Un reciente informe del Centro de Estudios Públicos (CEP), publicado este mes, ha encendido las alarmas sobre el cambio climático para la zona poniente de la capital.
Según el estudio, Maipú se encuentra clasificada en el «Grupo 8», una categoría que agrupa a comunas con un alto riesgo al cambio climático y una pobreza multidimensional moderada.

El documento propone un nuevo Índice de Riesgo al Cambio Climático (IRCC) que mide cuatro amenazas fundamentales: olas de calor, inseguridad hídrica, inundaciones e incendios.
Para Maipú y el valle central, el panorama es complejo, ya que la zona central del país es la que presentará el cambio más violento en el riesgo hacia el futuro. Además, el aumento del riesgo en nuestra zona está impulsado por la sinergia entre incendios forestales, olas de calor e inseguridad hídrica.
Junto con esto, el informe destaca que el riesgo climático afecta a las comunas de manera transversal, sin importar únicamente su nivel de ingresos.

La «doble carga» de la vulnerabilidad social
El perfil de los habitantes del Grupo 8, donde se sitúa Maipú, presenta factores que dificultan la respuesta ante emergencias climáticas:
- Población extranjera: Este grupo concentra un 12,12% de población extranjera, cifra que duplica el promedio de las comunas con menor riesgo (5,69%).
- Crisis de vivienda: Casi el 30% de los residentes vive en condición de arriendo, lo que limita su capacidad para realizar mejoras estructurales contra el calor o el frío extremo.
- Ingresos: El ingreso autónomo per cápita en este sector ($497.704) es significativamente menor al de las comunas con bajo riesgo climático ($573.099).
«La pobreza aumenta la exposición a peligros climáticos al forzar a las personas a vivir en áreas de alto riesgo y, por otra parte, los peligros climáticos prolongan la pobreza al destruir activos y afectar la salud», explica el estudio.

Injusticia presupuestaria: Menos ayuda para los más expuestos al cambio climático
Uno de los hallazgos más polémicos del estudio es la ineficiencia en la asignación de recursos estatales. A pesar de enfrentar peligros ambientales críticos, las comunas con alto riesgo climático reciben, en promedio, un subsidio per cápita más bajo que aquellas con menor riesgo.
Esto señalaría que el Estado no está considerando la dimensión ambiental al momento de repartir los apoyos económicos.
Finalmente, el informe recomienda que el IRCC sea obligatorio en el diseño de políticas de ministerios como Obras Públicas, Vivienda y Desarrollo Social para corregir esta brecha.









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