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Edison Aguilera, concejal de Maipú: «No podemos quedarnos esperando que otros resuelvan el problema de seguridad que exige una buena gestión local»

En esta entrevista el concejal del Partido Republicano aborda la gestión del Municipio, expone situaciones que ha detectado junto a su equipo, se refiere al rol del Concejo y entrega su opinión sobre el trabajo del alcalde Tomás Vodanovic.

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Edison Aguilera, concejal de Maipú: «No podemos quedarnos esperando que otros resuelvan el problema de seguridad que exige una buena gestión local»

El concejal Edison Aguilera (P. Republicano) en conversación con La Voz de Maipú abordó una serie de temáticas de contingencia local y nacional. El contador e ingeniero comercial, quien además es vecino de Maipú y profesor de educación superior en la comuna, se refirió a la gestión local en materias como seguridad y emergencias como el último sistema frontal. Entregó su visión sobre la figura del alcalde Tomás Vodanovic, sobre el rol fiscalizador de los concejales ante la municipalidad, la representación de su sector en la comuna y los primeros meses de gobierno del Presidente José Antonio Kast.

— Recurrentemente usted recalca que el rol de los concejales es fiscalizar. ¿Qué resultados ha obtenido ejerciendo esa función?

Creo que la fiscalización no consiste solamente en denunciar cuando ocurre un problema. Muchas veces el trabajo más importante es evitar que esos problemas lleguen a producirse. Como concejalía nos hemos caracterizado por revisar a profundidad todas las licitaciones y materias que pasan por el Concejo Municipal. La fiscalización muchas veces consiste en advertir oportunamente problemas, realizar observaciones técnicas y exigir correcciones antes de que las situaciones generen perjuicios para el municipio. Asimismo, una parte importante de los oficios que presentamos nace directamente de las inquietudes de los vecinos. Árboles con riesgo de caída, luminarias apagadas, veredas en mal estado, socavones, fugas de agua y otros problemas que, en muchos casos, llevan meses esperando una solución. Muchas veces el problema no es que el municipio desconozca una situación, sino que las soluciones se van postergando en el tiempo. Ahí nuestro rol consiste en visibilizar esos casos, solicitar explicaciones, hasta que finalmente se adopten las medidas necesarias.

— ¿Hay alguna oportunidad donde se logró evitar una situación compleja para el municipio producto de la fiscalización?

Un ejemplo reciente ocurrió en la sesión del Concejo del 23 de julio, cuando se sometió a votación la entrega de subvenciones a 299 organizaciones sociales. Durante la revisión detectamos una serie de inconsistencias que, de no haberlas advertido a tiempo, probablemente habrían significado retrasar por semanas e incluso meses el pago de esos recursos. Otro ejemplo concreto, y que posteriormente tuvo consecuencias para la administración municipal, fue el fallido concurso público para el nombramiento de directores de los CESFAM. Este proceso finalmente tuvo que ser dejado sin efecto debido a errores e inconsistencias en sus bases, y hasta la fecha no se ha concretado un nuevo concurso. Si esas observaciones hubieran sido consideradas oportunamente, el concurso podría haberse desarrollado de manera correcta, evitando una situación que finalmente generó cuestionamientos públicos, críticas a la gestión y la salida de la directora de Salud.

También hemos desarrollado una labor importante en materias de cumplimiento normativo. Un ejemplo de esto tiene que ver con el traslado de patentes de alcohol sin funcionamiento, que hasta el año pasado se estaba autorizando bajo un criterio que, a nuestro juicio, no se ajustaba a lo señalado por la Contraloría. Planteamos esa observación en el Concejo Municipal, pero nuestra postura no fue acogida, por lo que solicitamos un pronunciamiento al ente contralor. Finalmente, la Contraloría confirmó el criterio que sosteníamos y el municipio debió modificar la forma en que autorizaba esos traslados, adecuando su actuar a la normativa vigente. Eso demuestra que fiscalizar no es obstaculizar la gestión, sino contribuir a que las decisiones se ajusten a derecho y evitar que en el futuro generen problemas mayores.

