Este sábado 24 de enero la Municipalidad de Maipú publicó oficialmente un extracto del decreto alcaldicio Nº 102/2026 en que se establece el desalojo inmediato de las edificaciones construidas en el Campamento Santa Marta de Maipú, a un costado de la fábrica de neumáticos Goodyear en la intersección con Camino Melipilla.
El desalojo y posterior demolición de este campamento se transformará en la segunda etapa del despeje del Eje Camino Melipilla que tiene contemplada la Municipalidad. Esto, luego de la erradicación pacífica de 110 viviendas que se dio el 20 de diciembre de 2025 en el Campamento El Trébol.
Ese desalojo fue de forma pacífica, sin embargo, han habido distintas señales por parte de los pobladores del Campamento Santa Marta que indicaría que no están totalmente de acuerdo con abandonar el lugar. El modelo Vodanovic consistente en desalojar espacios sin violencia podría verse desafiado luego de manifestaciones que han realizado las y los vecinos de la zona, además de darse situaciones con una «falsa dirigenta» que, de acuerdo a las acciones que inició la Municipalidad, serían ilegales.
Con todo, durante diciembre de 2025 el alcalde Vodanovic anunció a través de distintos espacios que antes del 11 de marzo el Campamento Santa Marta debe ser desalojado.
Las manifestaciones del Campamento Santa Marta contra Tomás Vodanovic
El 8 de enero durante la tarde, La Voz de Maipú informó sobre una protesta en el Campamento Santa Marta con lienzos alusivos al alcalde de Maipú Tomás Vodanovic, en que una veintena de personas sostenían dos lienzos, resaltando uno que contenía las siguientes frases: “Alcalde Vodanovic tiene a los niños sin agua en pleno verano”, “¿Dónde están los derechos de la niñez?”, “Trump ven por Vodanovic”. Durante la manifestación que duró algunos minutos, no se provocaron incidentes.
Las frases alusivas a un presunto corte de suministro de agua tiene una explicación posible que se remontaría al desalojo del Campamento El Trébol. Ese 19 de diciembre la red de agua potable de la que los habitantes del campamento desalojado extraían agua de manera irregular fue desconectada por el Municipio. De esa misma red se abastecían en el Campamento Santa Marta, por lo tanto quedaron sin suministro.
Luego de perder acceso, los habitantes de Santa Marta estarían obteniendo agua potable gracias a la toma aledaña denominada Campamento Latinoamericano.
Estos lienzos se mantuvieron durante algunas semanas puestos fuera de las viviendas de la zona, sin embargo, no se han registrado nuevas manifestaciones.
La denuncia por cobros ilegales que pesa contra una «dirigenta»
La Voz de Maipú informó el 21 de enero respecto a una denuncia que ingresó la Municipalidad de Maipú ante el Ministerio Público contra Ruth Carolina Fuentes Hevia, acusada de hacerse pasar por dirigenta social para lucrar con la desesperación de quienes viven en el Campamento Santa Marta.
Según los antecedentes presentados por el equipo jurídico municipal, la mujer habría engañado a sus propios vecinos solicitando montos de hasta $100.000 por grupo familiar. ¿La promesa? Supuestos resultados judiciales que asegurarían la permanencia en el lugar y proyectos habitacionales en el mismo terreno.
Lo más grave es que estos cobros se realizaban:
- En efectivo y transferencias directas.
- Sin contratos ni comprobantes de pago.
- Bajo presión e intimidación: Se reportan mensajes de hostigamiento tanto a vecinos como a funcionarios municipales que intentaban transparentar la situación.
El decreto que ordena el desalojo y demolición del Campamento Santa Marta
En términos concretos y tal como ocurrió con el Campamento El Trébol, uno de los requisitos formales para estos procesos de desalojo es el anuncio público que debe realizar el Municipio.
En este caso «se ordena el desalojo inmediato de todas las construcciones denunciadas, para lo cual se solicitará y coordinará apoyo de la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana», indica el documento que fue publicado en las páginas de Las Últimas Noticias.
Asimismo, se advierte que si los habitantes de estas casas no abandonan el espacio «se procederá el desalojo, si fuera procedente, con auxilio de la fuerza pública». Y agrega en el siguiente apartado que «se ordena la demolición (…) en un plazo que no exceda los 15 días», desde la notificación del decreto alcaldicio.

