La nueva batalla de Maipú: dejar de ser solo una comuna dormitorio
El mes pasado, como cada marzo, Santiago volvió a sincerarse. Basta recordar lo sucedido aquel superlunes: el metro en hora punta, los buses repletos y esa coreografía de apuro que marca el regreso fuerte a la rutina. Este año, además, ese retorno se dio en medio de una presencialidad mucho más extendida, muy cercana ya…

