Necesitamos suscriptoras /es
¡Maipú necesita tu voz! Este 2026, nuestra meta es llegar a 1.000 suscriptores para asegurar un periodismo local valiente e independiente. Únete hoy por solo $3.000 y obtén beneficios inmediatos: con tu suscripción activas el LVDM Pass, la tarjeta digital que te da hasta 25% de descuento en los mejores bares, cafés y restaurantes de la comuna. Apoya la información de calidad, recupera tu inversión ahorrando en tus salidas y fortalece nuestra identidad local. También puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp 100% gratis y recibir en tiempo real las noticias de Maipú.

En estas últimas semanas, Maipú ha vivido en carne propia las nefastas políticas públicas del Estado contra la delincuencia y el crimen organizado. Las balaceras ahora son pan de cada día, para qué decir los fuegos artificiales, los lanzazos y los “portonazos” en los distintos barrios de nuestra amada comuna.

Muchos analistas han coincidido que la delincuencia surge frente la ausencia del Estado en “barrios conflictivos” y eso ha permitido que los narcotraficantes sacien las necesidades de los ciudadanos que viven en esos territorios.

Compartiendo los análisis de los expertos, queremos agregar otro factor que ha permitido que la delincuencia surja en la sociedad, que es la ausencia de los valores que ha disminuido el valor de la vida y el respeto al prójimo.

En primer lugar, ¿Qué son los valores? Los valores son principios éticos-morales que permiten que una persona pueda desenvolverse mejor durante toda su vida. Antiguamente quienes inculcaban los valores a las futuras generaciones eran la familia y la religión.

Esta última fue deslegitimada teóricamente durante la segunda mitad del siglo XIX por los filósofos de la sospecha que serían Marx, Nietzsche, Darwin y Freud. Además, incluyendo la continua decadencia de las iglesias cristianas al esconder graves denuncias de abusos sexuales de partes de los clérigos hacia los niños, pastores abusando económicamente de sus fieles, entre otros males.

Luego de que la religión fuera deslegitimada, el otro pilar en plena decadencia es la familia, ya que está siendo totalmente afectada por el mercado, porque los padres trabajan todo el día para traer sustento material a sus casas.

Esto disminuye, lamentablemente, el tiempo disponible para compartir y por ende la calidad de vida familiar, donde los papás no puedan criar correctamente a sus hijos, promoviendo la ausencia de valores, donde los hijos buscan valores negativos en sus grupos de amigos que normalmente los llevan a malos pasos, relacionados con dañarse a sí mismos como a otros ciudadanos.

La ausencia de valores, según nosotros, es la culpable del aumento de la violencia en todos sus sentidos. ¿Qué podemos hacer? Frente a esta problemática, nosotros proponemos crear una asignatura prioritaria de valores republicanos y educación emocional hacia los conciudadanos, para que podamos disminuir la delincuencia y los altos índices de violencia, porque la única arma efectiva para acabar con todo estos males es la educación. Y usted vecino: ¿Qué opina?

SOBRE EL AUTOR

Eduardo López Carreño

. sin info

¿Con ganas de seguir leyendo?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Selección del editor