«Que Maipú tenga sus propios acordeonistas»: la historia de Sebastián Mufasa y su proyecto Universo Acordeón
Sebastián Pérez Troncoso, acordeonista autodidacta de 35 años, vive en el barrio Las Rosas de Maipú y lleva la música al servicio de la comunidad. Junto a su pareja, la luthier Kate Escobar, levanta desde este año el proyecto Universo Acordeón, con la meta de formar una nueva generación de acordeonistas en la comuna.

Sebastián Pérez Troncoso tiene 35 años, es acordeonista y vive en el barrio Las Rosas de Maipú. Se dedica a la enseñanza del instrumento y, según cuenta, entiende su oficio como una forma de servicio: «La música, si bien es para mí, también es para las personas. Cuando voy a tocar, toco las canciones que a ti te gustan, para que tú disfrutes», explica.
Aunque hoy es un referente del acordeón en la comuna, Pérez no viene de una formación musical temprana. Aprendió el instrumento recién a los 20 años, de manera autodidacta.
«Yo aprendí la música cuando ya era adulto, tenía 20 años, no aprendí desde niño», cuenta. Todo partió con una melódica —esos teclados que se soplan y que hoy usan los niños en el colegio— hasta que vio un video de alguien tocando lo mismo, pero en acordeón.
«Ahí me compré un acordeón, cuando tenía 20, no tuve ningún profesor. Aprendí solo, con tutoriales de la época de YouTube», señala.
Curiosamente, no partió pensando en la cueca. «En verdad no me compré el acordeón para tocar cueca, era para tocar cumbia o cualquier otro tipo de cosas», relata. Pero al integrarse a un conjunto folclórico, el aprendizaje se volvió inevitable: «Como era música de acordeonista, dije: -si toco el acordeón, ¿Cómo no voy a saber tocar unas cuecas?-«.

Las cuecas a la rueda
Pérez practica una modalidad específica dentro del mundo cuequero: las cuecas a la rueda. La compara con las jam sessions del jazz o las batallas de rap: «Es como una jam session de cueca. Tú llegas, participas, observas, se tocan las cuecas que comúnmente se conocen, y otras más». A diferencia de un show tradicional, en esta dinámica «todos son parte del ambiente al mismo tiempo»: algunos cantan, otros tocan, otros bailan, y el canto va pasando de persona en persona.
Esta práctica tiene historia en la comuna. Pérez recuerda que, en el Centro Cultural La Pluma, se organizaban ruedas de cueca los días jueves, además de un movimiento llamado «Las Chilenas en la Plaza». Este año, además, participó tocando para la Cruz de Mayo en el Templo Votivo y salió a recorrer las calles de Maipú con la Casa del Folklore Araucaria, agrupación con la que trabajó durante 2026.

Universo Acordeón: formar acordeonistas en la propia comuna
Pérez vive en Maipú hace siete años. Este año, junto a su pareja, la luthier de acordeones Kate Escobar —conocida como Kate Lutería, la primera mujer en dedicarse a este oficio en Chile—, echó a andar un nuevo proyecto: “Universo Acordeón”.
Funciona en una casa-taller ubicada en Isabel Riquelme Sur 1535, donde imparte clases a alumnos de la comuna.
«Estamos tratando de levantar todo un movimiento acordeonístico en este lado de Santiago, en la comuna de Maipú», cuenta. El objetivo a mediano plazo es armar un ensamble de acordeonistas formados en Maipú.
«La idea es que Maipú tenga sus propios acordeonistas, formados en la misma comuna, y se vuelva todo un círculo: el acordeonista nace ahí, se mueven los conjuntos de ahí, y sigue siendo un aporte a la cultura de la misma comuna». Pérez adelanta que espera lanzar una convocatoria para el ensamble el próximo año.
Quienes quieran conocer más sobre el trabajo de Pérez y Escobar pueden buscar «Universo Acordeón» en Instagram.

