/ Alfredo Albornoz

¡Arriba las palmas! Conoce la historia de Arnaldo Piñeiro, el maipucino que lucha por la supervivencia de la Palma Chilena

Arnaldo Piñeiro, un maipucino técnico electrónico, lucha incansablemente por preservar la Palma Chilena, especie endémica y en peligro de extinción. Desde 2019, Piñeiro germina y dona ejemplares a escuelas y jardines, además de organizar charlas y presentaciones que lo han posicionado como un referente en la protección de este monumento natural. Paralelamente, lidera la campaña «Salvemos la Casona Riesco» para recuperar un espacio patrimonial en Maipú, demostrando su compromiso con el medioambiente y la comunidad.
19 de octubre de 2025
Imagen destacada

En 2017, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso ubicaba a la Jubaea Chilensis o Palma Chilena entre las especies en peligro de extinción dentro de la región de Valparaíso.

Por su parte, Arnaldo Piñeiro, ambientalista de la Villa Los Pajaritos, comenzaba a tomar acción sobre la preservación de esta especie endémica de la Quinta Región. Impulsado por su crianza, con un padre de campo y una madre muy cercana a las plantas, el maipucino ha estado desde 2019 germinando ejemplares en su domicilio, los que después dona a escuelas o jardines infantiles de la RM y otras comunas del país.

Entre risas, confiesa que pese a sus orígenes vinculados a la naturaleza, su profesión es de técnico electrónico en telecomunicaciones, algo muy alejado a la labor que hoy te contaremos.

Arnaldo ha realizado charlas, donaciones y presentaciones, con las que consiguió ser reconocido en la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados. Todo esto, gracias a su trabajo de preservación de la Palma Chilena.

De Salvemos Los Bosques a germinar Palma Chilena

«Empezamos un proyecto en San Antonio, en el bosque de Pelancura, ahí al lado del cementerio. En sí queríamos limpiar ese bosque porque era un bosque bonito, de pino insignia y eucalipto. Teníamos todo conversado con el alcalde, con la gobernadora de la época, todo para hacer una limpieza, habíamos ido al colegio, a dar charlas y todo, pero no se pudo hacer porque llegó el estallido social y después la pandemia», cuenta el maipucino.

Para aquel entonces, nadie le diría que ese episodio desafortunado le cambiaría la vida. Ya encerrado, alejado de sus compañeros del proyecto «Salvemos Los Bosques» y recién enterado de que la Palma Chilena estaba en serio peligro, Arnaldo tomó una arriesgada decisión.

«Yo encerrado. Dije, «Bueno, aquí tengo que hacer algo, o sea, cómo no voy a hacer nada. Empecé a leer, a instruirme cómo se podía germinar, cómo lo podía hacer, cuándo la especie votaba su semilla, etc. Entonces, justo se dio la fecha en que la especie bota la semilla, entre marzo y abril. Me conseguí algunos permisos medio fraudulentos para ir a buscar semilla a la Quinta Normal», relata.

Se invitó a sí mismo dentro del parque, desde donde extrajo gran cantidad de frutos de la palmera, las cuales después secó y preparó para plantarlas en su casa. «La primera vez sembré 50 coquitos, me germinaron 30», cuenta con entusiasmo, ya que la experiencia de otras personas con este ejemplar era mucho más precario.

Palma Chilena
Germinación Palma Chilena.

Palma Chilena: un monumento natural que corre peligro

El 27 de junio de 2025, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) de Coquimbo confirmaba el hallazgo de nuevas poblaciones de Palma Chilena en la localidad de Choapa. «Este nuevo descubrimiento, es esencial para asegurar su supervivencia a largo plazo», rezaba el anuncio.

