Basta solamente sentarse y mirar para darse cuenta de la existencia de un ecosistema distinto que convive con los maipucinos. Allí, entre los peatones y los que descansan en la sombra de los árboles de la Plaza Maipú, existe un circuito donde se oyen las risas, bocinas y pedales que hacen mover cuatro ruedas a […]