Con una personalidad tranquila y una actitud humilde, Benjamín Yáñez Pino asistió junto a su madre al Templo Votivo. Él, como otros 18 estudiantes de la comuna, sacó el puntaje máximo en la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) y fue reconocido este viernes por diferentes autoridades de la educación y la comuna en el máximo santuario de Maipú.
Vive en la Villa Pehuén, que alberga al establecimiento al que asiste desde séptimo básico, el Liceo Tecnológico Bicentenario Enrique Kirberg. En esta etapa final de la enseñanza media, el esfuerzo de todo un año ha dejado como resultado 1.000 puntos en la prueba de Competencia Matemática 1 (M1) y ser el primer puntaje máximo de la institución en 15 años, lo que le permitirá poder seguir con el camino que ha ido labrando.
“Estoy muy feliz. Fue gracias al fruto de mi esfuerzo y el apoyo de los demás. Tanto establecimiento, familia y amigos. Cada persona o lugar da un granito de arena y claramente esto igual es historia para la educación pública. Me abrió muchas puertas, ya sea la universidad, instituto o lo que decida más adelante”, comentó Benjamín.

Doce meses para los mil puntos
Su jornada estudiantil durante cuarto medio fue acompañada con un reforzamiento en el Preuniversitario de Profesores, lugar que pudo no ser su lugar de estudios complementarios. El director del Liceo Enrique Kirberg, César Mayorlafquén, destacó de su estudiante la gran generosidad, además de virtuosismo en el estudio, que tiene Benjamín Yáñez.
“A Benjamín le ofrecimos una beca al preuniversitario Pedro de Valdivia 100% gratis a comienzos de año y él dijo que prefería cederla a otro compañero, porque estaba listo en otro. También él quedó en el Propedéutico de la USACH, donde por ir todos los sábados a clases, podría entrar a bachillerato, gratuidad y todo, y también la cedió a otro compañero que lo necesitaba más porque él tenía clarito, desde comienzos de año, que su meta era estudiar Ingeniería en la Chile”, contó Mayorlafquén.
Junto a esta preparación, la tranquilidad y los hábitos saludables también fueron parte de su 2025, el que se tomó “con calma”, mientras que el tiempo con amigos y los videojuegos le ayudaron a frenar el estrés que una prueba tan relevante suele ocasionar en los alumnos.
“Traté de mantenerme tranquilo. Nunca estresarme con la idea de la PAES. Siempre he sido mucho de redes sociales, jugar y tiempo con amigos. No fui a fiestas o cosas que me cansen, por así decirlo”, explicó Benjamín Yáñez.
“Se esforzó mucho siempre, en primero medio me dijo que la única opción de su vida, de una promoción social, era estudiar en la universidad, y sin haber muchos recursos, tenía que esforzarse en las notas para obtener algún tipo de beca o beneficio, lo cual obtuvo”, señaló el director.
“Él está satisfecho con sus resultados. Cuando yo le pregunté si lo esperaba, él me dijo que sí, porque trabajó para eso, entonces es bonito ver como alguien que se proyecta una meta, y se esfuerza y logra la meta”, agregó.
Ingeniería Civil Mecánica y vivir tranquilo
Tras su paso por el Colegio Los Bosquinos, al que fue desde primero a sexto básico, llegó al Enrique Kirberg hace 6 años. Actualmente, tiene claro que quiere estudiar Ingeniería Civil Mecánica en la Universidad de Chile, una decisión que viene formando desde hace bastante.
“Él ha tenido toda su trayectoria de vida, su hermano también salió hace dos años de nuestro liceo, y está estudiando ingeniería en la USACH. Él quiere seguir esos pasos relacionados a la metalurgia, su familia está relacionada a los metales, entonces por eso él de chiquitito ha tenido esta visión”, reveló César Mayorlafquén.
Su paso por el recinto educacional no ha pasado desapercibido, el propio director, quien llegó hace cuatro años al cargo, señala que Benjamín Yáñez ya destacaba entre los docentes.
“Los profesores siempre me comentaron de Benjamín, ahora último sobre todo, que fue un alumno de bajo perfil, pero que en toda su trayectoria, de séptimo a cuarto medio en nuestro liceo, nunca tuvo una anotación negativa, siempre tuvo promedio sobre 6.8”, explicó.
Con gran orgullo por su éxito, el puntaje máximo maipucino está esperando los resultados de su postulación, con la esperanza de tener un futuro “estable” y“relajado”.
“Le dedico este éxito a mis mayores cercanos, mi familia, mi pareja, mis amigos, que siempre fue la gente que me apoyó y que siempre tuvo la esperanza de que me fuera bien. Me gustaría estabilidad en el futuro. Conseguir un buen trabajo, poder comprar mi propia casa y estar relajado en la vida”, cerró Benjamín Yáñez.









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