Maipucina Francisca Silva relata cómo vivió el terremoto en Colombia y su desafío en «Yo me Llamo»: «Mi miedo era justamente que hubiera un derrumbe o me quedara atrapada dentro»
La destacada cantante maipucina, ganadora de "Mi Nombre Es 2" y recordada por su paso en Rojo, relata los angustiantes minutos que vivió en Bogotá durante el fuerte sismo y detalla su presente artístico en el programa internacional "Yo me Llamo".

Su voz y presencia escénica no son novedad para el público chileno. Con más de dos décadas de trayectoria en la música, Francisca Silva saltó a la escena televisiva hace más de veinte años en Rojo Fama Contrafama y se consolidó el año pasado al coronarse como la gran ganadora de la segunda temporada de Mi Nombre Es en TVN gracias a su impecable personificación de Lady Gaga; un recorrido artístico que además le valió ser distinguida como Orgullo Maipucino en la comuna.
Hoy, la intérprete vive un presente internacional en Colombia, país donde se encuentra radicada temporalmente para competir en el estelar de talentos Yo me Llamo de Caracol TV. Sin embargo, su estadía en Bogotá se vio abruptamente sacudida en los últimos días debido al violento movimiento telúrico que afectó a distintas regiones del territorio colombiano.
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Tres minutos de incertidumbre en el centro de Bogotá
El sismo sorprendió a la cantante durante su mañana de descanso en el hotel donde residen los participantes del programa, ubicado en el centro de la capital colombiana. Eran cerca de las 07:30 horas cuando el movimiento comenzó a intensificarse:
“Yo estaba durmiendo (…) y siento que empieza a temblar. Esto fue en un piso tres, porque el edificio tiene hasta diez pisos (…) Empecé a sentir que el edificio se movía de un lado para el otro y dije: ‘Ya, esto está muy fuerte, está muy largo’. Así que me levanto de la cama, no me puse nada, ni zapatos, no alcancé a atinar a nada porque ya el edificio se movía mucho”.
La evacuación por las escaleras de emergencia estuvo marcada por la violencia del vaive´n horizontal y la extensión del evento:
“Estos edificios, aunque son antisísmicos, se movían como un barco cuando está en altamar y el barco va de un lado para el otro, entonces era difícil también desplazarse dentro del mismo hotel para salir. Nos evacuaron a todos y estábamos afuera ya toda la gente del hotel y seguía temblando muy fuerte. Fue un movimiento horizontal, oscilatorio, raro (…) Duró más de 3 minutos”.

Foto: ciskafran_
El contraste con la experiencia sísmica en Chile
Acostumbrada a los movimientos telúricos en Chile, Silva reconoció que la falta de certezas sobre la infraestructura local fue el factor que detonó el verdadero temor:
“¿Sabes lo que cambia realmente? Es que como chilena no tengo la certeza de que los edificios estén construidos para movimientos telúricos. Entonces, mi miedo era justamente que hubiera un derrumbe o me quedara atrapada dentro del hotel, más que en el sismo en sí (…) En Chile digo ‘ya, a lo más advierto a mi gente y pregunto cómo están’, pero esto era como para salir del edificio rápido porque uno nunca sabe si se va a caer o no”.
Pese a la intensidad, el inmueble no sufrió daños estructurales de consideración y solo se registraron caídas leves de objetos en algunas habitaciones. A penas logró salir a la calle, Francisca se contactó con su familia en Chile para darles tranquilidad, ya que debido a la competencia se encuentra sola en el país colombiano:
“Apenas bajé, dije: ‘Familia, está temblando, nos evacuaron afuera del edificio, estoy bien (…) pero fue fuerte’. Y apenas mandé el mensaje empezaron a llegar noticias de que no fue temblor, fue terremoto y que el epicentro fue en otros lugares donde quedó la embarrada”.

