En Maipú, decenas de niños y adolescentes enfrentan situaciones críticas tras haber sido gravemente vulnerados en sus derechos. Para cambiar esta dura realidad, la Fundación DEM (Defensa Ecológica del Menor de Edad), institución con más de 37 años de trayectoria, renueva su llamado urgente a los vecinos de Maipú para encontrar hogares temporales a través de su programa Familias de Acogida Especializada (FAE).
El programa busca brindar una atención integral a aquellos niñas, niños y adolescentes que han debido ser separados transitoriamente de sus hogares de origen por mandato de los Tribunales de Familia. Desde la dirección de la Unidad de Desarrollo del Acogimiento Familiar (UDAF) explican que, si bien una parte de los niños son reubicados con su familia extensa —como tías, abuelas o hermanas mayores—, existe una necesidad vital de contar con «otras familias que de buen corazón asumen el cuidado temporalmente de estos niños».
Cifras que alarman: la magnitud de la crisis
Para dimensionar el desafío que se enfrenta, las estadísticas más recientes son reveladoras y preocupantes. De acuerdo a las cifras de febrero de 2026, 11.548 niños, niñas y adolescentes fueron atendidos en programas de Familia de Acogida a nivel nacional, manteniéndose vigentes más de 11.000 casos al cierre de ese mes. Solamente durante febrero, ingresaron 603 nuevos niños, niñas y adolescentes al sistema.
El desglose de estos datos muestra que la mayoría de quienes requieren protección son niñas y adolescentes mujeres, representando el 52,4% de los casos (6.054), frente a un 47,6% de varones (5.494).
Además, la Región Metropolitana es, por un amplio margen, la que concentra la mayor cantidad de niños, niñas y adolescentes en estos programas en todo el país, sumando más de 4.300 niños y adolescentes (2.273 mujeres y 2.120 hombres).
Las voces de la acogida: «Volver a despertar esa maternidad»

El impacto de abrir las puertas de un hogar va mucho más allá de una medida judicial, ya que entrega de urgencia un entorno que provee «educación, valores para que no se vulneren sus derechos», cubriendo los vacíos de sus familias de origen.
Quienes ya son parte de este sistema relatan cómo la decisión transforma tanto la vida del menor como la de los cuidadores. En los casos de las familias extensas, el instinto de protección es el gran motor.
Una abuela que asumió el cuidado de sus tres nietos explica: «Para mí ha sido una experiencia muy bonita y he aprendido mucho con los niños a protegerlos (…) son mi sangre y no los puedo abandonar. Tengo que seguir por ellos, cuidando estar bien para ellos».
Para las familias externas voluntarias, el proceso se convierte en un redescubrimiento personal. Una madre guardadora relata su vivencia con profunda emoción: «Ha sido una experiencia muy linda, volver a ser mamá, volver a criar… feliz de que tenga todo el amor que se merece». La guardadora destaca además que este paso le permitió «volver a despertar esa maternidad» y recuperar la confianza en sí misma al decir «yo puedo» brindar todo ese amor.
El desafío en Maipú: Evitar las residencias a toda costa
Las oficinas locales viven de cerca esta presión estadística. Melissa Zapata, Psicóloga de Enlace del programa FAE Maipú, advierte que en la actualidad cuentan con alrededor de 125 casos en atención y listas de espera que suman diariamente nuevos niños. La preocupante escasez de familias voluntarias obliga a que niños, niñas y adolescentes vulnerados deban ser derivados a residencias institucionales, un desenlace que los especialistas de la fundación buscan evitar incansablemente.
¿Cómo ser parte?
El llamado de la fundación es transversal: cualquier tipo de configuración familiar puede postular para acoger de manera transitoria. Los requisitos principales incluyen:
- Ser mayor de 18 años.
- No poseer antecedentes penales ni inhabilidades para trabajar con niños, niñas y adolescentes.
- Contar con un ingreso que permita cubrir las necesidades básicas de todos los miembros del hogar.
- Tener disposición a participar de un proceso de evaluación psicosocial de aproximadamente 3 meses.
Durante todo el tiempo de evaluación y posterior acogimiento, las familias nunca están solas: reciben acompañamiento psicológico, apoyo de trabajadores sociales y un aporte económico mensual de aproximadamente $130.000 para apoyar los gastos de crianza del menor.
Infórmate e inscríbete en el portal www.acogerdem.cl, escribe a familiasdeacogida@fundaciondem.cl o contacta directamente a la psicóloga Melissa Zapata al +569 68604727. También puedes acercarte a las oficinas del FAE Maipú en Chacabuco 425.









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