Mario Rivera, experto U. de Chile: "La metanfetamina y el éxtasis pueden desencadenar efectos fatales"

Metanfetamina y MDMA actúan sobre dopamina y serotonina respectivamente. Ambas generan dependencia y pueden provocar infartos, psicosis, hipertermia e hiponatremia, según explica Mario Rivera Meza, toxicólogo de la U. de Chile tras el operativo policial en la Región Metropolitana.

Jorge Aliaga Sandoval
12 de junio de 2026 ·
Mario Rivera, experto U. de Chile: "La metanfetamina y el éxtasis pueden desencadenar efectos fatales"
Metanfetamina y éxtasis

El profesor Mario Rivera Meza, de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, explica cómo actúan estas sustancias sintéticas en el organismo y advierte sobre sus principales riesgos, entre ellos dependencia, alteraciones cardiovasculares, hipertermia, hiponatremia y efectos neuropsiquiátricos.

El reciente operativo policial, que permitió la incautación de cerca de nueve kilos de metanfetamina y más de 1.200 comprimidos de MDMA (éxtasis) en la Región Metropolitana, volvió a poner en el centro de la discusión pública los riesgos asociados al tráfico y consumo de drogas sintéticas.

El profesor Mario Rivera Meza, académico del Departamento de Química Farmacológica y Toxicológica de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, explica que tanto la metanfetamina como el MDMA son compuestos sintéticos elaborados en laboratorio y derivados de la estructura química de la anfetamina. Ambas sustancias actúan como estimulantes del sistema nervioso central, aunque presentan diferencias importantes en sus mecanismos de acción y efectos.

“La metanfetamina produce una euforia extrema, hiperactividad, insomnio y disminución del apetito. Por su parte, el MDMA genera una sensación de intimidad, bienestar, aumento de la energía física y una mayor percepción de estímulos como colores y sonidos”, señala Rivera.

Cómo afectan al cerebro

Uno de los aspectos más relevantes de estas sustancias es la forma en que alteran la química cerebral.

En el caso de la metanfetamina, esta provoca una liberación masiva de dopamina y bloquea su reabsorción, aumentando significativamente sus niveles en el cerebro. Este mecanismo explica la intensa sensación de euforia que experimentan los consumidores y su elevado potencial adictivo.

El MDMA, en cambio, actúa principalmente sobre la serotonina, neurotransmisor relacionado con el estado de ánimo y la sensación de bienestar. El aumento de serotonina genera los efectos característicos de empatía, cercanía emocional y estimulación sensorial asociados a esta droga.

Riesgos para la salud

El profesor Rivera advierte que ambas sustancias pueden tener consecuencias graves para la salud.

La metanfetamina está asociada a una alta capacidad de generar dependencia, además de provocar pérdida de peso significativa y alteraciones cardiovasculares severas, como hipertensión arterial e infartos. También puede producir paranoia, episodios psicóticos y alucinaciones.

Respecto al MDMA, los principales riesgos incluyen hipertermia (aumento peligroso de la temperatura corporal), alteraciones del sueño y problemas de memoria a corto plazo. Asimismo, induce una intensa sensación de sed, lo que puede llevar a un consumo excesivo de agua y provocar hiponatremia, una condición potencialmente grave causada por bajos niveles de sodio en la sangre.

¿Qué es la “metanfetamina cristal”?

La metanfetamina puede comercializarse en distintas presentaciones, incluyendo polvo blanco y tabletas. Sin embargo, una de sus formas más conocidas es la denominada “metanfetamina cristalina” o “crystal meth”.

“Se trata de una forma altamente purificada que presenta la apariencia de fragmentos de vidrio o cristales transparentes. Habitualmente se consume fumada mediante pipas, lo que genera efectos muy rápidos e intensos”, explica el académico.

El MDMA, por su parte, suele distribuirse en tabletas de diversos colores y formas, frecuentemente estampadas con logotipos, caricaturas o símbolos destinados a facilitar su comercialización.

El peligro de las sustancias adulteradas

Uno de los mayores riesgos asociados al consumo de drogas sintéticas es la incertidumbre respecto de su composición real.

“Las tabletas comercializadas como éxtasis pueden contener sustancias distintas al MDMA puro. Los laboratorios clandestinos suelen mezclarlas con compuestos como cafeína, ketamina, paracetamol o almidón, entre otros”, indica Rivera.

Esta adulteración aumenta considerablemente los riesgos toxicológicos, ya que los consumidores desconocen la verdadera composición y concentración de las sustancias que están ingiriendo.

Una amenaza asociada a la fabricación clandestina

Finalmente, el académico enfatiza que uno de los aspectos más preocupantes de estas drogas es su origen clandestino.

“A diferencia de los medicamentos regulados, los consumidores nunca saben exactamente qué están consumiendo. Esta incertidumbre representa un riesgo importante para la salud y puede desencadenar efectos tóxicos graves e incluso potencialmente fatales”, concluye.

El reciente decomiso realizado por las policías evidencia la presencia de estas sustancias en el país y la importancia de fortalecer la información científica y la prevención respecto de los riesgos asociados a su consumo.

Necesitamos tu voz
Maipú necesita un periodismo local valiente e independiente
Nuestra meta 2026 es llegar a 1.000 suscriptores. Únete desde $3.000 y activa el LVDM Pass con hasta 25% de descuento en bares, cafés y restaurantes de la comuna.
Sobre el autor
Jorge Aliaga Sandoval
Periodista FaCiQyF U. de Chile
Periodista Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la U. de Chile

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *