Maipucino de toda la vida, así se describe Daniel Clavería, un fotógrafo oriundo del Barrio La Farfana que fue recientemente nombrado finalista de los Sony World Photography Awards 2026, uno de los certámenes de fotografía más importantes del mundo.
Entre más de 430.000 obras de todo el mundo, en más de 200 países, la serie de imágenes del maipucino titulada «The Last Glow», capturada en la Patagonia chilena y argentina, ha sido seleccionada como una de las 10 mejores del planeta. Este hito se suma a que es el único representante nacional en la categoría “Profesional” además de ser el único en la categoría “Paisaje”.
“Maipú es mi hogar y mi punto de partida. Tengo recuerdos muy nítidos de mis primeras caminatas con cámara por el Templo Votivo o el cerro Primo de Rivera. El Templo, de hecho, es un lugar al que siempre vuelvo; es un rinconcito donde comencé a experimentar y a ‘entrenar el ojo’ al retornar a Santiago. Esa arquitectura y la luz particular que baña nuestra comuna al atardecer fueron mi primer laboratorio. Ser de La Farfana y ver hoy mi nombre en una vitrina mundial en Londres es una forma de decir que el talento y la visión no tienen un código postal; nacen donde hay curiosidad y perseverancia, y estoy muy orgulloso de que parte de mi formación haya ocurrido aquí, entre los paisajes cotidianos de mi barrio”, expresa.

Una carga emocional llevada al lente
A sus 33 años, la relación de Daniel Clavería con el ISO, los lentes y las cámaras comenzaron en un momento muy complicado de su vida. Terminando la carrera de Ingeniería en la universidad, el oriundo de La Farfana enfrentó, junto a su familia, la situación de su hermano, quien tras un evento inesperado pasó a vivir en situación de discapacidad.
Luego de meses de sesiones en Teletón, acompañado de una carga emocional importante, el tomar fotos se convirtió en un refugio, en “una forma de escapar y procesar todo lo que estaba viviendo”, cuenta. La ayuda de su hermana fue clave. Ella le prestó su cámara réflex mientras Daniel se iba a Concepción para realizar su práctica profesional. “Lejos de Santiago, esa cámara fue mi válvula de escape para intentar desconectar y sanar”, narra.
Impulsado por la necesidad de búsqueda, tratando de encontrar paz en lo desconocido, quien en su infancia y adultez paseaba por las calles de La Farfana, el Templo Votivo o el Cerro Primo de Rivera, ahora se veía caminando por los alrededores de su oficina capturando el entorno que rodeaba.
Reconociendo que “el error y la curiosidad” fueron sus maestros, su curiosidad lo llevó a probar los ajustes que funcionaban y cuáles no. “Probaba hasta que la imagen capturaba lo que yo realmente sentía. Fue un proceso de aprendizaje solitario y muy íntimo, donde la cámara se convirtió en un puente para conectar con el entorno y procesar mis propias emociones”, explica Daniel Clavería.
Cursos gratuitos, talleres y conversaciones con fotógrafos terminaron de limar las habilidades del maipucino, el que reconoce que su conocimiento técnico lo adquirió desde YouTube. “Mi formación no tiene un título académico, sino que se ha construido en la calle: recorriendo los alrededores de Santiago, aprendiendo a ver la luz en lo cotidiano y aplicando la disciplina de la ingeniería —mi carrera de base— para entender la fotografía como un fenómeno físico y técnico que se puede dominar con constancia”, expresa.

El paisaje como lenguajes: la transición de lo personal a lo profesional
Continuó curtiéndose trabajando en matrimonios y haciendo retratos, aunque el paisaje y la naturaleza le permitieron hallar su “voz” como fotógrafo.
“Es en el paisaje donde busco capturar la esencia de un territorio y su temporalidad. Es donde integro todo mi conocimiento técnico con una búsqueda espiritual y reflexiva, que es, en esencia, lo que me llevó a ser reconocido con ‘The Last Glow’. Al final, soy un fotógrafo que disfruta del desafío de lo técnico, pero que se siente en casa cuando está frente a la inmensidad de la naturaleza”, comenta Daniel Clavería.
Es así como el camino lo llevó, después de 7 años dedicado a la fotografía, a profesionalizar su trabajo compitiendo y participando en certámenes de mayor relevancia, siendo su obra cumbre la premiada recientemente “The Last Glow”, la que lleva pensando desde 2023, año en que no pudo llevar a cabo su proyecto y que tuvo que aplazar por dos años.

