Vecinos de Cuatro Poniente con Asunción conviven desde 2022 con un sitio eriazo que se convirtió en guarida de delincuentes, plagas, incendios y maltrato animal. Los dueños se niegan a cercarlo y son los vecinos las principales víctimas.
El 31 de octubre de 2023, una riña con arma blanca entre habitantes de los «rucos» instalados en un terreno abandonado en Cuatro Poniente con Asunción terminó con una persona muerta. Para los vecinos de la Villa Portal del Sol, fue uno de los puntos más oscuro de una crisis que llevan años denunciando.
Pero no acaba ahí, los residentes también rememoran que en octubre de 2022, cuando delincuentes saltaron el muro del lugar para robar en la casa de una vecina y un vehículo del pasaje.
Recuerdan los asaltos que desde entonces ocurren seguido, protagonizados por personas que se esconden en la oscuridad de este sitio eriazo para atacar a quienes transitan tarde por el sector.
En el mismo sitio ocurrieron otros hechos que también marcaron al vecindario: el hallazgo de pellejos de animales, plagas que se cuelan a las casas cercanas y, el más impactante, la quema de una perrita, caso que fue cubierto recientemente por La Voz de Maipú.
“Esto ya no puede ser. Nosotros no podemos seguir esperando. No puedo dormir tranquila porque botan un cigarro y queda la embarrada», explica Marcela Acuña, presidenta del Comité de Seguridad del sector sobre el riesgo de incendios.
Incidentes sin tregua
Desde que quedó abierto el sitio, los vecinos declaran que la situación ha ido de mal en peor, desde robos en la noche hasta personas de otros sectores descargando vehículos repletos de basura.
“Vienen camionetas de otros lugares a tirar basura acá. Hay muebles, hay refrigeradores, de todo”, explica la presidenta del Comité.
También han visto montones de ropa desperdigada por el sitio eriazo, botellas de cervezas y, lo que han molestado más a los vecinos, ratones. Los vecinos los han encontrado en los patios, en las calles e incluso en sus cocinas, Marcela asegura haber recibido veneno por parte del municipio como respuesta ante la plaga, pero argumenta que es insuficiente.


“¿Qué sacamos? Si tenemos tremendos cerros de basura acá atrás. No nos sirve de mucho tener veneno en las casas”, denuncian.
Otra de las plagas que han invadido las casas oriundas son insectos; entre ellos, gusanos, baratas y tijeretas.

Además, los vecinos han denunciado la presencia de sujetos agresivos que merodean y viven en el sitio dentro de rucos. Según Marcela, la Municipalidad de Maipú ya ha venido anteriormente a retirarlos, pero eventualmente vuelven a asentarse.
Para los niños del sector, la situación tampoco ha sido del todo agradable, vecinos denuncian que algunos sujetos del sitio les han lanzado piedras por solo acercarse a recoger pelotas de fútbol.
La hija de Marcela también ha visto situaciones íntimas, debido a que las ventanas de su hogar dan hacia el sitio.
«De repente mi hija abre la cortina de su pieza y hay hombres haciendo sus necesidades o estando desnudos bañándose con un jarro», explica.
La compra del sitio
Hace aproximadamente seis años, según lo que relatan los residentes de la Villa Portal Del Sol, dos hombres compraron el terreno con la intención de crear un strip center. Se reunieron en la casa de Marcela para acordar que le echase un ojo al terreno y a cambio ellos limpiarían y cercarían el lugar.
Se realizaron dichas promesas, pero en 2022 ocurrió lo imprevisto, un incendio devastó el sitio y los bomberos tuvieron que romper las cercas para controlar el fuego.

Según Marcela, este fue el inicio del fin. Al quedar abierto el lugar, criminales empezaron a rondar por el sitio y a asaltar a los incautos, además de entrar por las casas que están colindando el lugar.
“Por los mismos muros se nos ha pasado gente para robarle en las casas de nosotros. Pusimos portones por lo mismo y no nos sirvió mucho porque entraban por los muros de atrás», explica la presidenta.
La denunciante cuenta que se comunicó con uno de los propietarios, quién le había otorgado su número al momento de conocerse, y le informó de los robos, a lo que él le respondió que “iba a tratar de pronto a mandar de cerrar”.
Sin embargo, los vecinos declararon no ver ningún intento de cercar nuevamente, mientras que la basura y el crimen seguía presente en el sitio. La comunicación entre Marcela y el propietario se hizo cada vez más complicada, ella le reiteraba que seguía sin cercarse la zona y él respondía que se haría pronto, que salía muy caro y que no era un resultado permanente.
Según Marcela, el dueño le contó que dicha petición, para construir el strip center, había sido negada por la Municipalidad de Maipú, debido a que el sector está destinado exclusivamente a áreas verdes y equipamiento.
«Esa era su responsabilidad, investigar para qué estaban destinados los terrenos antes de comprarlos (…) como ellos no van a conocer esa información, cómo no va a averiguar qué es lo que puede o no puede construir en el terreno. Estamos hablando de una inversión millonaria», se sincera Marcela.
Tras esto, la presidenta asegura que el propietario le dijo: “Yo no voy a limpiar ni voy a cerrar más porque… no me conviene seguir invirtiendo en el terreno si no me dejan construir».
La comunicación continuó siendo una «batalla» entre los dueños y Marcela. Incluso estos le mencionaron la posibilidad de construir un departamento en el sitio.
¿Y las instituciones?
La presidenta asegura haber intentado contactar al alcalde en diversas ocasiones a través de cartas, pero sin éxito. Ella y sus vecinos han ingresado múltiples reclamos en la Oficina de Informaciones, Reclamos y Sugerencias (OIRS).
El problema ha llegado incluso a puertas del Ministerio del Medioambiente, quienes le informaron a Marcela que no cuentan con la jurisdicción para actuar, sino que la toma de acciones depende del municipio.
La Municipalidad de Maipú se pronunció al respecto, confirmando «la existencia de acumulación de basura, deterioro e inexistencia de cierre perimetral en algunos tramos, presencia de ocupaciones precarias y riesgo sanitario asociado al estado de abandono del terreno privado». El municipio señala que desde 2025 ha ejecutado acciones concretas en el lugar a través de la Dirección de Aseo, Ornato y Gestión Ambiental (DAOGA), incluyendo retiro de escombros y basura, entrega de kits de desratización y patrullajes preventivos. Sin embargo, el sitio continúa abierto.
Además, la Dirección de Obras Municipales (DOM) notificó formalmente a uno de los propietarios el incumplimiento de la normativa que obliga a mantener cerrados los sitios eriazos, exigiéndoles avanzar en la reposición del cierre perimetral, gestión que, según el municipio, se «encuentra en curso».









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