Un artículo de la Universidad de Chile ya advertía sobre la necesidad de protección del espécimen, ya que para noviembre de 2022, el «95% del total se encuentran en las localidades de Culimo, Petorca, Ocoa, Viña del Mar/Valparaíso, Cocalán, y Candelaria«, por lo que la labor de Arnaldo en su domicilio, es fundamental para seguir aumentando una población denominada como en estado de «Vulnerabilidad», aunque para ambientalistas y expertos, esta debería ser considerada en «Peligro de Extinción».

Palma Chilena
Ejemplares de Palma Chilena

Actualmente, hay alrededor de 120.000 Palmas Chilenas silvestres, cuyos ejemplares pueden llegar a medir entre 30-35 metros de alto, con diámetros de dos metros y hasta 400 años de edad.

Dentro de las dificultades que ha enfrentado esta especie están los incendios forestales, los que han mermado sus ejemplares durante los últimos años. A pesar de esto, el mayor enemigo siguen siendo los productos que se pueden extraer de este espécimen.

Miel de palma y los «Jardineros del bosque»

Los dos productos más conocidos y comercializados que se extraen de la Palma Chilena son los coquitos y la miel. Las formas para conseguir y distribuir estos productos van en contra de su proceso reproductivo, afectando el número de Jubaea Chilensis.

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Coquitos de Palma Chilena.
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Extracción de miel de Palma Chilena.

«La teoría de los botánicos que estudian este tema, creen que la extracción indiscriminada de la miel de palma en los años 40 o 50 fue lo que hizo que bajaran en cantidad, esto sumado a los incendios que han aparecido en la zona de Valparaíso», explica Arnaldo.

La savia que se extrae desde la parte superior, gracias a surcos, permiten hacer la miel, mientras que la comercialización de los coquitos, que se pueden consumir como frutos o hacer productos como aceites, tampoco ayudan a que la cantidad de palmeras no disminuya.

Un aliado natural de la Palma Chilena es el Degú o también bautizado por el ambientalista maipucino como «jardinero del bosque». Es un marsupial endémico de Chile y tiene un rol esencial en la dispersión de semillas del espécimen.

«Ese roedor tiene la propiedad igual que las ardillas de guardar la semilla en su boquita, que se expande, y puede guardar en la época de antes que llegue el invierno 8 o 10 y las va escondiendo en diferentes lugares, pero como guarda tantas no se acuerda. Entonces se acuerda de las que tiene memoria y las otras germinan», cuenta Piñeiro.

Degú animal fundamental en la preservación de la Palma Chilena
Familia de Degús.

Sistema de plantación y donación

Antes de regalar los ejemplares a diferentes entidades estudiantiles de la región, Arnaldo Piñeiro tiene todo un protocolo de donación, además de un sistema de plantación que respeta y ejecuta a la perfección.

«Yo no uso macetero, sino que uso una botella de Coca-Cola, de estas que bota la gente de 1 litro y medio. Le corto la parte del embudo arriba, le hago tres o cuatro hoyitos con un clavo caliente y ahí la dejo desarrollar«, parte contando el maipucino.

Palma Chilena
Plantación casera de Palma Chilena de Arnaldo Piñeiro.

«En una misma maceta pongo cuatro o cinco semillas, a veces me germinan dos o tres o a veces las 5. Cuando cumplen 6 meses y están más firmes, la cambio a uno de esos mismos envases con tierra preparada y todo, con sustrato. Al año y medio ya estoy en condiciones de regalarla«, explica.

Con un tronco firme, una raíz más expandida y en condiciones óptimas para ser entregadas, ahora comienza el proceso de buscar un lugar idóneo que reciba a la Palma Chilena.

Antes de donar los ejemplares, los recintos que se harán cargo deben tener un espacio suficiente para plantar la palma, y que sea en un entorno que no vaya a ser intervenido, con el objetivo de que la especie se mantenga por todos los años que puede llegar a vivir.