¿Cuál es su postura en torno a los pronunciamientos de Contraloría respecto del rol de los concejales?

A mi juicio, la Contraloría no ha restringido nuestras facultades fiscalizadoras, sino lo que ha hecho es aclarar y delimitar atribuciones que durante años dieron lugar a distintas interpretaciones. Por ejemplo, Contraloría dejó claro que un concejal no puede intervenir para conseguir un trato preferente en favor de un vecino en un caso estrictamente particular, porque esa no es la función que la ley nos asigna. Pero eso no significa que no podamos ayudar a los vecinos, lo que si podemos hacer es representar problemáticas que afectan al interés general de la comunidad, ponerlas en conocimiento de la administración y exigir que sean abordadas.

Otro dictamen emitido recientemente reafirmó un aspecto que considero muy importante para el ejercicio de nuestro cargo. La Contraloría señaló que los concejales tenemos derecho a solicitar directamente la información que sea necesaria para cumplir nuestra labor fiscalizadora y que ese derecho no puede verse restringido por requisitos que la ley no contempla. En definitiva, creo que la Contraloría no ha quitado herramientas a los concejales, sino que ha ordenado y precisado la forma en que debemos ejercer nuestra labor. Lejos de debilitar la fiscalización, esto la fortalece, porque entrega mayor certeza jurídica.

— ¿Cuáles son las tres problemáticas más urgentes que tiene Maipú hoy y de qué manera se deberían abordar?

Si uno conversa con los vecinos, las respuestas se repiten. La primera preocupación, sin duda, es la seguridad. Hay sectores donde las familias cambiaron completamente su forma de vivir, por ejemplo, ya no salen de noche, tienen miedo de llegar a sus casas o de que les roben el auto a plena luz del día.

La segunda es el deterioro del espacio público. Maipú tiene problemas de luminarias, calles en mal estado, microbasurales, plazas abandonadas y una sensación de descuido que termina afectando la calidad de vida de los vecinos y también la seguridad. Son muchas las solicitudes que nos llegan todas las semanas y que nos piden visibilizar la situación ante la administración

Y el tercer problema es la gestión municipal. Creo que hoy existe una brecha importante entre lo que se comunica y lo que realmente ocurre en la administración. Hay proyectos que avanzan muy lento, problemas que se repiten año tras año y decisiones que muchas veces carecen de planificación.

– Maipú lidera el ranking nacional de robos violentos de vehículos. El alcalde reclama que no hay suficiente dotación de Carabineros y que los municipios no tienen las herramientas ni las competencias suficientes. ¿comparte ese diagnóstico?

La seguridad hoy es, probablemente, la principal preocupación de los vecinos de Maipú. Y cuando una comuna lidera el ranking nacional de robos violentos de vehículos, no podemos normalizar esa realidad ni buscar una sola explicación. Según cifras recientes, Maipú encabeza el país en este tipo de delitos y uno de los puntos más críticos es el entorno del cruce entre Américo Vespucio y la Ruta 78.

Es evidente que Chile necesita más Carabineros. Esa es una demanda que comparto y que el propio Gobierno ha asumido impulsando el fortalecimiento de las policías y una mayor persecución del crimen organizado. Sin embargo, los municipios también tienen responsabilidades importantes en materia de prevención.

La seguridad municipal no reemplaza a Carabineros, pero sí puede marcar una diferencia. Hablamos de patrullajes preventivos bien planificados, cámaras que realmente sirvan para detectar delitos y entregar evidencia, recuperación de espacios públicos, iluminación, coordinación permanente con las policías y una utilización inteligente de la información para identificar los sectores y horarios donde se concentra la mayor cantidad de delitos.

Siempre es legítimo pedir más Carabineros y yo comparto esa solicitud. Pero mientras esa dotación no llegue, el municipio tiene la obligación de sacar el máximo provecho a las herramientas que ya tiene. No podemos quedarnos esperando que otros resuelvan un problema que también exige una buena gestión local

— ¿Cuál es el problema más urgente que usted ve hoy en Maipú y que siente que no está recibiendo suficiente atención?

