Inseguridad en Villa Santa Teresa del Rosal: junta de vecinos acusa asaltos diarios y exige patrullaje activo en esquina crítica de Avenida Los Pajaritos
Tras el violento robo sufrido por una trabajadora a las 06 de la mañana en Jorge Délano con Avenida Los Pajaritos, la dirigencia vecinal denuncia que los delitos son cotidianos, apuntando a problemas de luminarias y falta de presencia de seguridad municipal en los horarios punta.

Eran las 06:10 de la mañana de ayer miércoles 23 de septiembre cuando una vecina de la Villa Santa Teresa del Rosal caminaba hacia su lugar de trabajo. A esa hora, aún con escasa luz natural y en pleno trayecto matinal, su recorrido fue abruptamente interrumpido en la esquina de calle Jorge Délano con Avenida Los Pajaritos.
En ese punto, un automóvil detuvo su marcha y un sujeto descendió del vehículo para abordarla de forma sorpresiva e intimidarla. El individuo le arrebató su teléfono celular y huyó de inmediato del lugar en el mismo móvil. Tras el asalto, su esposo confirmó que la víctima no presentó daños físicos, aunque si se encontraba afectada por el susto y la vulnerabilidad vivida en medio de la vía pública.
Un cruce estratégico tomado por la delincuencia
La intersección de Jorge Délano con Avenida Los Pajaritos es una intersección peatonal clave y de alto tránsito para la zona norte de Maipú. Al emplazarse a pasos del Mall Arauco Maipú y de la estación de Metro Monte Tabor, hartas personas caminan diariamente por sus aceras para tomar locomoción o dirigirse a sus jornadas laborales y estudiantiles.
Sin embargo, los vecinos advierten que el sector se ha transformado en un foco delictual permanente. Así lo ratificó Carlos Tapia, secretario de la junta de vecinos de la Villa Santa Teresa del Rosal e integrante de la Comisión de Seguridad del Barrio Longitudinal, quien además opera como monitor de Carabineros:
“El delito aquí dentro de nuestro barrio es para las personas que transitan, ya sea peatonal o en vehículo (…) y estamos teniendo muchos delitos, es a diario, no es solamente un solo día, y en diferentes horarios”.
De acuerdo con el dirigente, los atracos golpean transversalmente a la comunidad. “Esto es común en las personas adultos mayores, jóvenes, a estudiantes”, relata, haciendo hincapié no solo en las pérdidas materiales, sino en el impacto psicológico.
“Han agredido gente robando celulares o documentación, pero no se conforman con eso, sino que también es el daño físico que le provocan a las personas y el daño moral en cómo queda la persona”, explica.
Frente a estas situaciones críticas, la junta vecinal mantiene coordinaciones para activar protocolos de contención y apoyo psicológico con la municipalidad cuando los afectados lo requieren.
Horarios críticos y el llamado a un “punto fijo”
Según los registros que maneja la comisión vecinal, los asaltos se concentran con mayor fuerza en las franjas de traslado masivo: durante la madrugada —entre las 06:30 y las 08:00 de la mañana, cuando los residentes caminan hacia el metro— y desde las 18:00 horas en adelante, coincidiendo con la salida de trabajadores y clientes del centro comercial.
Frente a esta vulnerabilidad reiterada, la dirigencia solicitó medidas concretas de resguardo:
“Nosotros hemos pedido que haya un vehículo de punto fijo en Jorge Délano con Pajaritos (…) eso baja mucho la delincuencia, y la gente se siente más segura al entrar o salir de la villa. Al ver un policía, como que al delincuente rehúye un poco a delinquir”.
Respecto a la respuesta de las policías e inspectores, Tapia señaló que mantienen una vía telefónica directa con Carabineros, quienes demoran entre 10 a 20 minutos en arribar al sitio del suceso una vez alertados. No obstante, cuestionó la operatividad preventiva en el cuadrante:
“El mayor problema es que seguridad ciudadana no está llegando (…) y cuando lo están haciendo, muchas veces se quedan en un solo puesto. La idea es que se muevan y estén en diferentes calles”.

Foto: Referencial
Oscuridad en las veredas y organización comunitaria
A la falta de vigilancia continua se suma la deficiente visibilidad en las vías del barrio. El dirigente apuntó a la luminaria pública como un factor que favorece el actuar de los asaltantes:
“La oscuridad de las calles es otro factor. La postura de la luz está solamente en una vereda, en la vereda poniente no hay nada, o la luz está tapada por los árboles. Los delincuentes aprovechan cuando no hay luz porque se pueden ocultar más fácilmente”.
Ante este panorama, la comunidad ha debido implementar sus propias medidas de autocuidado mediante alarmas domiciliarias, botones de pánico y megáfonos de emergencia para alertar a los pasajes cuando ocurre un ilícito. Asimismo, continúan postulando a proyectos para instalar cámaras de televigilancia gestionadas por el municipio.
Mientras coordinan capacitaciones de prevención vecinal junto a la PDI y Carabineros, desde la junta de vecinos hicieron un llamado urgente a la comunidad a realizar las denuncias formales de cada robo, requisito indispensable para que las policías puedan justificar y focalizar mayores patrullajes en el sector.

Foto: Referencial
