Concejal Bladymir Muñoz, funcionarios, vecinos y locatarios en coordinación para potenciar Avenida Central como polo gastronómico
Una caminata barrial reunió a locatarios, dirigentes vecinales y equipos municipales para diagnosticar los problemas de Avenida Central y avanzar hacia un cierre de calles tipo boulevard en primavera de 2026.

Locatarios, dirigentes vecinales, equipos municipales y el Concejal Bladymir Muñoz realizaron una caminata barrial por Avenida Central para levantar un diagnóstico conjunto y avanzar en un plan que busca convertir el sector en un polo gastronómico y cultural. La iniciativa, que lleva más de un año en desarrollo, proyecta como hito una actividad tipo boulevard con cierre de calles durante la primavera de 2026.
El diagnóstico que motiva el plan tiene un correlato económico concreto. Según el concejal Bladymir Muñoz, en el sector «hemos encontrado como aliados importantes a los locales, a quienes les ha bajado casi en un 40 por ciento las ventas», una caída que golpea a un universo comercial relevante: «hay más de 200 patentes comerciales en el radio de Pajaritos, Luis Gandarillas, Segunda Transversal y Avenida Central», muchas de ellas del rubro gastronómico y de servicios, de acuerdo con la autoridad.
El proceso no nació con la caminata de esta semana. La mesa de trabajo se arrastra desde el año pasado, cuando un grupo de locatarios comenzó a reunirse con la Municipalidad de Maipú para empujar la idea de un barrio gastronómico consolidado.
«Desde el año pasado estuvimos sosteniendo reuniones con la Municipalidad, junto al concejal Bladymir y Pedro, cuando Amaia aún formaba parte del barrio», relató Iván Zambra, chef y locatario, en referencia al restaurante que él mismo lideraba en Avenida Central hasta el incendio provocado por terceros la madrugada del 29 de diciembre de 2025, que lo obligó a reabrir meses después en el Mercado Municipal de Maipú.
Pese a la ausencia física de Amaia en el barrio, Zambra asegura que la iniciativa sigue viva:
«Actualmente seguimos impulsando esta iniciativa desde Changos, con el objetivo de dar continuidad al trabajo realizado», señaló.
La caminata: quiénes se sentaron a escuchar
La actividad de esta semana convocó a un abanico amplio de actores municipales y comunitarios. Según describió el concejal Bladymir Muñoz, «la actividad fue una caminata barrial entre direcciones municipales como Operación Daoga, Tránsito, junto con locatarios, dueños de los de los restaurantes y otros locales como de distinto comercio, más organizaciones vecinales, juntas de vecinos, centros de madres, club de auto mayor».
A ese contingente se sumó un actor con mirada más estratégica: «también se sumó el Departamento de Desarrollo Económico Local desde la Dideco, que es lo que están también armando un plan como estratégico de fomento productivo y desarrollo económico en la comuna», explicó Muñoz, apuntando a temas como el mercado y el turismo.
Los vecinos ponen la lista de pendientes
La mirada vecinal aportó el detalle de los problemas cotidianos que arrastra el sector. Mercedes, vecina de la Villa Aníbal Pinto, resumió el balance de la jornada:
«Fue muy fructífera la visita, ya que se toco el tema de seguridad del sector, árboles en mal estado, veredas rotas y hermosear la Avenida Central desde Primera Transversal a Avenida Los Pajaritos», explicó.
El tramo mencionado por Mercedes es, precisamente, el que concentra buena parte de la actividad comercial que el municipio busca reactivar.
La convivencia entre bares y vecinos
Desde el lado de los locatarios, el testimonio de Javier Miranda apuntó a las fricciones que genera la vida nocturna del barrio con los residentes.
«cuando claramente un bar llega se estacionan en cualquier lado, bloquean muchas veces las puertas y se ocupan las veredas para estacionarse y eso también hace que se dañen algunas cosas», describió Miranda.
A ese diagnóstico se suma una carencia estructural del sector: «Central es una calle muy concurrida, pero al mismo tiempo muy oscura», advirtió, en alusión a la falta de iluminación que -según contó- ya fue planteada como exigencia ante el municipio.
En esa misma línea, Miranda destacó un avance concreto logrado junto a la locataria Hilda: «Hicimos unas gestiones para poder colocar estacionamientos de movilidad reducida», aunque reconoció que la oferta actual sigue siendo insuficiente.
De barrio inseguro a polo identitario
El objetivo declarado por el municipio va más allá de resolver conflictos puntuales de convivencia. El concejal Bladymir Muñoz planteó la ambición de fondo del proyecto:
“Transformar estos espacios públicos que estaban medios muertos por temas de inseguridad, principalmente darles un vuelco y potenciarlos para que sean, no sé, un futuro barrio Italia, un barrio Paris-Londres», remarcó.
El hito que debería marcar ese giro está fijado en el calendario: «se proyecta que durante la primavera se pueda realizar una actividad tipo boulevard, que reúna a la comunidad y a los locatarios», según adelantó Zambra, en una apuesta que busca convertir a Avenida Central en la próxima gran vitrina gastronómica de Maipú.



