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Joven lleva más de un mes desaparecido en la X Región y familia pide que agilicen la investigación

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noviembre 10, 2020 10:01 am

Rodrigo Alejandro Ramos Cordero, de 36 años, fue visto por última vez en Castro el pasado 4 de octubre. Maipucino de casi toda la vida, en 2019 se había ido a vivir con su familia a San Felipe, pero a mediados de este año decidió partir a Coyahique en búsqueda de trabajo.

De acuerdo con el relato de familiares y amigos, tras no encontrar empleo y viendo que iniciaba la cuarentena, tuvo la intención de devolverse a la quinta región, pero no sin antes aprovechar de cumplir un sueño: mochilear por el sur.

Durante su estadía en la décima región había conocido a algunas personas con las cuales comenzó la travesía. Se trataba de una pareja (hombre y mujer) y dos hombres más. Luego de recorrer la misma ciudad de Coyahique y Puerto Montt, el grupo viajó a la Isla de Chiloé.

Una vez en Castro, según testificaron los amigos que estaban con él, el rastro de Rodrigo se perdió en una escalera del sector Lillo, en la costanera de la ciudad, lugar que es conocido por ser un punto de encuentro donde jóvenes se juntan a beber.

Primero estuvo en un mirador con dos de los cuatro amigos y dijo que iría a comprar, pero no volvió. En ese momento lo que había sucedido era que se encontró con la pareja en el camino y decidió quedarse con ellos e ir a beber a la mencionada escalera.

A partir de ahí el relato es algo confuso, ya que en el lugar habría habido un conflicto que no queda claro si fue con la pareja o con otras personas que se comenta que llegaron. Supuestamente Rodrigo, en estado de ebriedad, se habría puesto a pelear, la pareja decidió irse sin él y nunca más lo vieron.

Los cercanos sospechan de los amigos

Después de lo ocurrido, pasaron tres días hasta que el grupo de amigos del sur decidió dar aviso a la madre de Rodrigo que no lo veían desde aquel domingo 4 de octubre y Patricia Cordero de inmediato puso la denuncia en Carabineros sobre la desaparición de su hijo.

Luego de eso, el contacto con aquellas personas fue limitado e incluso se comenta que cerraron redes sociales y bloquearon a quienes preguntaban por el joven desaparecido, entre ellos a su hermano José Luis Ramos.

Gabriel Hernández, uno de los amigos cercanos que ha seguido de cerca el caso e incluso viajó al sur para colaborar en la búsqueda, cuestiona la actitud de los supuestos amigos. “Por qué se demoraron tanto en avisar. Yo pienso que si voy con amigo y se pierde, me quedo con sus cosas, yo me pongo como loco a buscar al tiro y no espero tantos días para avisar a la familia”, dijo.

Gabriel agrega que en un momento, junto a José Luis, lograron contactarse con uno de los acompañantes del viaje que supuestamente había guardado las cosas de Rodrigo. Sin embargo, una vez en el lugar donde habían quedado de reunirse para recuperar las pertenencias, esta persona no contestaba el teléfono.

“Después de más de cinco horas nos terminó dando una dirección. Era una casa ocupa y ahí nos entregaron una bolsa de basura con unas prendas de ropa todas sucias, pero ningún documento o algo de valor”, detalló.

La tardanza en la búsqueda policial

A penas tuvo los medios y viendo que los días pasaban sin obtener ningún indicio sobre el caso de su hermano, José Luis viajó al sur a fines de octubre y se encontró con que ninguna policía había iniciado un proceso de búsqueda.

“Fui a la Fiscalía y primero no nos tomaban en serio, decían que mi hermano podía andar por ahí leseando. Después de insistir empezaron a llamar a San Felipe y recibieron recién los antecedentes porque no habían mandado nada, ningún aviso”, cuenta el hermano.

“Ha sido muy angustiante. Estamos todos mal, pero tratando de tener fuerza para encontrarlo. Ando pegando afiches por todos lados, ya me conozco casi toda la isla”, agregó.

En ese mismo sentido, la madre expresó: “Encuentro que es tanto protocolo. Claro, porque a lo mejor nosotros no tenemos dinero o apellido, entonces, es un desaparecido más nomás. Le doy muchas gracias a toda la gente que está con nosotros, la gente y amigos de Maipú se han portado un siete y eso es lo que necesitamos para tener fuerzas”.

Recién hace unos días la Policía de Investigaciones desplegó la búsqueda en diferentes sectores, uno de los cuales fue el río Gamboa, pero hasta el momento no hay resultados positivos. Las esperanzas de la familia están puestas en las pericias que la PDI haga de las cámaras de seguridad que logren verificar el relato de los amigos y entreguen algún dato clave sobre lo sucedido.

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Bárbara Espinoza Calixto

Soy estudiante de Periodismo UC en vías de titulación. Con una marcada vocación social, espero cumplir con el rol fiscalizador y el derecho a la información que se espera de un periodismo responsable y ético.