Claudio Jorquera y su obra Maipú Plural: “Hay que celebrar las Fiestas Patrias como patriotas, no como patrioteros”
El profesor, escritor y fotógrafo maipucino desmenuza las crónicas de su libro Maipú Plural y reflexiona sobre el sentido de estas Fiestas Patrias, llamando a superar los símbolos vacíos para rescatar la memoria viva de los barrios, sus trabajadores y la vida comunitaria.

En estas Fiestas Patrias, cuando Chile se viste de tricolor y vuelve la mirada a sus raíces, resulta imprescindible detenerse en el corazón histórico de nuestra patria: Maipú. Cuna de gestas decisivas y de un patrimonio vivo que se respira en cada rincón, Maipú no solo resguarda el pasado, sino que lo reinterpreta día a día a través de la voz de sus habitantes.
Claudio Jorquera Aceituno es profesor, escritor, magíster en educación, apasionado fotógrafo yha hecho de la memoria local su principal vocación. Claudio ha dedicado años a rescatar y difundir la identidad y la riqueza cultural de nuestra tierra. A través de su libro Maipú Plural, nos regala un recorrido entrañable por crónicas, datos curiosos e historias poco conocidas que dan vida a nuestra comuna.
Acompáñennos en esta conversación sobre historia, identidad y orgullo maipucino en este nuevo aniversario patrio.
—¿Qué te motivó a rescatar la identidad y el patrimonio de la comuna a través de tus crónicas presentes Maipú Plural?
Tú mismo me has dado el punto de partida para responder. En la introducción a esta entrevista señalas que Maipú se “reinterpreta día a día a través de la voz de sus habitantes”. Precisamente, esa afirmación constituye el fundamento de mi respuesta: Maipú plural busca contribuir a una reinterpretación de nuestra historia y de nuestro patrimonio desde una perspectiva más amplia e inclusiva.
Es cierto que los orígenes de Maipú se encuentran estrechamente vinculados con las dimensiones militar y religiosa, particularmente a partir de la batalla de 1818 y de la posterior construcción de espacios destinados a conmemorar aquel acontecimiento. No obstante, el devenir histórico de la comuna ha estado protagonizado por muchos otros actores y comunidades que, desde sus respectivos trabajos, saberes, experiencias y valores, también han contribuido de manera significativa a su desarrollo y configuración social.
El propósito del libro no es cuestionar la importancia de los grandes acontecimientos, personajes y espacios que forman parte de la memoria tradicional de la comuna. Sin duda, son parte de nuestra historia y merecen ser conocidos y estudiados. El problema aparece cuando esos elementos terminan ocupando prácticamente todo el espacio del relato histórico. No se trata de reemplazar un relato histórico por otro, sino de ampliar la mirada sobre la comuna. Los barrios, las organizaciones sociales, el trabajo de sus habitantes, los lugares y recuerdos, aunque menos visibles, también forman parte de la identidad de Maipú. El libro reúne una selección de artículos y columnas que publiqué en diversos medios de comunicación y que abordan la comuna desde perspectivas diferentes y complementarias.
Junto a elementos reconocibles de la identidad histórica y patrimonial de Maipú se presentan espacios, personajes y acontecimientos que podrían ser considerados secundarios, incómodos o incluso carentes de valor patrimonial. Entre los temas abordados se encuentran la avenida Cinco de Abril, los toros de la antigua medialuna, Roberto Lebegue (el sacerdote peluquero), el Campamento Sol Naciente, la Población Patrona de Chile, el Mundial de Fútbol de 1962, el antiguo cementerio parroquial, entre otros.