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Su paso por “Yo me llamo” y el reto de defender el pop anglo
Superada la emergencia, Francisca Silva continúa concentrada en la temporada 11 de “Yo me Llamo”, considerado uno de los formatos de imitación y caracterización artística más exigentes de la televisión latinoamericana. Su llegada se gestó tras un riguroso proceso de audiciones remotas entre abril y mayo, logrando viajar a instalarse en Bogotá a fines de junio.
La decisión, según confiesa la propia artista, implicó importantes sacrificios personales:
“Fueron sentimientos encontrados porque estaba muy feliz, muy contenta, pero a la vez es una decisión importante, porque eso significaba estar en otro país sola. Yo tengo una hija, afortunadamente ya es grande (…), pero aún así uno tiene que dejar atrás muchas cosas para enfocarse. Esto es como una concentración, estar encerrados porque es una competencia donde uno tiene que estar disponible para grabaciones, ensayos para clases, para ir pasando etapas. Uno extraña a su familia”, detalló.
En pantalla, el camino de la maipucina ha avanzado con paso firme. Tras superar el casting inicial ante el jurado, debió enfrentarse en un duelo directo frente a otra imitadora de Lady Gaga para asegurar la exclusividad del personaje en la competencia. Con el triunfo en sus manos, la cantante se alista para su tercera presentación televisada en la fase de duelos y clases formativas de la “Escuela de Yo me llamo”.
Respecto a la recepción de su trabajo, Francisca destacó la devoluciones del panel calificador, especialmente de la histórica actriz y jurado del espacio:
“Por lo menos a la jurado principal, que yo encuentro que es como la reina del programa, Amparo Grisales, le gustó y me ha evaluado de buena manera. En general el jurado ha sido bien respetuoso, las críticas han sido muy constructivas y ha habido buena recepción”.
La exponente chilena subraya además la complejidad que representa instalar un repertorio en inglés en un mercado fuertemente volcado a los ritmos populares locales:
“Colombia es un país que maneja mucho el estilo de música popular. Mostrar una Lady Gaga va a ser un desafío muy grande para conquistar al público (…) Proyectarme como una artista pop anglo contemporánea y tan versátil es mi desafío personal: mostrar a Lady Gaga como la gente merece saber quién es. Lady Gaga no es solo la cantante que una vez salió vestida de carne o quedarse solo con Poker Face (…); quiero mostrar lo que más pueda de mi artista”.
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La metamorfosis detrás del tributo
Aunque acumula más de veinte años de carrera musical sobre diversos escenarios, el desafío de la imitación y caracterización profesional llegó a la vida de Francisca hace apenas un año.
La artista relata que en varias oportunidades fue tentada por espacios televisivos para tributar a figuras de la música en español como Shakira o Thalía, propuestas que rechazó sistemáticamente al no sentirse identificada.
La conexión con Lady Gaga nació de forma circunstancial durante una presentación en un casino en Pucón, donde un productor le solicitó asumir el rol para un espectáculo con despliegue de baile y vestuario. Tras el éxito de esa presentación, decidió postular en 2025 al casting de Mi Nombre Es, inscribiéndose inicialmente con un repertorio base de diez canciones.
Fue a partir de su selección en el programa chileno cuando inició una exhaustiva preparación vocal y corporal que transformó su aproximación al personaje:
“Eso ha sido uno de los trabajos más importantes de mi vida porque canto hace más de 20 años, pero nunca me había dedicado a imitar (…) Cuando me dijeron que quedé seleccionada, recién empecé a tomar clases de canto para aprender a cantar como Lady Gaga. Cantar como uno es una cosa (…), pero entrar en el rol de una artista tan versátil, donde cada peluca, cada transformación, cada disco y cada canción es una narrativa totalmente diferente (…), requiere mucho tiempo de estudio (…). Es sacarle el rollo al porqué se mueve y gesticula así (…); es un trabajo de mucha observación y rigurosidad”.
La cantante subraya que esta evolución ha sido fruto de una disciplina continua para asimilar la técnica vocal de la estrella estadounidense.
“El primer capítulo de Mi Nombre Es, a diferencia de hoy (…), muestra un cambio vocal total. Uno se demora bastante tiempo en adquirir técnicas; cuando estás aprendiendo una forma de cantar diferente, el cuerpo y el cerebro no lo digieren hasta un año después. No es inmediato (…), es un trabajo que requiere tiempo”, explicó.

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