Sexto TOP de Santiago condena a presidio perpetuo calificado a hombre por 66 delitos sexuales contra menores captados en Facebook Marketplace
José Humberto Pérez Fuentealba fue condenado por producir material pornográfico infantil, abusar sexualmente y amenazar a decenas de víctimas captadas con falsas ofertas de trabajo entre 2018 y 2024.
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El Sexto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago condenó a José Humberto Pérez Fuentealba a la pena de "presidio perpetuo calificado" como autor de 19 delitos de producción de material pornográfico infantil, 8 de abuso sexual sin contacto corporal, 7 de abuso sexual agravado, 9 de abuso sexual de mayor de 14 años y 21 de amenazas condicionales, entre otros ilícitos. Los hechos, cometidos entre 2018 y 2024 en distintas comunas del país, fueron acreditados en fallo unánime.
Fallo unánime y penas accesorias
El tribunal, en un fallo unánime, aplicó además a Pérez Fuentealba una serie de accesorias legales que buscan blindar cualquier contacto futuro con menores: inhabilitación absoluta perpetua para ejercer cargos, empleos, oficios o profesiones en ámbitos educacionales o que impliquen relación directa y habitual con menores de edad, y sujeción a la vigilancia de la autoridad por el máximo legal.
A lo anterior se le suma la prohibición de acercarse a los domicilios, lugares de trabajo o estudio de las víctimas y de aproximarse a ellas o a sus familias.
Una vez que la sentencia quede ejecutoriada, se ordenó tomar muestras biológicas al condenado para incorporar su huella genética al registro nacional de ADN de condenados, además del comiso de todas las especies incautadas durante la investigación.

Ofertas de trabajo falsas como carnada
La investigación estableció que, entre 2018 y 2023, Pérez Fuentealba operó con cuentas de nombres ficticios en Marketplace, la plataforma de compraventa de Facebook, para publicar avisos que buscaban captar a jóvenes que rastreaban oportunidades laborales.
El anuncio, en términos generales, decía: "Se buscan mujeres mayores de 16 años". A quienes mordían el anzuelo las derivaba a WhatsApp, donde tomaba contacto con ellas una supuesta "Emilia" —en otras ocasiones, "Camila"— "quien se presentaba como masoterapeuta (masajistas) que requería fotografías corporales para un trabajo universitario", ofreciendo un pago a cambio. Para ganarse la confianza de sus víctimas, el condenado incluso les enviaba fotos y videos que hacía pasar por material de supuestas "modelos" anteriores.
De las fotos a la extorsión
Una vez que las jóvenes accedían a enviar las primeras imágenes, Pérez Fuentealba subía la apuesta: pedía fotografías cada vez más audaces hasta derivar en contenido explícitamente sexual. Cuando ellas se negaban a seguir y exigían el pago prometido, el condenado respondía con una doble estrategia: ofrecerles más dinero o intimidarlas.
Según acreditó el tribunal, "las amenazaba con publicar en redes sociales las fotografías que ya habían enviado junto a sus antecedentes personales", coacción que en numerosos casos funcionó y llevó a las víctimas a enviar material cada vez más explícito. El modus operandi incluía también videollamadas en las que el condenado mantenía su cámara apagada mientras instruía por escrito a las jóvenes para que se desnudaran, se masturbaran o se introdujeran objetos, secuencias que grababa sin que ellas pudieran verlo.
41 víctimas, la mayoría adolescentes
El tribunal dimensionó el alcance del caso al establecer que el condenado, haciéndose pasar por "Eliana" o "Camila", logró su cometido con "19 menores de edad (seis de solo 15 años; ocho de 16 y cinco de 17)", a quienes mediante amenazas de difusión de sus imágenes obligó a enviar más fotografías y videos desnudos y a sometérselas a sesiones de videollamada. El mismo patrón lo intentó, con menor éxito, contra 22 mayores de edad (10 jóvenes de 18 años; cuatro de 19; dos de 20; tres de 21; una de 24; otra de 25 y la mayor, de 32 años).
Lo que encontró la policía al detenerlo
Pérez Fuentealba fue detenido el 30 de noviembre de 2023 en su domicilio de la comuna de Talagante. En ese procedimiento, los efectivos policiales encontraron en su poder dos teléfonos celulares que, tras el análisis pericial, contenían 12 videos y cuatro fotografías con material pornográfico infantil, es decir, representaciones de actividades sexuales explícitas protagonizadas por niños, niñas o adolescentes.
El tribunal también dio por acreditado que el condenado participó directamente en la producción de ese material y que al menos envió dos videos con contenido de pornografía infantil.
Siguió operando tras las rejas
El fallo estableció además que, mientras cumplía prisión preventiva en el penal Santiago 1, a Pérez Fuentealba se le incautó un teléfono celular que mantenía oculto el 26 de junio de 2024. El análisis pericial de ese equipo reveló que, desde el recinto penitenciario, continuó contactando y amenazando a víctimas, y produciendo nuevo material de abuso, incluyendo archivos de video donde se observa a una madre abusar de su hija menor de edad bajo sus instrucciones, en hechos ocurridos en abril de 2024.

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