El concejal Edison Aguilera (Partido Republicano) lanzó esta semana una crítica directa al alcalde Tomás Vodanovic a través de un reel publicado en su cuenta de Instagram. El video apuntaba a una declaración que el alcalde había hecho en CNN Chile, donde afirmó que el 90% del presupuesto municipal se gasta en cuatro ítems: aseo, mantención de áreas verdes, remuneraciones y la cuenta de alumbrado público con Enel.
Aguilera hizo sus propios cálculos usando los datos de la cuenta pública 2025 de la Municipalidad de Maipú y llegó a una conclusión diferente: según el concejal, esos cuatro ítems suman $102.403 millones, lo que equivale a poco más del 55% del presupuesto total, «muy alejado del 90% que se asegura». Su veredicto fue categórico: «Es falso».
Los números del concejal Aguilera

En su reel, Aguilera desglosó los datos de la cuenta pública 2025:
- Recolección de basura: $17.415 millones
- Mantención de áreas verdes: $18.422 millones
- Remuneraciones: $60.000 millones
- Alumbrado público (Enel): $6.566 millones
Total: $102.403 millones sobre un presupuesto total municipal que, según su cálculo, ronda los $186.000 millones. Bajo esa lógica, el porcentaje efectivamente no alcanza el 90%.
«No asustemos a los vecinos dando datos que no son correctos», cerró el concejal en el video, «porque tenemos que trabajar como autoridades en pro de la transparencia».
La respuesta del municipio: base de cálculo distinta
El municipio de Maipú respondió ante la consulta de este medio con una explicación técnica que, de verificarse, deja en pie la afirmación del alcalde. La clave, según el equipo municipal, está en qué presupuesto se toma como base.
Aguilera usó el presupuesto total ejecutado —que incluye partidas que no están disponibles para el municipio como recursos de libre disposición— mientras que Vodanovic habría hablado del presupuesto operativo real, una cifra más acotada que excluye:
- Transferencias obligatorias por ley al Fondo Común Municipal
- Gastos asociados a SMAPA
- Proyectos con financiamiento externo (SUBDERE), que deben gastarse en fines específicos
- Pago de deuda flotante entre año y año
- Gastos mínimos de operación: arriendo de oficinas, agua, luz, internet, servicios de cobranza
Al descontar esos componentes, el municipio afirma que el presupuesto operativo real para 2025 asciende a cerca de $124.000 millones. Sobre esa base, los cuatro gastos estructurales que mencionó Vodanovic —recursos humanos, recolección de residuos, áreas verdes y alumbrado— superan los $105.000 millones, equivalentes a cerca del 85% del presupuesto operativo.
«El punto planteado por el alcalde es correcto», señaló el municipio, agregando que «la enorme mayoría de los recursos disponibles ya está comprometida en gastos permanentes y difíciles de ajustar o reducir, quedando muy poco margen para financiar otros servicios relevantes para la comunidad como seguridad, ayuda social, pavimentación u otros programas comunales».
Un debate técnico con consecuencias políticas
La polémica no es solo de números. Vodanovic ha usado ese argumento para defender la necesidad de una reforma al financiamiento municipal, un debate que está instalado con fuerza en el Congreso. Si el 85% o 90% de los recursos ya está comprometido estructuralmente, el margen de acción de cualquier alcalde —de cualquier signo político— se vuelve mínimo.
El municipio fue explícito al respecto: «Más que generar polémicas artificiales a partir de una incomprensión sobre el presupuesto operativo real, lo importante es discutir seriamente cómo fortalecemos el financiamiento municipal».
Aguilera, por su parte, no ha respondido públicamente a la distinción técnica planteada por el equipo de Vodanovic. El debate, al menos el numérico, sigue abierto.
