Canal Santa Marta de Maipú enfrenta a tope el temporal: Los detalles de lo que falta de la obra y los motivos del aplazamiento del MOP para la entrega total
Las obras hidráulicas inauguradas, que corresponden a una parte del total que aún no han sido entregadas, se han puesto a prueba en Camino Melipilla con Tres Poniente. El MOP aplazó para septiembre la entrega del resto de las obras.

El túnel que debe evitar que el Canal Santa Marta vuelva a inundar el Camino a Melipilla está operando durante este sistema frontal, sin embargo, la obra está aproximadamente en un tercio de su operación. Así lo consigna una minuta interna de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), fechada el 9 de julio de 2026 y a la que tuvo acceso La Voz de Maipú, que fija la puesta en marcha hidráulica «durante la semana del 20 de julio» y advierte, en la misma línea, que «no será posible inaugurar la obra, dado que el contrato no estará finalizado».
El documento es más explícito todavía sobre cómo debe manejarse el anuncio. «Este hito constructivo podría ser anunciado como un término de las obras hidráulicas, que quedarán en condiciones de operación en caso de un aumento de caudal en el canal», dice el texto, antes de enumerar lo que falta: terminaciones en superficie, paisajismo y seguridad en los accesos. El término real del contrato, según la propia minuta, se corrió del 31 de julio de este año a la quincena de septiembre.
En términos simples: el ducto está tragando agua de lluvia —que es lo que le importa a los vecinos de Villa Los Héroes cuando el canal se sale— pero a la obra le faltan harto para estar completamente culminada.
El biministro De Grange expuso recientemente que el nuevo bypass del canal Santa Marta ha demostrado ser efectivo en el contexto de este temporal. “Estamos viendo acá el funcionamiento de las nuevas obras del canal Santa Marta, esta especie de bypass de agua, que hasta el momento ha ayudado muchísimo a que el impacto de esta tormenta, de este temporal, haya sido menos grave de lo que esperábamos”.
Un canal de 1980 que hoy drena cinco comunas
El Canal Santa Marta no nació para esto. Fue creado en 1980 “como cinturón protector de aguas lluvias” y pertenece a la Municipalidad de Maipú, según consigna la minuta, y hoy es el desagüe de un pedazo entero de Santiago.
El Plan Maestro de Evacuación y Drenaje de Aguas Lluvias del Gran Santiago de 2001 lo incorporó a la Red Primaria del sector surponiente, y con eso quedó bajo competencia de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del MOP, que opera bajo convenio con el municipio, dueño del cauce.
Su trazado parte en el Puente General Velásquez con Camino Lo Espejo, cruza Maipú y descarga en el río Mapocho: unos 10,5 kilómetros. Por ahí no corre sólo el agua de Maipú. El canal evacúa además las lluvias de San Bernardo, La Pintana, El Bosque y Lo Espejo, y de paso se usa como canal de derrame de aguas de riego. Es decir, cuando el vecino de Villa Los Héroes ve el agua subir, está mirando la escorrentía de cinco comunas pasando por su calle.
El diagnóstico de la DOH sobre por qué se desborda cabe en una frase del documento: «Por la falta de capacidad hidráulica del Canal Santa Marta, se producen desbordes por eventos de precipitación o por acumulación de basura. El punto de mayor gravedad corresponde al cruce del canal con el Camino a Melipilla».
Esas dos causas —lluvia y basura— no pesan igual. Los desbordes de abril de 2024 ocurrieron con precipitaciones bajas, taponadas por botellas, bolsas y bloques de plumavit. En junio de 2023 la maquinaria pesada sacó del cauce refrigeradores, colchones y muebles.
La municipalidad ha retirado miles de toneladas de basura del canal año a año, y aun así las personas continúan descargando de noche en las riberas.
466 metros de 5.544
Acá viene la letra chica. El proyecto de ingeniería de detalle de la DOH contempla entubar el canal entre las compuertas de descarga del canal Lo Espejo y la descarga al río Mapocho: 5.544 metros. El contrato que está en ejecución cubre 466 metros. Poco más del 8% del trazado proyectado.
Son, eso sí, los 466 metros que más duelen: el tramo parte 50 metros aguas arriba del Camino a Melipilla y termina cerca de la intersección de Del Ferrocarril con Cerro Barón, justo el punto que la DOH califica como el de mayor gravedad.
La obra se construye entera con sistema subterráneo de Tunnel Liner, planchas de acero revestidas por dentro con hormigón, que se instalan perforando el subsuelo sin abrir zanja. La elección no es estética: permitió no cortar el Camino a Melipilla ni tocar la vía férrea adyacente, donde EFE construye el tren Melipilla–Estación Central. El ducto resultante mide aproximadamente 2,9 metros de alto por 3,9 de ancho.
Al 9 de julio, la excavación general (6.050 m³), el túnel liner (460 metros lineales), los piques 1, 2 y 3 y las chimeneas 1, 2, 3 y 4 estaban ejecutados al 100%. El revestimiento interior de hormigón G-30 iba en 99,36%: 625 m³ de 629. Lo que arrastra el porcentaje son las obras de borde: la captación de aguas en el sector del pique 1 va en 75% y la devolución de aguas en 87,25%.
Los datos del contrato:
- Contratista: Bozic Ingeniería y Construcción Ltda.
- Monto: $9.768.325.128
- Inicio: 24 de abril de 2024
- Plazo: 828 días corridos
- Término según contrato vigente: 31 de julio de 2026 (sin embargo, las autoridades anunciaron que estará listo en septiembre).
- Entrega de terreno: 3 de junio de 2024
- Avance físico: 94%
Por qué se corrió el plazo: tapas, rejas y arbustos
El atraso de unos 40 días no viene de un problema de túnel. Viene de arriba, en la superficie, y de dos cosas que la propia DOH decidió agregar.
La primera es seguridad. La minuta informa que está «en elaboración el Convenio N° 2», cuyo objetivo es instalar elementos de seguridad en las cámaras y en los accesos de los piques «para evitar ingreso de personas y el robo de los elementos instalados». Costo estimado: 80 millones de pesos adicionales y unos 40 días corridos más de plazo. En los piques 1, 2 y 3 se van a cambiar las tapas, reemplazando la malla actual por plancha diamantada, «para incrementar la resistencia y disminuir la vulnerabilidad frente a accesos indebidos». También se ajusta el nivel de las chimeneas y se construye una losa de hormigón armado con tapa tipo calzada.
La segunda es cosmética: incorporar vegetación arbustiva alrededor de los piques «con el fin de ‘hermosear’ el espacio y mejorar la percepción comunitaria, favoreciendo la integración visual con el parque».
La DOH atribuye parte de estos refuerzos a «las observaciones de la comunidad en las reuniones de participación ciudadana», y cierra sosteniendo que las medidas refuerzan su compromiso «con la seguridad técnica del proyecto y su adecuada inserción social y urbana en la comuna de Maipú».
Lo que no cubre el túnel
Mientras se afinan las tapas y los arbustos de esos 466 metros, los otros 5.078 del proyecto siguen siendo un cauce a cielo abierto, y el resto de los 10,5 kilómetros del canal ni siquiera está en el diseño de entubamiento.
