La Selección Chilena de Balonmano viajó con un único objetivo al Centrosudamericano de Paraguay, clasificar al noveno mundial de la disciplina consecutivo.
Tras el gran triunfo frente a Paraguay por 36 a 29 en la quinta fecha del certamen, la escuadra nacional timbró sus pasajes para Alemania 2027 y dos maipucinos fueron parte de la gesta: Aaron Codina y Arian Delgado.
Oriundo de la Villa El Portal Maipú, Arian Delgado se desempeña en el Club Deportivo de Handball del Liceo Nacional de Maipú, establecimiento educativo donde estudió y en el que ha desarrollado su carrera deportiva hasta el momento.
Con 24 años, ha sido parte de los procesos juveniles de la selección desde los 14 años, mientras que en la adulta juega continuamente desde 2019. Ya licenciado en Biología Marina, actualmente se encuentra desarrollando un magíster en la Universidad Católica, uniendo dos pasiones con las que ha construido su vida hasta ahora.
Liceo Nacional y el comienzo en el balonmano
Tras el año de nivelación, y una clase de educación física, Arian llegó rápidamente al handball con solo 12 años. Siempre ligado a deportes colectivos, fue Rodrigo Guzmán, entrenador y profesor del Liceo Nacional, quien le hizo el llamado para que entrara al taller.

“Al principio no era tan reglamentario, además que nos demoramos en tener partidos y en las categorías infantiles, Rodrigo prioriza los conocimientos técnicos y los conocimientos tácticos, todavía no entramos con la parte como tan reglamentaria”, explica.
Destacando hasta hoy por su velocidad y potencia para conducir y lanzar el balón, la evolución en el juego de Arian fue acompañado de un gran proyecto educativo. Campeonatos comunales, regionales y nacionales fueron su primera prueba competitiva.
Posteriormente, en enseñanza media, pasó a formar parte del club deportivo. Ahora, junto al handball estaba también su ilusión por estudiar ciencias, específicamente biología marina.
“Me ayudó tener una rutina, no sé si era la más estricta, pero sí era planificada”, comenta, ya que pasó de entrenar tres días a la semana a hacerlo todos los días, haciendo que el seleccionado se perdiese clases o pruebas por representar a su establecimiento.
“Los profes igual eran más comprensivos con nosotros o nos daban ese aporte. ‘Oye, estoy cansado, dejarnos salir antes. Sabían que teníamos partidos y hablábamos con ellos y nos ponían las pruebas antes, nos ponían las pruebas después, se acomodaban a nuestros tiempos”, cuenta agradecido.
Sin muchos problemas entró a estudiar Biología Marina, carrera de la que se licenció en junio de 2025 y que junto a los llamados a la Selección Chilena fueron su rutina diaria.

“No pasaba mucho tiempo en Maipú, de 08:00 a 16:00 en el Liceo, de 16:00 a 21:00 estaba en el Centro de Alto Rendimiento (CAR). Terminábamos, cancha, pesas y de vuelta. Mis mayores recuerdos de infancia van más relacionados con el campo de juego: Los comunales, los provinciales, una visita a la piscina municipal que organizó como entre el liceo y el club, también con el liceo en vacaciones aprovechábamos el día para entrenar el Cerro 15”, rememora Arian Delgado.
Con Chile en las grandes citas
Con 10 años en la élite nacional, el maipucino se ha codeado con los más destacados deportistas del continente y el mundo desde muy joven. “En categoría de cadetes ya empecé a ser más fuerte, empecé a ser mucho más táctico y ya cuando llegué a la selección adulta e ir a un mundial o un centro sudamericano, el cambio es brutal”.
Aspectos como la velocidad, las transiciones o el estilo de juego son parte de las grandes diferencias que enfrentó Delgado al dar el salto a los campeonatos Centrosur y en los mundiales.
Doble medallista de bronce en los clasificatorios mundialistas de Recife (2022) y Buenos Aires (2024), además de tres nominaciones a mundiales, donde se ha enfrentado a selecciones tan fuertes como Suecia (subcampeones en 2021) o España (Bronce en 2023).

“Tuve un poco de suerte por el tema del COVID. Entonces los equipos tenían que llevar cuatro reservas y ahí tuvimos minutos en los últimos partidos. Estaba recién comenzando con la selección adulta, entonces mucho tiempo de juego no tenía”, cuenta el atleta, quien hoy goza de grandes oportunidades en el campeonato que se disputa en Paraguay.
Además de lo anterior, ha sido parte de dos delegaciones nacionales en Juegos Bolivarianos, siendo pieza clave de la medalla de oro conseguida recientemente en Ayacucho-Lima 2025.
La esperanza de jugar un cuarto mundial
Con la “6” en su dorsal, Arian Delgado ansía disputar su cuarta cita mundialista en Alemania, lo que demostraría el crecimiento en el balonmano local y nacional que él mismo destaca.
“Como selección creo que cada vez nos vamos acercando más. El último mundial tuvimos muestra de eso”, valora Arian, quien igualmente manifiesta que la liga nacional está aún lejos de las mejores del mundo, aunque también subraya el proyecto del Liceo Nacional, los que hace varios años que están compitiendo a nivel formativo con los mejores del país y el continente.
“Siento al menos que el liceo ha tenido un crecimiento o, al menos yo lo considero, casi un crecimiento exponencial. En mi época no éramos tan fuertes. El máximo resultado había sido clasificar a un nacional y después salimos campeones nacionales de clubes. Últimamente, el liceo sacó dos campeonatos nacionales escolares y además un campeonato nacional sudamericano, entonces al menos dentro del liceo este crecimiento hemos tenido mayor organización”, resalta.
Con la clasificación abrochada y un triunfo histórico en suelo guaraní, Arian Delgado y la Selección Chilena quedarán para siempre en la historia del balonmano nacional, quedándose con la medalla de bronce del clasificatorio mundialista.
Ahora solo queda esperar que, tanto el maipucino como la selección, continúen logrando romper barreras que parecían imposibles y sigan dejando el deporte chileno en lo más alto.
