Elías Vargas (Kraken) se define a sí mismo como un poeta forjado en la autodidaxia. Su
escritura, inicialmente nutrida por la provocación del Marqués de Sade, la introspección de Hermann Hesse y el pesimismo lúcido de Emil Cioran, ha sabido dialogar con la tradición chilena de Carlos Pezoa Véliz, Stella Díaz Varín y Teresa Wilms Montt.
Esta amalgama de referentes, que incluye también la cadencia de Leonard Cohen y el simbolismo de Baudelaire, sostiene una obra que transita por la oscuridad y el existencialismo puro.
Con tres poemarios a su haber —Dalias blancas para el malvado (2022), Procesión fúnebre (2023) y Madre del eterno carmesí (2024)—, el autor inicia este 2026 con un giro hacia la memoria colectiva. Su más reciente fanzine, Bucle al infierno, se sumerge en los horrores de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil Española, buscando belleza en medio del genocidio y voz para los oprimidos. En esta entrevista, exploramos las motivaciones, los referentes históricos y el arraigo local de un autor que escribe desde Maipú para el mundo.
– ¿Con qué tipo de poesía se encontrarán los lectores de Bucle al infierno? ¿Cuáles
son tus referentes para este trabajo?
– Con una poesía cruda, oscura, decadente en estado puro, existencialista hasta decir basta, pero al mismo tiempo dentro de todo este vertedero de genocidio y muerte, «Bucle al Infierno», es una obra hermosa y pulcra, por el solo hecho de hablar lo que muchos prefieren ocultar y callar. Al mismo tiempo, en cuanto a su lirismo, al ser cruda y oscura no cae ni en lo obsceno ni en lo morboso, lo que hace a Bucle al Infierno brillar desde las ruinas en las que está contextualizado. Los principales referentes en este nuevo trabajo fueron antes que nada los testimonios de las víctimas de cada crimen de guerra retratado en el poemario.
– Por otro lado, los documentales de historia militar de esa época que me di el tiempo de ver y obras del historiador Antony Beevor, quien detalla en sus obras lo que fueron estas
contiendas bélicas, pero bajo múltiples miradas, lo que hace muy interesante su lectura.
– ¿Cómo nace la idea de enfocar tu nueva obra en los oprimidos que fueron víctimas
de los crímenes de la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial?
– La idea germinal nació casi en forma paralela a mi anterior obra Madre del Eterno Carmesí. He dedicado casi 17 años al estudio autodidacta de lo que fue la Primera y Segunda Guerra Mundial, la época de entreguerras, los totalitarismos y la Guerra Fría. Siempre quise hacer un trabajo poético relacionado a la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, pero no sabía desde qué matiz abordarlo.
– Pasé mucho tiempo madurando esta idea, hasta que se me ocurrió que podría ser una idea muy novedosa abarcar a los oprimidos que fueron víctimas de los crímenes de estas dos guerras, pero mirado desde “el otro lado de la trinchera”, pues allí también descubrí innumerables crímenes de guerra que serian buen material para abordarlos en este fanzine.
– Siempre me ha llamado mucho cómo nacen en ti los nombres de tus obras,
¿podrías contarnos cómo fue el proceso para Bucle al Infierno?
– El proceso de cómo surgió el título del poemario, fue metódico y fríamente calculado. En
primer lugar, el mismo libro es un bucle, si nos ponemos a pensar que la raíz del
surgimiento de problemas como los acontecidos en España durante la Republica y
posterior Guerra Civil o la misma invasión del Tercer Reich a Polonia, que comenzó la
Segunda Guerra Mundial, se remontan al Tratado de Versalles posterior a la Primera
Guerra Mundial donde naciones como España, Italia o Alemania perdieron gran parte de
sus territorios, sus ejércitos y entre otras cosas la crisis sociopolítica estaba al borde del
colapso.
– Es en este punto donde toman el mando caudillos fascistas que prometen sacar a estas naciones del agujero donde están, para luego después de la Segunda Guerra Mundial, repetir el mismo bucle con Alemania, Italia y países aliados al Tercer Reich que terminaron devastados moral, económica y psicológicamente.
– Ya vemos que, en el caso de Alemania, al surgir el nazismo en la década de 1920, los nazis se a las imposiciones puestas por las naciones vencedoras de la Gran Guerra, y bueno, pues el concepto de “Infierno” es una abstracción creada por mí, o mejor dicho, un simbolismo que engloba el contexto previo y el posterior estatus quo o derrota piramidal que sufrieron los países leales al Eje. De ahí el concepto de un bucle a un infierno permanente, del que hasta hoy en día se es imposible olvidar.
– Tu nueva obra ha tenido bastante difusión fuera del país, ¿por qué crees que
desde México y otros lugares del mundo se interesan por tu poesía escrita desde
Maipú?
– Quizás porque en México y en otros lugares del mundo mi poesía llega a un público más
masivo y diverso por el mero hecho de ser una poesía que si bien es cruda y oscura, nos
identifica a todos más allá de las fronteras que nos separen. En mis poemas siempre trato
de usar un lenguaje poético transgresor, pero a la vez pulcro con el objetivo de que los
lectores puedan degustar mis obras desde Maipú hasta muchas partes del mundo, como
por ejemplo en España, Colombia o Italia donde he tenido una buena acogida de parte de
los entrevistadores que han sabido captar la idea medular de mi obra.
– Recientemente también has sido parte de “Historias maipucinas”, una antología
con voces de escritores de la comuna que se distribuye gratuitamente. ¿Cómo es ser
parte de este trabajo que busca visibilizar las distintas voces que están escribiendo
en Maipú?
– Ha sido maravilloso formar parte de la antología maipucina. Siento que el simple hecho de que se haya producido una sinergia de 17 autores de la comuna para dar vida a sucesos y experiencias ya casi olvidadas de Maipú fue una gran iniciativa, ya que de esa forma se
rescata nuestro propio patrimonio, y eso es lo más importante y valioso. Al mismo tiempo, me parece excelente que se busque visibilizar a los escritores de la comuna mediante “Historias Maipucinas” porque de esa manera no solo lo escrito deja huella si no que los propios escritores dejan su legado para la eternidad en Maipú.
La propuesta de Kraken no solo es un ejercicio estético, sino un acto de resistencia contra
el olvido. A través de un lenguaje que él mismo denomina «transgresor pero pulcro», el
autor logra conectar las tragedias de las trincheras europeas con el pulso cotidiano de
Maipú.
Su participación en iniciativas como Historias Maipucinas demuestra que para
Kraken, la poesía es un bucle infinito: uno que nos permite descender a los infiernos de la
historia para rescatar, finalmente, los fragmentos de nuestra propia identidad y patrimonio.
Una voz que, desde la periferia, resuena con una vigencia universal.
Pueden conseguir una copia de esta obra en la Biblioteca Municipal de Maipú o
contactando directamente al autor a través de sus redes sociales:
@kraken_thevoiceoftorture.









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