El problema que veo menos atendido en Maipú es la recuperación de los barrios. Muchas veces hablamos de la reacción frente al delito, pero menos de prevenir que esos espacios sean tomados por la delincuencia. Hay plazas donde los vecinos dejaron de reunirse, sectores donde el comercio cierra más temprano por temor y familias que modificaron completamente sus rutinas. Cuando un barrio se pierde, recuperarlo cuesta muchísimo más que haber actuado a tiempo.

Sistema frontal y lluvias en Maipú

— Hay otro tipo de problemas que ocurren en la comuna, y que son muy puntuales en cierta época del año, como lo fue el sistema frontal que azotó a Maipú hace algunas semanas, y que dejó calles inundadas con aguas servidas, viviendas anegadas y sumideros colapsados en varios sectores de la comuna. ¿Qué obras y/o gestiones faltan en la comuna en esta materia?

Primero, quiero valorar y reconocer el trabajo de los funcionarios municipales que estuvieron en terreno durante la emergencia. El compromiso de todos fue extraordinario.

Ahora bien, otra cosa distinta es evaluar la planificación y lo que vimos no fue un hecho completamente imprevisible. Hay puntos de Maipú que se inundan prácticamente todos los inviernos y eso demuestra que existen problemas estructurales que todavía no se resuelven.

Hace falta una mantención preventiva mucho más rigurosa de los colectores y sumideros, inversiones en infraestructura donde corresponda y, sobre todo, transparentar la información que maneja el municipio.

La derecha en Maipú

— Actualmente la derecha en el Concejo no se muestra como bloque y no suele posicionar puntos políticos ante una mayoría oficialista. ¿Qué le falta a la oposición para posicionarse dentro de este espacio?

Creo que siempre es necesario hacer una autocrítica. Como oposición tenemos el desafío de mejorar nuestra coordinación, de comunicar mejor nuestras posiciones y de ser capaces de transformar la fiscalización en propuestas concretas para los vecinos. No basta solamente con advertir los problemas; también debemos ser capaces de plantear soluciones y explicar con claridad cuál es nuestra visión para la comuna.

Ahora bien, también creo que es importante analizar la realidad del Concejo con una mirada más amplia. A veces se instala la idea de que existe un bloque oficialista completamente ordenado y cohesionado frente a una oposición fragmentada, pero la realidad es más compleja. En cualquier espacio político existen diferencias, matices y distintas miradas sobre cómo abordar los problemas.  De hecho, hemos visto recientemente situaciones donde incluso concejales cercanos a la administración municipal han expresado cuestionamientos respecto de la forma en que se han informado o gestionado determinados temas relevantes.

— ¿Cómo cuáles?

Como ocurrió en torno al contrato de aseo, donde algunos concejales oficialistas manifestaron su molestia por haberse enterado de antecedentes relevantes por terceros y no directamente desde el municipio (en reunión previa a la formal). Aprovecho de aclarar que es importante que los medios informen ambos puntos de vista, ya que el medio local que expuso esa nota comentó que “sus fuentes” comentaron que los concejales de oposición estuvimos en silencio y no comentamos, lo cual, y hablando por mí, es falso, ya que por mi lado, cuestioné la comunicación tardía y los efectos legales que pudiera tener ese tema, incluso yo ya había enviado a la Municipalidad un oficio pidiendo los antecedentes del tema.

– Luego de la alcaldía de Cathy Barriga, la derecha no ha logrado recuperar el municipio. Ya se han empezado a mover las aguas y suenan algunos nombres. ¿Qué posibles nombres cree que podrían posicionarse en la comuna? ¿Ve alguna figura en concreto? ¿Ha pensado en ser alcalde?

Creo que es importante que cualquier análisis político de Maipú no se quede solamente en los nombres o en las candidaturas, sino en las ideas y en la capacidad de representar una alternativa para los vecinos.

