/ Nicolás Aravena
8 de marzo de 2026

“Lo que no se ve, no se sueña”: Daniela Quiñones, la científica de Maipú que volvió a abrir el camino para las que vienen

Creció en el barrio Templo Votivo. Su abuelo era agricultor en Talagante y ella exploraba los canales preguntándose por qué. Fue la primera en su familia en entrar a la universidad. Estuvo a punto de rendirse en tercer año. Hoy aparece en la tabla periódica de científicas chilenas históricas del Congreso, junto a 118 referentes de todas las épocas. Y en el 8M habla de niñas que no pueden soñar lo que no pueden ver.
Imagen destacada
Necesitamos suscriptoras /es
¡Maipú necesita tu voz! Este 2026, nuestra meta es llegar a 1.000 suscriptores para asegurar un periodismo local valiente e independiente. Únete hoy por solo $3.000 y obtén beneficios inmediatos: con tu suscripción activas el LVDM Pass, la tarjeta digital que te da hasta 25% de descuento en los mejores bares, cafés y restaurantes de la comuna. Apoya la información de calidad, recupera tu inversión ahorrando en tus salidas y fortalece nuestra identidad local. También puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp 100% gratis y recibir en tiempo real las noticias de Maipú.

Daniela Quiñones (32) tiene la historia de alguien que no debería haber llegado donde está, si uno sigue la lógica de qué tan lejos llega la gente según dónde nació. Maipucina del barrio Templo Votivo, hija de una familia donde nadie había pisado antes una universidad, estudió biología ambiental en la Universidad de Chile sin saber del todo cómo funcionaba ese mundo. “Fui a ciegas”, dice. “Mi modelo más cercano era mi profesor de biología.”

Los primeros años fueron duros. La brecha con compañeros de mejores colegios era evidente y el cuestionamiento llegó en tercer año, cuando muchas personas se habrían ido. Ella se quedó. Porfió, como ella misma cuenta. Se niveló. Y cuando por fin encontró su lugar dentro de la carrera, empezó a hacer algo más: a enseñar. Tres años de clases en el preuniversitario social Víctor Jara de Maipú, contando su propia historia como parte del mensaje.

“Hice ayudantías, acá en Maipú hice clases durante tres años en el preuniversitario social Víctor Jara. Eso me ayudó a enviar el mensaje de que a mí también me costó, pero que se puede.” — Daniela Quiñones

Hoy cursa un doctorado en Ciencias Aplicadas en la Universidad Autónoma, donde investiga un fertilizante hecho a base de desechos de la industria forestal y agrícola: aserrín, paja de trigo, materiales que se botan y que ella convierte en nutrientes de liberación lenta para cultivos. Más barato que los sintéticos, menos agresivo con el medioambiente. La curiosidad de la niña que exploraba canales en Talagante terminó en un laboratorio.

Daniela Quiñones

Pero la otra mitad de su vida está en Ingeniosas, la fundación sin fines de lucro donde coordina el área de educación. El modelo es simple en su descripción y poderoso en su efecto: bootcamps presenciales de entre 3 y 10 sesiones donde niñas y adolescentes hacen ciencia, conocen a mujeres que la hacen y empiezan a imaginarse en ese lugar.

“La idea de nosotros es siempre llevar modelos de rol, invitamos a mujeres a que cuenten su historia, que le cuenten a las niñas qué es lo que hacen, cómo llegaron hasta donde están y les ponemos un componente de hacer cosas. Trabajamos con niñas porque sabemos que a esa edad podemos generar un cambio en ellas y que comiencen a creer que ellas pueden.” — Daniela Quiñones

Ingeniosas ya llevó sus bootcamps a Lima, Buenos Aires y Bogotá. Y Daniela sabe exactamente por qué importa: porque cuando una niña no tiene referentes cercanos en ciencia o tecnología, sus propias aspiraciones se achican antes de que tenga la oportunidad de desarrollarlas. Ese es el problema que identifica como más urgente para las jóvenes maipucinas.

“Uno de los desafíos más urgentes que enfrentan hoy muchas mujeres de Maipú es la desigualdad de oportunidades, especialmente en el acceso a educación, desarrollo profesional y redes de apoyo. Muchas niñas y jóvenes crecen sin referentes cercanos en áreas como la ciencia, la tecnología o el liderazgo, lo que puede limitar sus propias aspiraciones. Cuando una niña descubre que puede ser científica, ingeniera o líder en su comunidad, no solo cambia su futuro: también cambia el de su entorno.” — Daniela Quiñones

Los premios se fueron acumulando: 25 Mujeres en la Ciencia de 3M en 2024, Cien Jóvenes Líderes de El Mercurio ese mismo año, Mujeres que Inspiran del Banco de Chile en 2025 con un reconocimiento a 30 lideresas de todo el país. Y en 2025, la Biblioteca Nacional del Congreso la incluyó en su tabla periódica de científicas chilenas históricas. Ciento dieciocho mujeres de todas las épocas. Daniela Quiñones, del barrio Clotario Blest de Maipú, entre ellas.

“Estar mencionada ahí junto a mujeres que son pioneras en ciencia o en medicina en todo Chile fue muy significativo.” — Daniela Quiñones

La mujer que más la marcó es su madre. No por un logro puntual, sino por una actitud ante la vida: “Siempre tenía esa actitud de buscar una solución, de levantarse frente a cualquier dificultad y seguir adelante.” De ella aprendió que rendirse no es una opción. Y eso es exactamente lo que hoy transmite a las niñas con las que trabaja.

Su frase para el especial del 8M no requiere explicación: “Lo que no se ve, no se sueña.” Cuatro palabras que resumen una trayectoria y un proyecto. Y que también son un argumento: si Daniela Quiñones hubiera crecido sin referentes como ella, quizás no estaría donde está hoy. Por eso Ingeniosas existe. Por eso ella vuelve a Maipú a contarle a las niñas que desde acá también se puede.“Creo que es importante compartir esto con las niñas de Maipú, porque desde acá también se pueden lograr cosas.”

SOBRE EL AUTOR

Nicolás Aravena

Editor La Voz de Maipú

Fundé La Voz a los 21 años. Dicen que escribo bien, me apasiona la política, fotografía y entender el mundo que habitamos. Dejé de fumar hace poco, hago chistes malos y bailo pésimo.

¿Con ganas de seguir leyendo?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Selección del editor