«Tiene que estar plantada un lugar donde le dé el sol, que no hayan otras especies cerca, para que la raíz se expanda bien y tenga una libertad, que no tenga pasto alrededor tampoco para que no le consuma el agua y un hoyito más o menos con uno de unos 10 o 15 centímetros de ancho y unos 20 de profundidad. Si no está hecho, lo hago yo», señala el ambientalista.

Palma Chilena
Plantación de Palma Chilena en Colegio Patricio Mekis.

El maipucino contó que además de colegios de la comuna, como el Patricio Mekis, también ha realizado donativos en La Pintana, gestionado con la alcaldesa Claudia Pizarro, o en Lo Espejo, también gracias al trabajo con la edil Javiera Reyes.

En total y hasta la fecha, son 22 los especímenes de Palma Chilena que Arnaldo ha entregado. 17 en la Región Metropolitana, estos donativos los realizó en Maipú, Estación Central o Santiago y también en comunas periféricas como Talagante, El Monte o Melipilla. También han viajado fuera de la capital a lugares como Illapel o Quintero.

Palma Chilena

A pesar de haber contribuido en expandir el cuidado de esta planta endémica en diferentes zonas del país, Arnaldo Piñeiro reconoce que hay un lugar al que le gustaría entregar un ejemplar.

El sueño de reconocer a una figura literaria nacional

En el mes de …
planta palmas, jardinero.
No vas a gozar sus talles
de matrona con gracia,
tampoco se la gozaron
los que palmares te dieron.
Te ríen unos ociosos
el afán de acarrear reinas
que cantan a los diez años
y antes ni hablan ni sombrean.
Coge en tu mano semillas
y canta, cantando, siembra.
Así mismo te pusieron
tus padres, riendo en la Tierra…

«Palmas», Gabriela Mistral.

Con estos versos, la primer premio nobel de literatura, Gabriela Mistral rendía homenaje a la Palma Chilena. En una búsqueda de «justicia», Arnaldo lleva tiempo intentando hacer un reconocimiento a la altura de una de las figuras más grandes de la escritura nacional.

Ubicado en Vicuña, comuna de nacimiento de la poetisa, está el Museo Gabriela Mistral. Con más de 50 años de existencia, el lugar revela su vida y obra, aunque hay un detalles que omitieron y que el maipucino se dio cuenta con tristeza.

Planta la palma de miel,
plántala, aunque no la veas,
y no le goces la fiesta
ni le oigas la risotada
de niño loco o mujer ebria.
Canta para la que nace
en este mismo momento,
planta unos hijitos de ella …
Es bella como ninguna
por altiva y por señora.
Todos los aires la buscan
por su resonar de velas
que silban o que murmuran
o rezongan, comadreras.
Yo oí al huertero decir
que valen sólo de viejas,
que son unas remolonas
en crecer, y otras lindezas.
Van a cantar en creciendo
del alba a la noche ciega,
por el antojo del viento
o el antojo de tu pena
o por alabar el alba
que, sin ser llamada, llega…

«Palmas», Gabriela Mistral.

En las instalaciones, existe un parque con especies autóctonas, como cactus, naranjos, chañares y palmeras, aunque Arnaldo manifiesta que no hay ningún ejemplar de Palma Chilena, una especie nativa del sector y a la que la figura literaria le dedicó el poema que has leído por partes hasta ahora.

«Desgraciadamente aquí en Chile somos mal agradecido con nuestra personaje ilustre, que nos han entregado todo. Gabriela Mistral era hija de gente humilde, llegó a donde llegó por su esfuerzo y su sacrificio. Entonces, ella nos dejó un bonito legado que fue el Premio Nobel y tuvo que luchar con muchas personas para llegar a triunfar en la vida», reconoce.