La derecha tiene el desafío de recuperar la confianza de muchos vecinos que en su momento apoyaron distintas opciones políticas, pero eso requiere hacer una reflexión seria, aprender de los errores y también ser capaces de presentar una propuesta renovada para Maipú.

Respecto de nombres concretos, creo que es temprano para adelantar una definición.

En lo personal, llevo apenas 19 meses como concejal y mi prioridad está en cumplir de la mejor manera este rol, fiscalizando, proponiendo y representando a quienes confiaron en nosotros. No veo a la derecha haciendo campaña anticipada, ni sería sensato que algún concejal esté haciendo campaña, como sí se podría pensar de la vereda del frente, en donde claramente el alcalde tiene su candidato como sucesor.

Vodanovic, Kast y la exención de contribuciones que los enfrentó

— Vodanovic lidera la encuesta Cadem junto a Sebastián Sichel con un 60% de imagen positiva, fue reelecto con el 70% de los votos y es el político mejor evaluado del país. ¿Cómo evalúa su gestión concreta en la comuna?

Es importante separar dos cosas: una es la evaluación política o ciudadana que pueda tener una autoridad, y otra es la evaluación concreta de su gestión municipal. El alcalde Vodanovic tiene un respaldo ciudadano importante, que yo respeto y que se expresó claramente en la última elección. Sería un error desconocer esa realidad. Sin embargo, una buena evaluación ciudadana no significa que una administración esté exenta de observaciones o que no existan áreas donde se pueda mejorar.

Respecto de la gestión, creo que hay aspectos que reconocer y otros donde todavía existen desafíos importantes. La administración municipal ha impulsado iniciativas valorables, pero también es mi deber señalar aquellas áreas donde considero que se requiere mayor atención, como la seguridad comunal, la calidad de algunos servicios municipales, la mantención de espacios públicos y la necesidad de seguir fortaleciendo la transparencia y la eficiencia en el uso de los recursos públicos. Nuestra obligación es que cada uno cumpla su función, la administración gestionando y los concejales fiscalizando, proponiendo y representando las inquietudes de la comunidad.

— Ese rol fiscalizador le ha generado cruces y discusiones con el alcalde en las sesiones de Concejo ¿Considera que tienen una “mala“ relación?

Creo que hemos mantenido una relación profesional y de respeto mutuo con el alcalde, no pertenezco a su círculo cercano de amigos concejales (ni pretendo hacerlo) ya que no fui escogido para hacer amigos, sino que para fiscalizar, y eso es lo que hago. A pesar que al Alcalde no le gusta que lo cuestionen, lo que se vio reflejado en el primer concejo de este año 2026 en donde en una intervención mía la trató de “ignorante y mala leche”, pero lo veo como consecuencia de alguien que estaba acostumbrado a que le llevaran el amén a todo y hoy ve que no es así. Hemos tenido discusiones en el Concejo, como es natural en cualquier espacio democrático, pero esas diferencias se han dado en torno a decisiones, prioridades y formas de gestionar la comuna, no desde un punto de vista personal, o al menos eso quiero creer.

— Según Cadem, la aprobación del Presidente Kast cayó de 57% en marzo a 41% en agosto, con un 53% de desaprobación. Usted es del Partido Republicano, el partido del gobierno. ¿A qué atribuye esa caída?

Las encuestas son una fotografía del momento y ningún gobierno puede conformarse cuando ve una baja en su aprobación. Siempre hay decisiones que generan costos políticos y siempre hay expectativas muy altas, especialmente cuando la ciudadanía votó por un cambio profundo.

Creo que una parte importante de esta caída tiene que ver con que las personas evalúan a los gobiernos principalmente por los problemas que viven día a día. La seguridad, el costo de la vida, el desempleo y la situación económica son preocupaciones que no se solucionan de un día para otro, y cuando los ciudadanos no ven cambios inmediatos es normal que exista frustración.

