Cómo construimos La Bot de Maipú: periodismo local sobre la API de Mercado Público
Detrás de La Bot de Maipú hay dos APIs públicas de ChileCompra —una con más de una década de historia y otra lanzada en beta en mayo de 2026—, un worker que corre cada 10 minutos y varias lecciones duras sobre por qué "datos abiertos" no es lo mismo que "datos listos". Acá está la cocina completa del proyecto.

La Bot de Maipú se ve simple: una página donde cualquier vecino revisa qué compran el municipio y los servicios de la comuna. Debajo de esa simpleza hay una cadena de decisiones técnicas y editoriales que vale la pena documentar, porque cualquier medio local de Chile podría replicarla.
De herramienta interna a página pública
Aunque su lanzamiento público fue este fin de semana, La Bot partió puertas adentro, como un insumo de la propia redacción.
«La Bot de Maipú nació como una herramienta de uso interno. Cuando vi la nueva API de Compra Ágil de Mercado Público, pensé que podía ser un buen insumo para nuestra sala de redacción, y así partió esta historia: hice una primera integración usando modelos de Claude y en el camino me di cuenta de que esto tenía que ser público — poner sobre la mesa los datos que les importan a los vecinos de Maipú», cuenta Nicolás Aravena, editor y desarrollador web de La Voz de Maipú.
«La aplicación tiene varias capas. Por un lado detecta posibles fragmentaciones de compras y las deja marcadas, lo que mejora nuestra capacidad de investigar casos. Por otro, les abre oportunidades a las pymes, que ahora pueden mirar qué están comprando los organismos de Maipú», agrega.
La materia prima: dos décadas de apertura de datos
El sistema de compras públicas chileno opera en línea desde 2003, cuando partió ChileCompra. La apertura de sus datos fue gradual: comenzó en 2009, se consolidó en 2016 con la creación del sitio de Datos Abiertos y hoy descansa en la API de Mercado Público, que lleva más de una década disponible y entrega licitaciones, órdenes de compra, organismos y proveedores de más de 1.000 entidades del Estado.
El acceso es gratuito: se solicita un «ticket» (una llave personal) mediante un formulario, con un límite de 10.000 consultas diarias y la recomendación de hacer las descargas masivas entre las 22:00 y las 07:00 para no sobrecargar el sistema.
La pieza más nueva es la API de Compra Ágil, presentada en versión beta el 25 de mayo de 2026 en la Feria Estado Abierto. Permite monitorear en tiempo real las cotizaciones que los organismos publican, con sincronización incremental y filtros por región, estado y fechas. «Este cambio es importante porque nos permite avanzar en la apertura de la información hacia los usuarios finales», dijo en el lanzamiento Cristián Céspedes, jefe de la División de Tecnología de ChileCompra. La Bot de Maipú es uno de los primeros usos periodísticos de esa API: gracias a ella la página muestra las cotizaciones abiertas ahora, no las de la semana pasada.
Que las APIs importan ya no es una intuición: en la consulta pública que ChileCompra realizó entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, el 94% de los participantes declaró conocerlas y usarlas.
La arquitectura: barata a propósito
La Bot corre completa en el borde de Cloudflare: un worker (una función que se ejecuta sin servidor propio) con una base de datos SQLite (D1). Dos tareas programadas hacen todo el trabajo: una diaria que descubre las órdenes de los últimos días, y una cada 10 minutos que procesa la cola y sincroniza la Compra Ágil. El costo de infraestructura es cercano a cero — cabe en el plan gratuito.
El frontend es una página del propio sitio de La Voz de Maipú (Astro), que consulta la API del worker y renderiza la primera pantalla en el servidor para que cargue rápido incluso en un celular con mala señal. No hay registro, no hay cookies de rastreo, no hay app que instalar.
Cinco lecciones: datos abiertos ≠ datos listos
1. La API v2 exige User-Agent. Las peticiones sin ese encabezado reciben 403, y el entorno de los workers no manda ninguno por defecto. Una línea de código, pero horas de diagnóstico.
2. Los estados llegan con rezago. Un proceso de Compra Ágil puede quedar «publicado» en los datos días después de que su fecha de cierre pasó. Si tu página dice «cotizaciones abiertas ahora«, tienes que filtrar por fecha de cierre vigente, no confiar en el estado.
3. La cobertura hay que declararla. Nuestra base tiene órdenes sueltas desde 2020, pero la ingesta diaria completa partió en junio de 2026. Sumar todo daba un «monto total» 30 veces inflado por compras históricas cargadas a medias. La Bot acota sus cifras al período con cobertura real y lo dice en pantalla — la transparencia también aplica a las propias limitaciones.
4. El tope de Compra Ágil es mensual. Las 100 UTM del límite legal se miden con la UTM del mes en que se emite cada orden —con impuestos incluidos, según la guía oficial—, así que el detector de patrones de La Bot carga la tabla mensual del SII en vez de usar un valor fijo. Con un valor fijo, los casos de meses «más baratos» se pierden en silencio.
5. El límite de consultas se diseña, no se sufre. Con 10.000 llamadas diarias por ticket, el backfill histórico corre en horario valle y la sincronización incremental usa ventanas cortas. La API es generosa si el consumidor es ordenado.
Lo que significa para los medios locales
Casos como el estudio del Observatorio Fiscal que ubicó a Maipú tercero en licitaciones sin órdenes de compra muestran el valor de mirar estos datos con método. La diferencia es que antes ese análisis requería un equipo de investigación; hoy, con las APIs públicas y la infraestructura serverless, un medio hiperlocal puede mantener vigilancia permanente del gasto de su comuna con costo marginal cero.
El código del proyecto y esta experiencia están disponibles para otros medios locales que quieran adaptarla a su comuna. Si te interesa, escríbenos.
Este experimento lo financian los lectores
Proyectos como La Bot de Maipú no tienen auspiciador ni fondo concursable detrás: existen porque hay vecinos y lectores que financian este medio. La infraestructura cuesta casi cero, pero las horas de desarrollo, la mantención diaria y el periodismo que le da sentido a los datos, no. Si te interesa que sigamos creando herramientas de transparencia como esta —y documentando la cocina para que otros medios las repliquen—, suscríbete a La Voz de Maipú desde $2.500 al mes o haz un aporte único. Cada peso vuelve al barrio convertido en periodismo.
