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Con un maipucino entre sus filas: estos son los estudiantes que representarán a Chile en la Olimpiada Internacional de Matemáticas 2026 en Shanghai

Lucas Gutiérrez, del Liceo Nacional de Maipú, integra el equipo de cuatro estudiantes que representará a Chile en la Olimpiada Internacional de Matemática 2026. Esta es su tercera participación mundial.

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Olimpiada Internacional de Matemática
Olimpiada Internacional de Matemática

Cuatro estudiantes chilenos, entre ellos Lucas Gutiérrez del Liceo Nacional de Maipú, representarán al país en la Olimpiada Internacional de Matemática (IMO) 2026, que se realizará en Shanghái, China. El equipo, que también integran alumnos del Instituto Nacional y el Colegio IDOP, fue anunciado hace algunos meses por la Academia de Matemática del Instituto Nacional en sus redes sociales.

Cuatro nombres para representar a Chile

«Queremos felicitar con tremendo orgullo a la selección que cruzará el planeta para representar a Chile en la Olimpiada Internacional de Matemática (IMO) 2026, que este año se celebrará en la imponente ciudad de Shanghái, China», escribió la Academia de Matemática del Instituto Nacional en la publicación donde presentó al equipo.

En esta oportunidad, los seleccionados son Santiago Mundaca, del Colegio IDOP; Tomás Rodríguez y Carlos Velásquez, ambos del Instituto Nacional; y Lucas Gutiérrez, del Liceo Nacional de Maipú, único representante de la comuna en la delegación que viajará a China.

El maipucino que ya conoce el camino

Lucas Gutiérrez, de 17 años, vive en la Villa Los Héroes y cursa actualmente cuarto medio, el maipucino llega a Shanghái 2026 con una hoja de ruta que pocos jóvenes de su edad pueden exhibir. Según cuenta, «años anteriores logré tener la oportunidad de representar también a Chile (dando una prueba selectiva a nivel nacional) en otras olimpiadas internacionales, la primera vez fue en 2024 en la Olimpiada del Cono Sur en Brasil y luego en la Olimpiada del Cono Sur en Uruguay en 2025 y también la mundial, la IMO en Australia 2025».

Como consignó La Voz de Maipú en octubre de 2024, aquel debut en Fortaleza marcó el inicio de una seguidilla que lo llevó después a Sunshine Coast, tal como también registró este medio a mediados del año pasado. Shanghái será, así, su cuarta cita internacional.

Meses de entrenamiento compartido

La preparación para la IMO 2026 no fue un esfuerzo solitario. Según relata Lucas, el grupo recurrió a su tutor —encargado de acompañarlos durante la competencia— para conseguir un espacio de estudio:

«Le pedimos a nuestro tutor (el encargado de cuidarnos y estar con nosotros en la competencia) si es que nos podía reservar o prestar una sala en la universidad donde él trabaja para que nosotros pudiéramos estudiar y también entrenar y resolver problemas con gente que años anteriores había ido a esta competencia».

El ritmo fue exigente: «así continuamos yendo allá por mes y medio aproximadamente de lunes a viernes y también yendo con mi equipo a otros talleres de entrenamiento los días jueves y sábados realizados en otras partes».

El día que llegó la noticia

Para el resto del equipo, la confirmación llegó en medio de la rutina escolar. Santiago Mundaca recuerda el momento con precisión: «Me enteré mientras estaba en una clase con mi profesora de matemáticas, vi la notificación del correo y me emocioné al punto de abrazar a un amigo que tenía al lado». Carlos Velásquez, en tanto, ya sabe lo que significa repetir la experiencia: «No es mi primera vez, es el segundo año consecutivo de ir a la IMO». Tomás Rodríguez, por su parte, resume el momento con una mezcla de gratitud y nervios: «Emocionante, me sentí súper agradecido con la vida por haberme dado esta oportunidad de representar a Chile en la IMO».

Cómo se compite en la olimpiada más importante del mundo

La IMO no se parece a una prueba escolar cualquiera. De acuerdo con la descripción de Lucas, el formato reúne a cientos de estudiantes de todo el mundo en dos jornadas de examen: «los días de la competencia, una prueba cada día, nos llevan a una sala bien grande donde aproximadamente 600 o 700 rendimos la prueba por 4 horas y media, son 3 problemas por día, que van de menor a mayor dificultad».

Los problemas, señala, son seleccionados por un comité internacional entre propuestas enviadas por distintos países, pensados para exigir creatividad más que conocimientos memorizados. La corrección también sigue un proceso riguroso: «un comité internacional revisa nuestras soluciones y/o borradores y les asignan un puntaje del 0 al 7 por cada pregunta con respecto a una pauta bien detallada», explica, antes de que se defina el corte para cada medalla.

El esfuerzo familiar detrás del viaje

El padre de Lucas también fue parte de esta historia, y su testimonio pone en perspectiva los años de trabajo detrás de la clasificación. «Ha sido unos años de mucho esfuerzo y perseverancia, por parte de Lucas en dedicar su tiempo a las matemáticas», cuenta. La preparación combinó instituciones y programas: «él ha estado todo el año preparándose en la Universidad Católica y la USACH. Pero también participa en la academia Fibonacci, también participó en un campamento organizado por la SOMACHI (Sociedad de Matemáticas de Chile)».

Sobre las expectativas para Shanghái, es cauto: «es muy difícil poner expectativas, porque Chile no tiene la preparación que tienen otros países. Pero siempre hay fe en que el esfuerzo que han puesto los chicos pueda dar frutos».

La meta común

Más allá de las trayectorias individuales, el equipo que viajará a China comparte un mismo objetivo. «Sacar una medalla y dejar en alto el país», resume Carlos Velásquez sobre lo que buscan en Shanghái. Tomás Rodríguez cierra con la misma convicción: «Me siento confiado en mis capacidades, hemos entrenado mucho y sabemos de lo que somos capaces».

La meta declarada del grupo es clara: superar los resultados obtenidos por Chile en la edición anterior de la IMO.