También hay que entender que el Presidente asumió con expectativas muy altas. Muchas personas esperaban transformaciones rápidas después de un período donde existía una fuerte demanda por recuperar el orden, mejorar la seguridad y tener un Estado que funcionara mejor. Convertir esas expectativas en resultados concretos toma tiempo, especialmente cuando hay una oposición intransigente, limitaciones presupuestarias heredadas y un contexto internacional que tampoco ayuda.

Teniendo eso en cuenta, ¿Cómo evalúa la gestión del Presidente en estos primeros meses?

En estos primeros meses hemos visto avances importantes, por ejemplo, el Gobierno está ad portas de sacar adelante el Plan de Reconstrucción que incluye reformas económicas que buscan incentivar la inversión, reducir trabas burocráticas y generar mejores condiciones para el crecimiento. Además, se están concretando medidas que entregan alivios concretos a muchas familias, como la exención de contribuciones para los mayores de 65 años. 

En materia de seguridad también se ha puesto el foco donde la ciudadanía lo venía exigiendo hace años, como lo es fortalecer el control de las fronteras, enfrentar con mayor decisión al crimen organizado y respaldar el trabajo de las policías.

Creo que sería apresurado hacer una evaluación definitiva a pocos meses de iniciado un gobierno. Los cambios importantes requieren tiempo, especialmente cuando se busca enfrentar problemas que se arrastran hace años. Al final, los gobiernos son evaluados por los resultados que dejan y por si fueron capaces de mejorar la vida de las personas. Si al terminar este período Chile es un país más seguro, con más inversión, más empleo y con un Estado que responde mejor a sus ciudadanos, esa será la evaluación más importante.

Se aprobó la fórmula del Gobierno para la compensación municipal por la exención de contribuciones. En este sentido, Tomás Vodanovic advirtió públicamente que esta determinación generará mayor desigualdad entre comunas ricas y pobres, perjudicando directamente a municipios como Maipú. ¿Qué opina de la exención para mayores de 65 años?

Me parece una medida justa y necesaria. Tenemos que ponernos en el lugar de muchas personas que trabajaron toda su vida, compraron una vivienda y hoy, después de jubilar, ven cómo sus ingresos no crecen al mismo ritmo que el valor de sus propiedades.

Ahora bien, entiendo la preocupación que han planteado algunos alcaldes respecto al impacto que esta medida podría tener en las finanzas municipales (…) Una cosa es defender que los municipios tengan recursos suficientes, y otra muy distinta es rechazar una medida que busca apoyar a miles de adultos mayores que hoy enfrentan una situación injusta. Creo que en este punto no basta con ser como “el justiciero de las contribuciones”, estar en todos los medios nacionales haciendo campaña contra esta política pública, ya que el gobierno escuchó las observaciones y se hicieron ajustes respecto al Fondo Común Municipal, lo que habla de un gobierno que presta oído. Se hablaba al inicio una proyección de MM$1.500 millones menos para Maipú, después lo analizaron y era MM$430, ni siquiera hay una cifra exacta, se hizo la campaña del terror en Maipú ocupando la vitrina del Concejo Municipal de que no habrá plata para la bencina de los móviles, que los CESFAM iban a tener que cerrar a las 15:00 horas, entre otras calamidades que vendrían, pero pienso que para afirmar eso, lo mínimo es tener claridad con los montos, lo cual no veo en Maipú.

El Gobierno ha planteado que la menor recaudación municipal producto de esta exención será compensada con recursos fiscales, de manera que ningún municipio vea reducida su capacidad financiera por una decisión de política pública nacional. Desde mi punto de vista, esa es la forma correcta de abordar el problema, porque el Estado debe hacerse responsable de las decisiones que toma y no trasladar el costo a los gobiernos locales.

¿Se considera a favor del modelo aprobado de compensación municipal?

Creo que la fórmula de compensación presentada por el ministro Quiroz va en la dirección correcta. Permite avanzar en una medida social importante, protegiendo a los adultos mayores, y al mismo tiempo resguardando la situación financiera de los municipios. Evidentemente, toda política pública debe evaluarse en su implementación y siempre puede perfeccionarse, pero no podemos asumir que apoyar a las personas necesariamente significa perjudicar a las comunas.