Día del Orgullo: 6 activistas de Maipú que han luchado por la visibilidad y los derechos de la comunidad LGBTQ+

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Hoy es el Día Internacional del Orgullo LGBTQ+ y en La Voz de Maipú conversamos con diferentes activistas LGBTQ+ de la comuna que han levantado y trabajado en diversas luchas tanto en espacios territoriales como institucionales por la búsqueda de la visibilidad, educación, protección e igualdad de las personas de la diversidad sexual. 

Marcelo Leiva

Un histórico luchador por los derechos de las personas LGBTQ+, además de presidente del Movimiento por la Diversidad Sexual MUMS. Empezó en el activismo bajo el alero de Affirmation, una comunidad internacional que integra a personas LGBTQ+ pertenecientes a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. 

Dentro de los motivos de justicia que le impulsaron a dedicarse al activismo estuvo la derogación del artículo 365 del Código Penal chileno en 1999, creado en 1874 para sancionar con penas de cárcel las relaciones sexuales entre personas homosexuales. Pero Marcelo creía que había aún más por hacer para conseguir derechos que hasta hoy son negados.

Un hecho que le marcó su vida como activista fue el asesinato a Daniel Zamudio en 2012, expresando que «podría haber sido cualquiera, podría haber sido yo. Este macabro suceso me entrega una nueva visión sobre la lucha y la importancia del trabajo colectivo en contra de los crímenes de odio en Chile».

Referente a la situación actual de las personas LGBTQ+, Marcelo manifestó que “este tiempo se ven enfrentados al impacto económico de la crisis pues tienen más probabilidades de estar desempleados y vivir en la pobreza. Además de estar confinades en entornos hostiles con familiares o cohabitantes que no les apoyan, lo que aumenta su exposición a la violencia y todo lo que conlleva”

LGBTQ+

Evelyn Silva

Creadora de la Fundación Selenna, un organismo de protección de niños, niñas y jóvenes transgénero, y directora de la Escuela Amaranta Gómez, la primera escuela de alumnos transgénero de América Latina. Además, fue una de las principales impulsoras de la Ley de Identidad de Género en Chile. 

Sin ser parte de la comunidad LGBTQ+ y sin buscar ser activista, comenzó en el año 2016 cuando decidió renunciar a su trabajo como directora académica y a un buen sueldo, para dedicar su vida a las causas de la infancia trans, debido a la inspiración de su hija transgénero Selenna.

Con respecto a las expreriencias que le ha tocado vivir desde que se inció en esta lucha,  expresó que “así como hay mucha discriminación y dolor, también hay muchas alegrías y situaciones maravillosas que me van nutriendo día a día, y casi todas vienen desde les niñes”.

Al respecto a la situación de las personas LGBTQ+ hoy en día, manifestó que si bien “tenemos más espacios de contención e interés de capacitación para los colegios y espacios públicos en torno a sus derechos. Pero también siento más violencia en las redes sociales, más prejuicios en las familias que no quieren o no pueden entender que la sexualidad y la identidad son privadas. No tiene porque ser cuestionada por otros y otras”

Tras la aprobación de Ley de Identidad de Género ve imporante que no se pierda la importancia de discutir esta tematica “para que se normalice que cuando un niñe nazca no nos preguntemos que sexo es según sus genitales, sino que seamos capaces de decir; cuando aprenda a hablar le voy a preguntar su genero sentido”.  

Bladymir Muñoz

Partió su trabajo como activista en la Fundación Iguales en el 2011 y posteriormente fundó la primera Oficina de Diversidad del país en la Municipalidad de Maipú en el año 2013. Hoy asume como nuevo concejal de la comuna con su sello Maipú Seguro y Diverso. 

Según nos comenta Bladymir, empezó a dedicarse al activismo LGBT+ en base a la resiliencia que tuvo que aprender en su infancia por la situación de bullying, discriminación y acoso que recibió durante toda su etapa escolar. Esta situación lo llevó a repensar en herramientas para enfrentar estas tipos de situaciones, y para que nadie más tuviera que pasar por lo mismo. 

“Fundar la primera oficina de diversidad en Chile es uno de los hitos más importante en mi vida, fue el primer ejercicio desde los gobiernos locales en poner a disposición un programa de prevención de la discrimación y promoción de las diversidades” expresó Bladymir. 