Cómo se hace una colección de fotos top 10 mundial
Ahorros, trabajo y una planificación muy cuidada, son los ingredientes que dieron como resultado “The Last Glow”, una colección de 7 fotografías realizadas en la Patagonia chilena y argentina que llevaron a Daniel Clavería a ser reconocido mundialmente.
“Fue una apuesta personal por mi visión artística. Eso hace que este reconocimiento se sienta aún más satisfactorio, porque es el resultado de un esfuerzo directo y honesto por capturar el territorio”, explica el artista.
Atraído por su “fuerza magnética” y su “escala inmensa”, el maipucino se reconoce como un fanático de este territorio, “indómito”, “donde la naturaleza aún dicta las reglas” o “la soledad absoluta que ofrece”, son las características que más destaca Daniel.
“Decidí retratar tanto la zona chilena como la argentina porque entiendo que el paisaje no conoce de fronteras (…) especialmente en temporada baja durante el otoño y el invierno. Es en esos meses de clima extremo cuando logro conectar con el silencio y buscar imágenes que transmitan esa paz, pero que al mismo tiempo evidencian la fragilidad de un ecosistema que hoy se encuentra bajo la amenaza constante del cambio climático”, justifica.

Traducido como “El último Resplandor”, la colección de Daniel Clavería hace referencia a las transiciones de luz que se pueden encontrar en los amaneceres y atardeceres. “La luz adquiere una intensidad dramática, como si se despidiera con su máximo brillo antes de dar paso a la oscuridad o al frío extremo del invierno patagónico”, menciona el maipucino, quien también tomó inspiración de la película “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos” intentando retratar en su trabajo una metáfora de la memoria y la fragilidad.
“El último resplandor representa ese destello final de una naturaleza salvaje que, tal como la conocemos, está cambiando. Así como en la película los recuerdos se van desvaneciendo, aquí siento que estamos ante el último rastro de un paisaje que podría desaparecer”, puntualiza. Finalmente, el uso de ‘Glow’ en vez de ‘Sunshine’ es porque para él describe esa luminiscencia suave y residual, ese resplandor que queda cuando la fuente de luz ya no está.

Entre los mejores del mundo: el “gran premio” para Daniel Clavería
El maipucino reconoce que su trabajo en el sur es su favorito. Aspectos como la luz, la riqueza cromática y la alineación técnica y creativa que consiguió son lo que más destaca de su más reciente obra.
Y es que todo esto fue considerado por un estricto concurso, ni más ni menos que el Sony World Photography Awards, certamen denominado como “Los Premios Cannes del mundo de la fotografía” por Daniel y donde además compitió en una de las categorías más complicadas.
“Me enteré a través de un correo oficial de la World Photography Organisation, justo antes de que se hiciera el anuncio global en sus plataformas digitales y redes sociales. Al leerlo, sentí una mezcla de incredulidad y una alegría profunda. Procesar que mi visión del paisaje patagónico llegará a una vitrina tan prestigiosa como la Somerset House en Londres es algo que me llena de orgullo; es un momento que uno sueña cuando empieza en la fotografía, pero que verlo materializado se siente como un hito que marca un antes y un después en mi vida”, confiesa emocionado.

Coherencia visual, continuidad narrativa, un nivel técnico sostenido en cada imagen y que estas, en su conjunto, construyan un relato sólido, son las características que Daniel Clavería logró realizar con éxito y que le permitirá exponer su colección en la Somerset House de Londres durante el mes de abril.
“Es un sueño hecho realidad. La Somerset House no es solo un edificio histórico en Londres; es uno de los epicentros del arte mundial y la sede de la World Photography Organisation. Que mis fotografías de la Patagonia pasen de mi cámara a ser analizadas por los coleccionistas, curadores y críticos más influyentes del mundo es algo que todavía estoy procesando. Es una vitrina de un prestigio incalculable, donde el estándar de calidad es de museo, y saber que una mirada nacida en Maipú estará colgada en esas paredes es un orgullo inmenso”, comenta.
Dentro de los 10 finalistas se elegirá un ganador por cada categoría. El anuncio oficial se realizará en la gala de premiación en la capital inglesa el próximo 16 de abril. El primer lugar recibirá un premio de 5.000 dólares, equipo fotográfico digital de Sony de última generación, un trofeo y la publicación destacada en el libro oficial del certamen.
A pesar de esto, que puede sonar muy tentador, para Daniel Clavería “el premio mayor ya es una realidad”. Orgulloso porque su shortlist aparecerá frente a miles de personas, este nombramiento como uno de los diez finalistas marcan el momento más álgido de su corta carrera en el circuito profesional.
Impulsado por este éxito, el maipucino seguirá buscando “escaparse” con la fotografía, intentando retratar lugares remotos, instantes y la geografía de Chile, con la que reconoce tener una “conexión especial”.
“No busco concursar por acumular premios, sino encontrar espacios donde mi visión de la naturaleza pueda ser valorada y, ojalá, inspire a otros a mirar el territorio de la misma manera que yo lo hago”, cierra Daniel Clavería.

