Desde este martes 19 de mayo, Coffee on Wheels ya no seguirá andando en ruedas, Alejandra Arévalo, junto a su equipo, han logrado estacionarse en el Mercado Municipal de Maipú tras tres meses y medio de planear, organizar y construir el nuevo local. El horario de atención es de lunes a viernes, desde las nueve de la mañana hasta las ocho de la tarde y los sábados y domingos de nueve hasta las cuatro.
El viernes de la semana pasada se realizó la ceremonia de inauguración, donde llegó el alcalde Tomás Vodanovic, quien alabó el nuevo local.
«Lo que estamos viendo acá refleja todo lo que queremos para la comuna, por eso es importante ceder espacios», comentó el alcalde.

Durante la apertura, Alejandra le confesó al equipo de LVDM sentirse con nervios, pero a la vez feliz de haber vivido el proceso de la creación de su nuevo espacio junto a su equipo y familia.
«Esto es el fruto de muchos años de esfuerzo y cariño», expresó.
Una propuesta visual magnética
Antes de entrar al local, ya queda claro cuál es el color favorito de los baristas de Coffee on Wheels. Ese verde sutil está tanto en el menú como en los uniformes de los trabajadores, pero no causa fatiga visual, al contrario, hay una armonía en los colores elegidos que llega a dar gusto.

Esa propuesta nace de Alejandra y de una amiga, quienes escogieron asientos, mobiliarios, la paleta de colores y mucho más para encantar a los clientes.
Pero no acaba allí, dentro del local hay una pequeña sección que le ofrece a los consumidores poleras, bolsas de género, polerones y hasta sombreros de Coffee on Wheels, pero lo más importante también se vende: sus granos de especialidad.
¿Y qué pasa con el sabor?
El menú incluye distintos tipos de pan con muchísimas opciones de agregados para saciar distintos paladares. Los dulces tampoco se quedan atrás, Coffee on Wheels ofrece desde galletas hasta tartas para acompañar a un buen café, que, por cierto, son muchos.

De esos pancitos, decidimos experimentar con un «palta tropical», tostadas con palta, piña y cebolla. Ese experimento valió la pena, la masa del pan estaba crujiente, la piña fresca junto a la palta y la cebolla fue la guinda en la torta.
El apartado de bebestibles es otra cosa, llama la atención la explicación de qué ingrediente lleva cada tipo de café o té. Ese detalle da gusto para alguien que no conoce las variaciones, dan ganas de probar, experimentar y de paso, aprender algo nuevo sobre un café que te atreviste a tomar.
Pedimos un latte y un mokaccino, ambos llegaron a nuestras manos con diseños de flores. La taza estaba caliente, pero no hirviendo, dimos el primer sorbo al unísono y nuestros ojos se engrandecieron. Las típicas marcas de café palidecen ante la distinción del sabor que marca los granos de Coffee on Wheels.

El Mercado Municipal de Maipú tiene ahora un nuevo motivo para ser visitado. El local de Coffee on Wheels está pensado para quedarse, desde el verde que lo identifica hasta los granos de especialidad que puedes llevarte a casa, cada elemento invita a volver. No es solo un café, es un proyecto que creció desde las calles de Maipú y que hoy tiene una dirección fija.
Alejandra Arévalo tardó nueve años en llegar hasta aquí, pero lo logró. Coffee on Wheels ya tiene su casa en Maipú, y con ella, un rincón donde el café de especialidad, el diseño y el cariño de un proyecto familiar se sirven juntos. Vale la pena ir a conocerlos.









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