Qué himno recio el que cantan,
pero qué fieles lo entregan
desde que el día amanece
y muere y otro comienza
También vas a creer, mama,
que son gentes las palmeras,
y querrás que viva en Ocoa
por oírlas y por verlas.
También las crees personas
y te lo crees a ciegas.
Apura el paso y, Ilegando
a Ocoa, crees en ellas.
Unos creen por el ver
y el tocar, y otros bizquean
hasta en tocando y en viendo
y éstos pierden la fiesta.
Cuéntame, palma de miel,
cuenta si acaso recuerdas
quien «novelero» te trajo
por unos mares y tierras
o di si de todo tiempo
el Gran Dios te hizo chilena.
..

«Palmas», Gabriela Mistral.

«Yo tuve la oportunidad de ir dos veces y yo sé que no hay palma chilena ahí», denuncia Arnaldo Piñeiro, quien sueña con poder donar uno de sus especímenes al museo. Para él, sería un reconocimiento adecuado para Gabriela Mistral.

Pese a que han iniciado conversaciones con el establecimiento cultural, el diálogo entre el maipucino y la administración no han podido concretar el sueño del ambientalista.

Nunca supieron contarme
tu secreto. Cuenta, cuenta.
Se me alborota en lo alto,
con queja dura contesta
y no le entiendo el parleo
tan alto y recio, de reina.
Para agradecerle, sí,
la miel que cuaja en la siesta,
me desvié del camino
y estoy como romera
por oírle el canto recio
de madre espartana
o de vieja madre hebrea.
Sigan las palmas cantando, cantando
canción que ama y que vela,
canción de madres despiertas.

«Palmas», Gabriela Mistral.

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Museo Gabriela Mistral, Vicuña.

Otras luchas en Maipú y más palmas chilenas para donar

En la actualidad, Arnaldo Piñeiro continúa sembrando y conservando palmas en su casa, aunque eso no lo separa de otras luchas que se están desarrollando en la comuna.

«Salvemos la Casona Riesco» es otra de las labores sociales y medioambientales en las que participa el maipucino. Impulsada en el último tiempo por la diputada Viviana Delgado junto a vecinos de La Farfana, busca proteger a la casa Quinta Las Rosas de su deterioro que avanza sin ningún tipo de fiscalización.

Palma Chilena en la casona Riesco
Arnaldo Piñeiro junto a vecinos reuniendo firmas por la recuperación de la Casa Riesco.

Hace algunas semanas, el maipucino se juntó con vecinos y otros representantes de la comuna en la solicitud de firmas para la recuperación de un espacio, que además de patrimonial, tiene flora en sus inmediaciones que se están viendo afectadas por el mal uso de los espacios.

«Se está tratando de ver la posibilidad de recuperarla para hacer un centro cultural acá en Maipú, un centro que sirva para el adulto mayor, para las mujeres, para los jóvenes o juntas de vecinos. Queremos que sea un centro abierto para actividades de tipo cultural como obras de teatro o exposiciones de arte y cuidar más la parte patrimonial, porque es un patrimonio de todos y en este minuto está en manos de un privado», criticó.

Al mismo tiempo que espera consolidar su fundación de ayuda a la conservación de la Palma Chilena, Arnaldo está consolidando la donación de 60 ejemplares que tiene en su domicilio, con el objetivo de conservar una especie que está en peligro por la explotación humana.

«Me gustaría hacer un llamado a que cuiden la naturaleza, a que seamos más conscientes y que no pensemos solamente en el minuto. Todo lo que le pasa a la naturaleza, tarde o temprano, nos repercute a nosotros, al ser humano. La naturaleza alegra la vida, es nuestra compañera igual que los animalitos. Hay que cuidarla, protegerla», concluye el ambientalista.

Arnaldo Piñeiro cuida la Palma Chilena
Reconocimiento para Arnaldo Piñeiro por su labor en la preservación de la Palma Chilena.
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SOBRE EL AUTOR

Alfredo Albornoz

Periodista

Periodista de La Voz de Maipú. Nacido en la comuna y cabeza dura con el deporte. Desde la Villa Grecia busca posicionar a los atletas destacados de la comuna en un pedestal que pocos creen que merecen.

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