Maipú despide a Camilo Escalona: las voces del socialismo comunal recuerdan al histórico dirigente
Camilo Escalona, histórico dirigente del Partido Socialista y expresidente del Senado, falleció el 4 de septiembre a los 71 años tras un cáncer de próstata. Dirigentes y militantes del PS Maipú recuerdan su legado.

Camilo Escalona, una de las figuras más influyentes del Partido Socialista y de la política chilena de las últimas cinco décadas, falleció la noche del viernes 4 de septiembre a los 71 años, producto de un cáncer de próstata agresivo que le había sido diagnosticado en 2024. Militante desde los 13 años, presidente del PS en cinco oportunidades, senador entre 2005 y 2014 y presidente del Senado en 2012 —el segundo socialista en ocupar ese cargo tras Salvador Allende—, Escalona fue una pieza clave en la reunificación de su partido y en la construcción de la Concertación. El gobierno decretó duelo oficial para los días 5 y 6 de septiembre.
En Maipú, donde el PS mantiene una activa organización comunal, su partida generó un profundo eco entre militantes de distintas generaciones. La Voz de Maipú reunió los testimonios de dirigentes y militantes socialistas de la comuna para reconstruir, desde lo local, el legado de una de las figuras históricas del socialismo chileno.
Luis López, presidente del Partido Socialista, Comunal Maipú

«Conocí la figura del compañero Camilo Escalona al entrar a la universidad en 2009. Por aquel entonces, era la figura más relevante del Partido y acompañaba el primer gobierno en la historia de nuestro país presidido por una mujer socialista. Más tarde, la frase que me marcó fue la categórica forma en que planteó que la idea de generar una nueva Constitución era ‘fumar opio’. Tiempo después, con la experiencia propia de la política y a la luz de los hechos ocurridos en los años siguientes, aquella frase nos mostró la claridad de nuestro compañero: ante un proceso histórico de esa magnitud, había que saber construir el camino con responsabilidad. Hoy nos quedamos con la certeza de que el compañero Camilo Escalona fue un actor central de la política chilena y de nuestro Partido; un militante siempre presente y preocupado por la colectividad y por Chile. Para muchos, un líder fundamental de esos que trascienden, tal como lo demostró la transversalidad de los afectos en su último adiós. Aún queda tiempo para una reflexión más profunda, pero la primera certeza es de profunda admiración y respeto por una figura histórica.»
Hernán Calderón, militante histórico del PS en Maipú

«La partida de Camilo es la partida de un líder. Un líder que cruzó generaciones, que partió siendo socialista muy joven, presidente de la federación de estudiantes secundarios de Santiago, y que mantuvo durante años sus profundas convicciones socialistas, preocupado de una sociedad más justa. Lideró parte de la transición democrática y fue parte de ese grupo de políticos que tenía una mirada más amplia, que daba espacios para el diálogo y para construir un nuevo país después de la dictadura. Camilo aportó mucho a la sociedad: tenía profundas convicciones socialistas, las interpretó y las mantuvo vigentes. Más allá de que puedan haber diferencias o discusiones, lo principal es que fue un líder del Partido Socialista que dejó un legado, y por eso es el sentimiento que tienen los socialistas con su partida. En Maipú muchos lo conocimos, tuvimos vínculo con él y fuimos parte de la sensibilidad que él lideraba; cuando tomó desafíos que involucraban a nuestra comuna, también estuvimos ahí y le dimos a conocer cuáles eran las necesidades de Maipú. Concurría permanentemente a las invitaciones que se le hacían para dar algún lineamiento sobre lo que estaba sucediendo en la política nacional; tenía una muy buena lectura del estado de nuestra sociedad y mucha influencia en jóvenes y militantes del partido. Es una gran pérdida. Camilo nos deja una tarea. Quienes somos de su misma generación lo conocimos hace muchos años y le tenemos un tremendo aprecio, y sabemos cuál fue su trayectoria y el legado que dejó.»
Marcela Delgado Guarda, administradora pública, ex secretaria general del PS Maipú, actual secretaria electoral PS Maipú