Con respecto a cómo evalúa la situación de las personas de la diversidad sexual, manifestó que “estamos en una crisis humanitaria de la población LGBTQ+, en donde también en el Estallido Social fueron violentadas y violadas su derechos humanos por parte de fuerzas policiales, y en la pandemia las personas trans las que trabajan son de manera irregular y se ven imposibilitadas de poder hacerlo”.

Camila “Ka” Quiroz

La “Ka”, quien también hoy asume como concejala de Maipú, reconoce que desde el 2011 sintió un despertar político en su persona y afirma que desde el momento en que sale a la calle con su pareja de la mano, ya está haciendo activismo LGBTQ+ y pone en duda el sistema. 

Si bien ella no ha participado directamente en espacios LGBTQ+, Ka expresa que su propósito está en llevar a todos los lugares políticos la problemática de que a las personas LGBTQ+ se les discrimina y violenta. 

“Soy lesbiana en todos los espacios de mi vida, en la militancia, cuando hablamos de la casa, de la calle, de los proyectos del congreso o municipal, seguridad, violencia, en todos los aspectos que me dedicado entregar desde la disidencia”, expresó. 

En su vida admite que no fue fácil para su familia, pero con el tiempo y la conversaciones políticas se generó después de 7 años que su mamá también se sienta parte del activismo LGBTQ+ al tener a una hija lesbiana y que logré interiorizar los conceptos de la diversidad, además de poder transmitirlo a su entorno social. 

Acerca de las vivencias de las mujeres lesbianas en particular, expresa que “a 5 años del asesinato de Nicole Saavedra, todavía no hay justicia ni investigaciones correctas. También casos como Monica Briones y Susaba Sanhueza, todos tienen en común que la justicia chilena no ha sido capaz un proceso justo para las familias de las víctimas. Hay un déficit con respecto a la marginación y la violencia que sufrimos”.

Franco Vira “Barbacius” 

Franco, mediante su propia música, logra hacer activismo LGBTQ+, en donde gran parte de su trabajo artístico retrata el empoderamiento y las vivencias de las personas de las diversidades sexuales. A causa de esto, formó una organización de trabajadores de la música LGBTIQA+ llamada “Agentes de la Música Independiente Kuir (AMIK)”, la cual preside hasta la fecha.

El artista conocido como “Barbacius”, desde que era una “cola chica”, como dice, realizó diferentes colaboraciones, tanto con su música y desde la pedagogía, que lo llevaron incluso a ser voluntario en Fundación Selenna durante el 2016. 

“El activismo no puede basarse únicamente en posts de redes sociales que, por algoritmo, solo llegan a gente que ya está convencida, o en apariciones en campañas de propaganda, sino que esta debe tener un componente de asociatividad con el resto de la comunidad”, y agrega “es un trabajo colaborativo, es poner las manos, la cara y el cuerpo entero en el barro, si es necesario, para contribuir con un granito de arena a una lucha mancomunada”. 

Frente a la lucha de las personas LGBTQ+, expresa que «hay cierto ‘nivel de aceptación’ en nuestro país, que si bien aún no es suficiente (pues siguen torturando y matando a lo largo de todo Chile), hay necesidades de nuestra población que ya están puestas en el debate público. La existencia de organizaciones abiertamente LGBTIQA+ ya es una muestra de aquello. Quizás, hace algunos años, esto hubiese sido imposible”. 

André Barraza 

André es de los promotores de “Diversibici Maipú”, que tiene como objetivo construir un espacio seguro para ciclistas de la diversidad sexual. Además, fue voluntario de la Fundación Iguales durante el 2016 al 2018, y está actualmente estudia Licenciatura en Historia. 

Nos cuenta que en tercero medio comenzó a darse cuenta de que, a diferencia de sus compañeros y amigos, no le atraían las mujeres, una situación compleja al estudiar en el Liceo Nacional de Maipú. Fue de a poco contándoles a sus más cercanos, hasta que en 2016 se armó de valor para contarle a sus padres. 

“Decidí ser activista LGBTIQA+ porque quiero contribuir a generar cambios, porque todes merecemos el mismo respeto y dignidad e igualdad de derechos sin importar nuestra orientación sexual, género, etnia, nivel socioeconómico”, afirma André.

En referencia a la situación de cómo ve el contexto de las personas de la diversidad sexual, comenta que “Aún queda mucho por avanzar y para ello no sólo es necesario seguir luchando, sino que también debemos visibilizar cada una de la realidades de la población diversa/disidente, porque si no hay visibilidad no hay sujeto de derecho y, por tanto, no hay reconocimiento en ninguna institución”.

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