—Pensando en las Fiestas Patrias, ¿cómo se entrelaza la historia de Maipú con estas celebraciones tan importantes para nosotros?
Maipú está vinculado estrechamente con la historia de Chile. Por esto, estas celebraciones plantean el desafío de distinguir entre una valoración reflexiva del pasado y aquellas expresiones sin juicio crítico de ciertos nacionalismos extremos.
Resulta pertinente recordar las palabras del papa Francisco, de Feliz Memoria, durante su visita a nuestra comuna, el miércoles 17 de enero de 2018. En aquella ocasión, al dirigirse a los jóvenes, y a través de ellos a todos nosotros, vinculó a Maipú con el amor a la patria y nos exhortó a ser “patriotas, no patrioteros”.
Con el término “patriotero”, el pontífice se refirió al patriotismo de fachada, de banderitas chilenas en las solapas, de desfiles, de sacralización de banderas, de himnos marciales. Las “Fiestas Patrias” tienen ese peligro. Desgraciadamente, para algunos, estas celebraciones son una forma de “patrioterismo” que se alejan del sentido último del recuerdo y valoración del pasado histórico como patrimonio colectivo.
El patriotismo, desde esta perspectiva, no se limita solo a la exaltación de símbolos nacionales. Es la manifestación del compromiso con las personas, con la comunidad y con el reconocimiento del aporte de diversas personas y actividades en la construcción y desarrollo de nuestro país.
Ojalá que, en Maipú, señalado por algunos como “Cuna de la Patria”, estas celebraciones constituyan espacios de encuentro, reflexión y valoración de nuestro pasado, evitando que sean instrumentalizadas para promover ideologías nacionalistas, militaristas o supremacistas.
—En el libro abordas una gran variedad de datos curiosos de nuestra comuna que has podido compartir con público general y estudiantes. ¿Cuál de estas historias crees que sorprende más a los vecinos?
El libro fue presentado por primera vez en la Biblioteca Popular Rayen, es decir, fuera de los circuitos culturales tradicionales y elitistas. Fue presentado en la “periferia”, al decir del Papa Francisco. Esto significó que muchos contenidos del libro hicieran mucho sentido a los participantes. Entre estos, el testimonio del sacerdote Roberto Lebegue, el liceo nocturno que funcionó muchos años en el barrio de la biblioteca, el club deportivo Campos de Batalla y el campamento Sol Naciente, creado solo por mujeres.
En una segunda presentación, en el Colegio Terraustral Oeste, invitado por el profesor Francisco Díaz, varios estudiantes estuvieron interesados en temas que no están en el índice del libro, pero que se tocan en algunos artículos. A ellos les interesó la vida de la comuna durante la dictadura cívico militar y el cambio demográfico ocurrido a partir del inicio de los años 80. Esas interrogantes dan esperanzas de que todavía la juventud se interesa por temas que muchos han tratado de callar o cubrir con anécdotas, prejuicios o descalificaciones.

—En tu vida te has desempañado como profesor, escritor y fotógrafo. ¿Cómo influyen estas facetas en tu forma de ver y retratar a Maipú?
Yo soy, como tradicionalmente se dice, “nacido y criado” en Maipú. Ejercí mi profesión mayoritariamente aquí, participé en mi niñez, juventud y en la vida adulta como agente pastoral en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, jugué en la segunda infantil del C.D. Racing. En otras palabras, disfruté de la vida de ese Maipú que ya no está, que es necesario recordar y agradecer, pero no buscar como “el feliz tiempo perdido”. Tal como dice el poeta Vicente Huidobro, no me gustan “los que todavía sueñan con lo antiguo y piensan que nada puede ser superior a lo pasado, (…) Pero no se crea que desprecio el pasado. No. Repruebo el que solo se piense en él y se desprecie el presente”.
Lo que escribo y fotografío es para valorar ese pasado que permite conocer y comprender el presente.
—¿Qué mensaje le dejas a los maipucinos en este nuevo aniversario patrio?
Valoren este aniversario patrio. Pongan banderas chilenas, celebren, bailen cuecas, participen en desfiles, pero no olviden el significado original de la celebración. Es el inicio de un Chile independiente, compartido y diverso. No es solo triunfos militares. Es también, fundamentalmente, aportes de artistas, obreros, científicos, profesores, dueñas de casa y, en suma, de cada uno de los habitantes de Chile. Mantengan el sentido de la palabra “patria” que proviene del latín “pater, patris”, que significa “padre”. Es decir, la patria es la tierra de los padres, de nuestros padres.
Parafraseando al Papa Francisco, el verdadero patriota es aquel que ama profundamente a su «Madre Patria», tiene los pies en la tierra, busca el bien común y trabaja activamente paraconstruir una sociedad más justa junto a todos sus compatriotas.
Celebremos como patriotas, no como patrioteros.
En este nuevo aniversario patrio, la invitación de Claudio Jorquera Aceituno cobra más sentido que nunca: mirar a Maipú no solo desde la solemnidad de los monumentos o las gestas militares, sino desde la vida que late en sus barrios, la memoria de sus organizaciones y el esfuerzo cotidiano de su gente. Maipú Plural nos recuerda que la verdadera identidad se construye día a día y que amar la tierra de nuestros padres exige compromiso, encuentro y una mirada inclusiva sobre el pasado. Que estas celebraciones sean una oportunidad para reencontrarnos con la historia viva de nuestra comuna y para seguir construyendo, entre todos, una comunidad más justa y consciente de sus raíces.
