Conoce a Sofía Alvear y Elisa Cornejo: las maipucinas que llevaron a Chile al Mundial Femenino Sub-17 de Marruecos
Sofía Alvear y Elisa Cornejo, ambas formadas en Universidad Católica y criadas en los barrios de Maipú, lograron el cupo con la selección chilena al máximo torneo del fútbol femenino.

La Municipalidad de Maipú las llamó «Orgullos Maipucinos» en una publicación de Instagram, y no exageró: Sofía Alvear Ríos y Elisa Cornejo Orellana, dos jugadoras de 15 y 14 años respectivamente, clasificaron con la selección chilena a la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA que se disputará en Marruecos en 2026.
Ambas viven en la comuna, ambas juegan actualmente por Universidad Católica y ambas cargan, cada una a su manera, con la misma mezcla de disciplina y sacrificio familiar que exige el fútbol de alto rendimiento a esa edad.
«Les deseamos lo mejor y como comunidad nos unimos para apoyarlas», escribió el municipio en su cuenta oficial, sumándolas a la lista de destacadas bajo el sello #OrgullosMaipucinos. La Voz de Maipú conversó con ambas futbolistas y sus madres para reconstruir el camino que las llevó hasta la clasificación.
Sofía Alvear: de la Villa Esperanza 2 a la selección
Sofía Victoria Alvear Ríos tiene 15 años, vive en la Villa Esperanza 2 y juega de defensa lateral. Lleva cerca de dos años en procesos de selección nacional. Su carrera arrancó en el Club Alex Núñez y en la escuela de fútbol Proyectando Campeones Maipú, antes de pasar por Unión Española (2024-2025) y llegar este año a Universidad Católica.
Su referente, dice, es el histórico Elías Figueroa, «por la garra que demostraba en cada partido y la forma en que representó a Chile en el extranjero». Entre sus logros destacan un tercer lugar en el Campeonato Sudamericano Liga Conmebol Evolución disputado en Asunción, Paraguay, y el bicampeonato nacional de la misma liga con la Selección Independencia, en Algarrobo.

De Maipú, Alvear rescata sobre todo el vínculo con sus vecinos y las plazas de su villa, donde dice ir a «desconectarse» con su perrita. Sobre la clasificación al Mundial, la describió como «una experiencia inolvidable y muy emocionante que me llena de orgullo», aunque reconoce que la previa fue de puros nervios.
«fue una clasificación difícil, pero siempre confié en el proceso y en todo el trabajo que hicimos como equipo», señaló.
Su madre, que junto a su esposo llegó a Maipú en 1997 cuando aún eran pololos, lleva casi tres décadas en la comuna. Relató a este medio cómo vivió el día de la clasificación: «Lloré, salté de alegría y el ‘ce ache í’ lo grité con el alma. Me hubiese encantado poder estar con ella en ese momento para abrazarla y felicitarla, pero igual sentí una felicidad enorme y un orgullo inmenso». Sobre lo que más destaca de su hija, fue categórica: «Admiro profundamente a mi hija, no solo por la futbolista en la que se ha convertido, sino también por la persona que es».

Elisa Cornejo: la cancha como segunda casa
Elisa Cornejo Orellana tiene 14 años, vive en la Villa El Sol y juega de extremo derecho. Su gusto por el fútbol nació viendo jugar a su hermano, quien es su máximo referente junto a Alexis Sánchez. Debutó a los 4 años en los talleres de la municipalidad y desde entonces no ha jugado por otro club que no sea Universidad Católica, donde lleva dos años y medio.
Su historial incluye el título de campeonas Conmebol Evolución con la Sub-14 de la UC, el subcampeonato con la Sub-16, cuya final formativa jugaba este fin de semana, y su participación con la selección chilena en los sudamericanos Sub-15 y Sub-17. Cuando se le pregunta qué le tiene más cariño de Maipú, no titubea: «Las canchas, por las amistades». Ese mismo lugar es, dice, su favorito en toda la comuna.

Sobre la clasificación al Mundial, Cornejo la resume en una palabra: «felicidad» y en un concepto que repite con insistencia: el compromiso del equipo. «Fuimos una familia en cada momento», afirmó. Consultada por sus expectativas de cara al torneo en Marruecos, fue directa: «Dejar la vida en cada balón».
Jessica, su madre, llegó a Maipú en 2006. Contó que toda la familia siguió el proceso clasificatorio «apoyando desde lejos», y que la noticia del cupo mundialista trajo una mezcla de orgullo y alivio tras meses de sacrificio: «hay altos y bajos» en el camino de una carrera que empieza a mirar hacia el profesionalismo, reconoció. Sobre lo que más destaca de su hija, mencionó «su humildad y la garra que le pone».

Una comuna que ya tiene historia en el fútbol femenino
El caso de Alvear y Cornejo se suma a una seguidilla de historias de mujeres futbolistas nacidas o formadas en Maipú. La comuna ya había sido noticia por el paso de Bárbara Muñoz, quien a los 17 años debutó en Audax Italiano y fue una de las voces que empujó la profesionalización del fútbol femenino chileno, y por la trayectoria de Isabel Berríos, primera entrenadora mujer del país y vecina de la comuna desde los 18 años.
Con Alvear y Cornejo, Maipú suma dos nombres propios en el plantel que representará a Chile en el Mundial Sub-17 de Marruecos 2026. Queda por ver si, como sus antecesoras, logran abrirse camino en un fútbol femenino que —dicen ambas madres, cada una a su modo— crece, pero todavía exige demasiado sacrificio a cambio de muy poco.
La competencia en el país africano comenzará el 17 de octubre de 2026, mientras que el debut de las maipucinas y de la escuadra nacional será el 19 cuando enfrente a Australia, México y España por la fase de grupos.



