En medio del endurecimiento del escenario judicial que enfrenta la exalcaldesa de Maipú, Cathy Barriga, su figura volvió a instalarse con fuerza en la agenda pública, esta vez desde la televisión abierta.
El hecho ocurre un día después de que se comunicara que el actual alcalde, Tomás Vodanovic, oficializara que la Municipalidad de Maipú se adhiere a la acusación de la Fiscalía en su contra, respaldando una solicitud de penas que alcanzan los 23 años de cárcel por diversos delitos asociados a su gestión.
Fue en ese contexto que Barriga intervino telefónicamente en el matinal Mucho Gusto de Mega, instancia que lejos de convertirse en una entrevista tradicional, derivó en un extenso descargo contra el programa, los panelistas y la forma en que —según ella— se ha abordado mediáticamente el caso que la mantiene imputada.
Desde el inicio de la conversación, la exjefa comunal dejó claro que su objetivo no era responder preguntas, sino defenderse públicamente. Cuestionó con dureza el trabajo periodístico del programa, acusando una cobertura parcial y sesgada del proceso judicial que enfrenta, señalando que durante años se ha hablado de su caso sin, a su juicio, entregar todos los antecedentes relevantes.
En ese marco, Barriga insistió en que el alcalde Tomás Vodanovic —quien figura como querellante y persecutor en la causa— también estaría imputado por fraude al Fisco, situación que, según ella, no ha sido debidamente informada por los medios. Cabe recordar que dicha acusación fue presentada por uno de los abogados que hoy la representa, a través del concejal Juan Carlos Prado, ex militante de RN, ahora UDI.
“Me parece impresentable que vayan casi cinco años hablando de este tema y no informen que el querellante está querellado e imputado”, sostuvo durante la llamada, generando un tenso intercambio con el panel del programa.
Negación total de los cargos
A lo largo de su intervención, Barriga negó de manera categórica todas las acusaciones en su contra, asegurando que nunca ha cometido delitos y que lo que hoy se le imputa responde, en el mejor de los casos, a errores administrativos y no a acciones dolosas.
“Es muy fuerte cuando acusan a alguien de algo que no ha cometido. Ojalá nadie tenga que vivir una situación así”, expresó, apuntando también a lo que calificó como una falta de empatía por parte de los medios de comunicación.
En la misma línea, defendió su actividad en redes sociales -venta de artículos de salud, belleza o colaboraciones con centros estéticos, entre otros-, la que ha sido duramente cuestionada en paralelo al avance del proceso judicial. Según explicó, lejos de representar un “mundo paralelo”, su presencia digital responde a instancias de trabajo, apoyo a emprendimientos y generación de ingresos, considerando que —afirma— lleva años sin poder ejercer laboralmente debido a la querella en su contra.
“Durante cinco años no he podido trabajar y he buscado todas las formas para salir adelante”, señaló, insistiendo en que las críticas a su exposición pública desconocen ese contexto.
Una gestión bajo la lupa
Las declaraciones televisivas se producen mientras el caso judicial continúa avanzando y mantiene bajo escrutinio diversos aspectos de su administración municipal. La Fiscalía, el Consejo de Defensa del Estado y la Municipalidad de Maipú sostienen que hubo graves irregularidades en el uso de fondos municipales, incluido el uso de recursos públicos para fines personales o administrativos no justificados.
Entre los focos de la investigación están manipulación de presupuesto, compras irregulares y gastos sin respaldo, según el escrito presentado.
Barriga, sin embargo, volvió a insistir en que cada gasto realizado tuvo como objetivo beneficiar a los vecinos de Maipú, descartando cualquier intención de beneficio personal o propaganda indebida, pese a que varios de los programas impulsados durante su administración fueron utilizados intensamente como plataforma de difusión de su imagen.
Más allá del intercambio televisivo, el episodio vuelve a reflejar la profundidad del quiebre político, institucional y simbólico que dejó la administración anterior en la comuna. Mientras la causa judicial sigue su curso en tribunales, el debate se mantiene vivo en los medios, en redes sociales y en la conversación cotidiana de los vecinos de Maipú, quienes observan cómo un caso de presunta corrupción municipal se entrelaza con disputas mediáticas, estrategias comunicacionales y relatos contrapuestos sobre una gestión que marcó profundamente a la comuna.
Por ahora, el fondo del asunto continúa radicado en la justicia, donde será finalmente el sistema judicial el encargado de determinar responsabilidades. El pr´óximo lunes 2 de febrero se encuentra agendada la próxima audiencia, y se estima que el proceso en esta etapa podría durar unos 6 meses más.









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