que venía (La Elegida, producción estadounidense) ya tenía una larga fila para ser vista por varios vecinos, aunque se notaba mayor público joven, y además con una trama bastante intereante, aunque por motivos de última hora no pudimos quedarnos a ella.
Al menos, creo que de algo sirvieron las largas horas de espera, aunque lo mejor sería que CORPARTES en la próxima versión de SANFIC, coordinara mejor los horarios y de aviso previo de las funciones a público general y las acordadas para instituciones, considerando el gran plus de un evento gratuito e itinerante.
Por Claudio González N. Periodista Ciudadano de La Voz
¡Gracias Claudio!
Stephanía Basaure
20 Agosto, 2010 at 11:17 AM
Uuuuh el perrito molestoso de la foto!
El problema fue que el día no nos acompañó muy bien, y frustraba que nos dijeran que había que esperar 2 o más horas para la siguiente función, pero a pesar de la espera y todo lo que conllevó, la película estaba buena