El empresario Álvaro González Jepsen, dueño del Boulevard Terrazas Maipú, presentó una querella por estafa, usura y fraude procesal en contra de Scotiabank Chile y dos de sus ejecutivos. La acción judicial fue ingresada ante el 4° Juzgado de Garantía de Santiago, en medio del conflicto que mantiene la familia González con el banco tras la quiebra de Inmobiliaria Jepsen Limitada, declarada en 2023 por el 27° Juzgado Civil de Santiago.
Según el empresario, el origen del problema se remonta a 2017, cuando comenzó la construcción del centro comercial ubicado en Avenida Los Pajaritos 2897, proyecto que hoy sigue en funcionamiento pero administrado por un liquidador. Para financiar las obras, la inmobiliaria solicitó varios créditos al Banco Internacional, pero la pandemia y el estallido social interrumpieron el avance, obligando a la empresa a refinanciar su deuda con Scotiabank.
En la querella, según expone Pulso, de La Tercera, González asegura que el banco le impuso condiciones abusivas al modificar el acuerdo inicial e incluir un contrato “cross currency swap”, un instrumento financiero complejo que, según él, fue utilizado “como un crédito encubierto” con intereses excesivos.
“Desde el momento mismo de la firma del contrato, el banco sabía a ciencia cierta que mi representado terminaría pagando mucho más de lo que correspondía”, señala el documento presentado por su abogado, Mauricio Schwartz.
De acuerdo con la acción judicial, el préstamo pactó una tasa fija del 6,2% anual en UF, muy superior al promedio de mercado en ese momento (2,2%). El empresario acusa que esta diferencia —un 181% más alta— configuraría un caso de usura y una operación “especulativa y abusiva” que no correspondía al perfil financiero de su empresa. En este contexto, el perjuicio que alega el afectado se avalúa en $1.737 millones.
Por su parte, Scotiabank negó las acusaciones y explicó a Pulso que el crédito se otorgó “para completar la construcción del Boulevard Terrazas Maipú” y que la liquidación de la inmobiliaria se produjo porque la empresa no pagó las facturas de la constructora Cuevas y Purcell S.A..“El exrepresentante y los socios han intentado, a través de diversas acciones judiciales, entorpecer el proceso”, indicó el banco.
El caso, que ya fue declarado admisible, suma un nuevo capítulo al conflicto entre el empresario maipucino y la entidad financiera, mientras el centro comercial de 17 mil metros cuadrados sigue operando bajo la administración del liquidador Eduardo Godoy.









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