En sus redes sociales, New Vittorio mantiene publicado un mensaje que suena a promesa: «Ya volveremos Maipú». Pero la Corte de Apelaciones de Santiago acaba de complicar seriamente ese anuncio.
El tribunal rechazó, con costas, el reclamo de ilegalidad que el titular del bar y discoteca —que operaba en Avenida Pajaritos 2605— presentó en contra de la Municipalidad de Maipú, confirmando así la legalidad del decreto alcaldicio que formalizó el acuerdo del Concejo Municipal de no renovar las tres patentes de alcoholes del establecimiento. El local lleva cerrado desde mediados de 2025. Su sede en Valparaíso continúa funcionando.
Por qué el municipio le negó las patentes
El Concejo Municipal tomó la decisión por nueve votos a favor y una abstención, respaldándose en una serie de antecedentes técnicos acumulados por distintas unidades municipales. La Dirección de Inspección y la Dirección de Administración y Finanzas elaboraron informes que documentaron incumplimientos reiterados a la normativa de ruidos molestos. La Dirección de Prevención y Seguridad Ciudadana, en tanto, reportó incivilidades y delitos registrados en el entorno del local.
A eso se sumaron observaciones urbanísticas: una causa vigente ante el Primer Juzgado de Policía Local de Maipú por presuntas infracciones a la Ley General de Urbanismo y Construcciones, vinculada a una estructura —descrita como techumbre liviana— instalada sin permiso, y el uso de la vereda como estacionamiento. El Concejo también consideró, como antecedente referencial, una sanción de la Superintendencia del Medio Ambiente dictada en marzo de 2025, aunque ésta aún no estaba firme por haber sido objeto de un recurso de reposición.
Y hubo un episodio adicional que el municipio puso sobre la mesa durante el juicio: el 30 de julio de 2025, ya notificado de la no renovación, el local fue fiscalizado y se constató que seguía operando de forma clandestina con venta de alcoholes. Eso derivó en una clausura inmediata mediante un nuevo decreto alcaldicio.
Los argumentos de New Vittorio y por qué no prosperaron
El propietario del local sostuvo ante el tribunal que el decreto alcaldicio carecía de motivación suficiente y se limitaba a «referencias genéricas a presuntas infracciones urbanísticas, ruidos molestos e incivilidades, sin especificar hechos concretos».
Argumentó, además, que la sanción de la Superintendencia del Medio Ambiente no podía usarse como fundamento al no estar ejecutoriada, que él no había sido parte del procedimiento sancionatorio original —pues adquirió la titularidad del local con posterioridad a los hechos investigados—, y que la estructura cuestionada ya había sido retirada. También invocó garantías constitucionales: igualdad ante la ley, debido proceso, libertad económica y derecho de propiedad.
La Corte no le dio la razón en ninguno de esos puntos. El fallo concluyó que el decreto cumplía con creces las exigencias de fundamentación establecidas en la Ley N°19.880 sobre Bases de los Procedimientos Administrativos, al explicitar los antecedentes técnicos y fácticos que sustentaron la decisión.
Respecto a la sanción de la Superintendencia, el tribunal aclaró que fue utilizada únicamente como elemento referencial para reforzar una argumentación que ya se sostenía sola sobre la base de fiscalizaciones objetivas. En cuanto a la facultad del municipio para no renovar patentes, la Corte recordó que el artículo 65 letra o) de la Ley N°18.695 entrega a los municipios una potestad discrecional orientada precisamente a la protección del orden público y la convivencia vecinal, y que la medida adoptada resultó proporcional y razonable.
«Al no haberse verificado ninguno de los vicios de ilegalidad denunciados por la parte reclamante, su acción será rechazada íntegramente», sentenció el tribunal.
Un patrón conocido en Maipú
El caso New Vittorio se inscribe en una larga historia de disputas judiciales entre locales nocturnos maipucinos y el municipio. No siempre el desenlace ha favorecido al ayuntamiento: en el caso del Club Kabala, en 2017, la Corte de Apelaciones le ordenó restituir la patente al conocido centro nocturno de Avenida Central, luego de que el municipio tampoco la renovara por ruidos molestos.
El expediente del Espacio Don Óscar recorrió un camino aún más sinuoso: primero la Corte de Apelaciones ordenó reponer la patente; luego, tras el recurso de casación impulsado por la actual gestión, la Corte Suprema rechazó definitivamente las pretensiones del local en 2023. Y hace apenas diez días, este medio reportó que la Corte le ordenó al municipio rehacer el proceso de revocación de patentes del restaurante The Lux, porque no había fundamentado su decisión: el contraste con el fallo de New Vittorio es elocuente. Cuando el municipio documenta bien su decisión, los tribunales la sostienen. Cuando no lo hace, la revierte.
En el caso de New Vittorio, la Corte no tuvo dudas. El local sigue cerrado en Maipú, su dueño deberá asumir además el pago de las costas del juicio, y la promesa de «ya volveremos» quedó, por ahora, sin fecha.

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