En una nueva sesión, el Concejo Municipal de Maipú abordó la Modificación Presupuestaria N° 10, una medida que representa un ajuste de caja fundamental para el cierre del año 2025.
Este ajuste, que implica una disminución tanto en ingresos como en gastos por un monto total de $8.725.150.105, busca equilibrar las finanzas municipales ante proyecciones de ingresos que no se materializaron debido a factores externos.
El origen del desajuste: Factores externos y SMAPA
Según lo explicado desde la entidad edilicia, la principal causa de esta reducción presupuestaria radica en la disminución de los ingresos provenientes del Fondo Común Municipal (FCM), el cual registró una caída de 6.773 millones de pesos respecto a lo proyectado inicialmente producto del bajo crecimiento económico nacional y de la forma de distribución del FCM, que afecta especialmente a comunas grandes como Maipú.
A esto se suma la situación de la CODEDUC, con más de 4 mil millones pendientes de reintegro por parte del Ministerio de Educación, y una baja en la cobrabilidad de SMAPA cercana a los mil millones de pesos, afectada por la ausencia temporal de un servicio de corte y reposición.
El concejal Edison Aguilera fue uno de los intervinientes más incisivos, cuestionando la prontitud con la que el Concejo recibe este tipo de información de gran magnitud. En su intervención, Aguilera subrayó:
“Es un cambio importante, una modificación cercana a los 8.700 millones de pesos. El punto, quizás, es poder identificar de manera más anticipada cuando se produce una desviación de esta magnitud, considerando que el último pago del Fondo Común Municipal se recibe recién el 31 de diciembre, pero meses antes ya es posible observar una tendencia y prepararse para afrontar ese escenario», fue parte de lo que apuntó el concejal.
«Me gustaría que, a futuro, este tipo de situaciones se pudiera analizar con mayor anticipación y no necesariamente en diciembre, porque la diferencia entre el presupuesto inicial y el cierre efectivo del año es significativa. Es positivo, en palabras simples, poder explicarle a los vecinos que los gastos con disponibilidad presupuestaria están asegurados, pero también creemos que se requiere contar con mayor nivel de detalle”, complementó, agregando consultas sobre la situacion con SMAPA y CODEDUC que fueron respondidas.
Frente a las observaciones, el alcalde Tomás Vodanovic defendió la gestión como un ejercicio de responsabilidad que rompe con las prácticas de administraciones anteriores, las cuales, según su relato, heredaron déficits por sobreestimar ingresos. Vodanovic fue enfático en la necesidad de «apretar el cinturón» cuando las proyecciones fallan:
«Lo que estamos haciendo ahora es un ajuste de caja de fin de año a propósito de los pronósticos que tuvimos de ingresos y los ingresos reales. El principio importante que hemos defendido es efectivamente no gastar más plata de la que entró al municipio», explicó Vodanovic.
«Cuando ingresamos, Maipú heredaba años consecutivos donde se habían sobreestimado los ingresos; se proyectaban 120 y entraban 110, y se terminaba gastando más de lo que ingresaba. En la medida que te entra menos plata, tienes que apretar el cinturón. Lo que no puede ocurrir es que el municipio gaste más de lo que entró y herede un déficit presupuestario. Esta decisión de gestión fue esperar los ingresos reales de todo el año y hacer una cuadratura total al final», profundizó el edil.
Detalles técnicos de la redistribución
Más allá de la gran rebaja de 8.700 millones, el ajuste contempló redistribuciones internas críticas para el funcionamiento municipal. Se destinaron 127 millones de pesos para pagos de compensaciones por daños a terceros, 106 millones para ajustes en remuneraciones del personal de planta de la DAF y 506 millones adicionales para cubrir el consumo eléctrico de SMAPA.
«Frente a este escenario, el municipio actuó con anticipación y responsabilidad. Durante el año se generaron mayores ingresos propios por $3.439 millones, y se aplicó una priorización del gasto por $8.725 millones, enfocada en proyectos estratégicos y en el uso eficiente de los recursos, sin afectar servicios esenciales ni comprometer la operación municipal», señalaron desde el Municipio.



«Gracias a estas medidas, Maipú cierra el año 2025 con un presupuesto equilibrado, sin déficit y sin arrastre de deuda al 2026, garantizando estabilidad financiera y un manejo responsable y transparente de los recursos públicos», sentenciaron.
Finalmente, la modificación fue aprobada con 9 votos a favor y una abstención (de Edison Aguilera).