«Para mí, Camilo Escalona fue, ante todo, un militante profundamente comprometido con el Partido Socialista y con la construcción colectiva. Fue un compañero que entendió siempre que un partido se fortalece formando nuevos liderazgos, promoviendo el recambio generacional y estando presente en cada territorio. Recorrió Chile incansablemente, preocupado de la formación política y de fortalecer la orgánica del Partido. Y creo que hay algo que también es importante relevar: Camilo fue un hombre profundamente respetuoso de los acuerdos políticos y de la importancia de promover la unidad de las fuerzas progresistas. Dedicó su vida a la búsqueda de la justicia social, la igualdad y la dignidad de las personas, y deja una huella profunda en quienes militamos en el Partido Socialista. Hoy, desde su partida, nos corresponde a las nuevas generaciones recoger ese legado, seguir formando, seguir construyendo y mantener viva la lucha por una sociedad más justa e igualitaria. Ese es el mejor homenaje que podemos hacerle al compañero Camilo Escalona.»
Nelson Lafuente Moscoso, militante del Partido Socialista en el Comunal Maipú, donde ha sido presidente, secretario general y secretario de Participación Ciudadana

«Comprendemos que Camilo Escalona pertenece a una generación de militantes del Partido Socialista que asumió la política como una responsabilidad histórica; una generación que estuvo dispuesta a entregar la vida para recuperar la democracia, pensando no solo en quienes vivían el horror de la dictadura, la falta de libertades y la imposibilidad de expresar libremente una posición política, sino también en las generaciones que vendrían después. Ahí está una parte importante de su legado para el socialismo chileno: la convicción de que construir partido es también asumir responsabilidades. Reconocemos en Camilo a alguien que dedicó buena parte de su vida a esa tarea, entendiendo que la militancia no puede reducirse a lo que cada uno puede obtener de ella, sino que supone una responsabilidad con los demás, con el partido y, en definitiva, con la sociedad. También reconocemos en su trayectoria un compromiso permanente con la búsqueda de la unidad de la izquierda, del progresismo y de todos los demócratas de nuestro país; un aporte reconocido desde distintos sectores y fuerzas políticas democráticas. Por eso, queremos quedarnos con la idea de que ser socialista implica tener altura, dignidad y responsabilidad respecto de una historia que nos precede y de un proyecto colectivo que debemos ser capaces de entregar a las generaciones que vienen.»
Franchesca Muñoz V., presidenta comunal de las Juventudes Socialistas de Maipú

«Camilo Escalona significó para mí un ejemplo de militancia. Como joven militante y presidenta del Comunal de la Juventud Socialista de Maipú, me siento profundamente reflejada en su historia: un hombre que provino de una familia de esfuerzo, que luchó durante años contra la dictadura y que posteriormente dedicó su vida a trabajar por la recuperación de la democracia. Un hombre que amó a su partido hasta el final de sus días y que tuvo la capacidad de formar e inspirar a más de una generación de jóvenes militantes. Como todo militante, tuvo sus luces y sus sombras, pero me quedo con una enseñanza que para mí es fundamental: que el partido es mucho más que una definición ideológica, es una convicción que se elige y se reafirma día a día, con trabajo, compromiso y consecuencia, para construir un proyecto de país para y por las personas. Su ejemplo nos recuerda que quienes hoy asumimos la responsabilidad de militar tenemos también el deber de tomar esa posta, mantener vivas nuestras convicciones y seguir trabajando colectivamente por el país que soñamos.»
Los testimonios coinciden en un punto: más allá de las diferencias internas que atravesó su carrera, Camilo Escalona deja en el socialismo chileno —y en su expresión comunal en Maipú— la convicción de que la militancia es, ante todo, una tarea colectiva y de largo plazo.



