Hace más de 28 años que María Cristina Díaz Morales entra a una sala de clases en el Colegio San Marcos Apóstol y transforma el lenguaje en algo que sus estudiantes no olvidarán. Profesora de Lenguaje y Comunicación, encargada del Departamento de Convivencia Escolar, entrenadora del taller de voleibol y líder de la Brigada Escolar San Marquina, «miss Cristina» —como la llaman en el colegio— ha formado generaciones enteras en Maipú. Hoy es ella quien necesita el apoyo de esas generaciones.
Hace algunos meses, Díaz Morales fue diagnosticada con un tumor en el corazón, una enfermedad extremadamente poco común: su caso es uno de apenas siete registrados en el mundo.
La docente lleva meses hospitalizada, primero en el sistema público de salud y después en una clínica privada, exigencia que impone la complejidad de su cuadro y la operación que requiere. El costo del procedimiento bordea los 50 millones de pesos. Hace muy poco salió del coma en que se encontraba. Su estado es grave, pero estable.

Un golpe para toda la comunidad
La noticia golpeó al Colegio San Marcos Apóstol como pocas cosas lo hacen. Alumnos, colegas y apoderados que la recuerdan por su positivismo y su entrega total dentro y fuera del aula se organizaron de inmediato. La iniciativa la encabeza la directora del establecimiento, Tania Maturana, junto al cuerpo de profesores y el Centro de Padres y Apoderados.
El resultado es un bingo solidario que se realizará este sábado 6 de junio desde las 12:00 hasta las 17:00 horas en la Capilla Nuestra Señora de Belén, ubicada en Egipto 344, Villa el Abrazo de Maipú.

Tallarinata, bingo y sorpresas
La jornada arrancará con una tallarinata: el plato cuesta $3.000 y $3.500 con bebida incluida. Habrá también venta de pasteles y queques preparados por los propios apoderados, más stands de té, café, infusiones y bebidas. La tarde familiar contará con DJ, animador y sorpresas.
El bingo ofrece cartones desde $1.000, $2.000 y $5.000, con premios en distintas instancias del juego. Para quienes no puedan asistir presencialmente, la comunidad habilitó también una «lucatón» —recolección de fondos a distancia— pensada para quienes quieran aportar un granito de arena hacia el tratamiento y la recuperación postoperatoria de la profesora.
Alumnos que pasaron por sus clases hace años, vecinos del sector donde vive y todo el personal del colegio esperan que esta cruzada solidaria ayude a aliviar una carga que ninguna familia debería enfrentar sola. Miss Cristina los formó a todos; ahora es turno de devolverle algo de lo que dio.

