El barrio lo sabía. Las estructuras estaban ahí, visibles, como una declaración de dominio: mausoleos levantados por bandas del narcotráfico en pasajes y calles de Maipú, ocupando el espacio público como si fuera propio. Esta mañana, con maquinaria pesada y un amplio contingente de Carabineros, el municipio y la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana comenzaron a demolerlos.
Son cuatro los puntos intervenidos, todos vinculados a personas ligadas al tráfico de drogas. La acción cierra —según las autoridades— un ciclo de recuperación territorial que comenzó con el gobierno del presidente Gabriel Boric y que el delegado presidencial Gonzalo Durán aseguró que se mantendrá «hasta el último día» de la actual administración.
El mapa del narco en cemento: dónde están y qué representan

Pasaje Ránquil con Tocopilla: el punto más peligroso
Es el de mayor riesgo. En esa esquina se levanta el mausoleo de un integrante de la banda liderada por «La India», organización que ejerció control territorial en el sector durante años. El lugar no es solo un símbolo: tiene historia de violencia reciente. En diciembre de 2025 se registraron balaceras nocturnas, cortes de suministro eléctrico y uso de armas de alto calibre.
La demolición aquí tiene una complejidad adicional: los pasajes son angostos, el mausoleo está adosado a una vivienda particular y los vecinos llevan tiempo exigiendo mayor patrullaje.
Pasaje Treguaco con pasaje Cholco: otro rostro de la misma banda
El segundo mausoleo también está vinculado a la estructura criminal de «La India». Corresponde a un joven cuya muerte se presume relacionada con la organización. Las autoridades tienen antecedentes de posibles vínculos entre clubes deportivos del sector y la banda, lo que eleva la complejidad del entorno.
La Concordia con pasaje Linzor: el narco conocido del barrio
El tercer punto recuerda a alguien que, según los antecedentes del operativo, era conocido en el vecindario por pertenecer a una banda local. Lo que preocupa a las autoridades no es solo el pasado: hay presunción de que el entorno familiar continúa con actividades ilícitas en el sector.
Pangal con Lolol: una gruta menor
El cuarto punto es una estructura más pequeña, una gruta que las autoridades califican como de bajo riesgo para la convivencia vecinal. Aun así, fue incluida en el operativo.
Lo que dicen las autoridades
El delegado presidencial Gonzalo Durán destacó el trabajo coordinado con el municipio y subrayó el carácter político de la intervención. «Esta es una iniciativa que partió al inicio del gobierno del presidente Boric, con la delegada presidencial Constanza Martínez, y que se ha convertido en una política pública regional», afirmó, añadiendo que las cuatro estructuras tienen antecedentes vinculados «a múltiples expresiones relacionadas con la comisión de delitos», incluyendo la conexión irregular al tendido eléctrico.
El capitán Danilo Vauhnik, comisario de la 52ª Comisaría de Maipú, explicó que Carabineros se encargó de aislar el perímetro para permitir el trabajo de Aseo y Ornato. También mencionó que el operativo coincidió con el denominado «súper miércoles», día de alta afluencia de público en el sector, lo que requirió refuerzo adicional en tránsito.
El narco también ocupa el espacio público

Lo que evidencia este operativo es algo que los vecinos de estos sectores conocen de cerca: el narcotráfico no solo opera en las sombras. También construye, reivindica y marca territorio a plena luz del día, con estructuras que convierten el duelo en una señal de poder.
Demoler esos mausoleos es, en parte, una disputa simbólica. Pero el verdadero desafío —el que las autoridades no siempre responden con la misma claridad— es qué ocurre después: si los espacios recuperados se mantienen, si el patrullaje se sostiene y si las bandas que los levantaron siguen operando en los mismos pasajes, ahora sin cemento pero con la misma impunidad.












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