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La cita era a las 21hrs en la Plaza de Maipú. Es martes 9 de agosto y un centenar de vecinos se congrega en la salida del Metro. La mayoría leyeron en facebook y llegaron provistos de sus cacerolas.

Puntuales, comienzan a tocar. Algunos saltan. El centenar va creciendo a medida que corren los minutos. Mucha gente que sale del metro a esa hora se suma de forma espontánea. El que no tiene cacerola hace sonar las palmas, los gritos comienzan a estremecer el corazón de la comuna. No hay más de 10 carabineros, mirando taciturnos el espectáculo ciudadano.

Han transcurrido 40 minutos y fácilmente más de 300 vecinos están protestando. Increpan al gobierno por la educación. Piden gratuidad y fin al lucro. Nadia Ávalos es la única autoridad presente. La concejala del PC hace sonar su cacerola. De pronto la gente se cruza en la calle.

Un taco de proporciones se comienza a formar en 5 de abril, en dirección de oriente a poniente. Una micro del transantiago intenta avanzar a la mala. Los manifestantes increpan al chofer. Ya no son 10 los carabineros que hay. Han llegado más y comienzan a habilitar una de las pistas para descongestionar.

Los manifestantes gritan en contra de los carabineros, pero éstos imperturbables hacen su trabajo. Los manifestantes ahora se mueven a Pajaritos. Se sientan en la calle; llegan más carabineros.

Hay forcejeos. Un carabinero se enoja porque le tomo una foto. “Me querís hacer famoso huevón”, me dice. Discutimos largamente. Le pido me deje trabajar. La gente nos aleja.

De pronto el Capitán Matteo, de la 25 Comisaría de Maipú llega al lugar. Está algo molesto, se enoja porque le tomo una foto. Horas después conversaríamos en muy buenos términos. Nuestra discusión finalizará con un apretón de manos. Ambos nos equivocamos, ambos lo reconocimos.

Mejor volvamos a los hechos noticiosos. Los gritos se multiplican y la sensación es que en cualquier momento llegará el carro lanza aguas. O que de la nada saldrá una bomba lacrimógena. Nada de ello sucede. De la mejor forma posible Carabineros busca explicar que la protesta se puede dar, sin interrumpir el tránsito. El acuerdo es que cuando el semáforo de Pajaritos con Cinco de Abril esté en verde para los peatones, los manifestantes expresen su descontento en la calle.

El tránsito aún así es lento. Sin embargo son muchos los autos que tocan sus bocinas en señal de apoyo. Es más, una joven toca su cacerola desde dentro de su auto. Los minutos pasan. Cada vez son más los manifestantes que vuelven a sus hogares. Y es que muchos llegaron hasta con sus hijos pequeños.

La sensación térmica es que cualquier pequeña pelea puede detonar en un conflicto de proporciones. Sin embargo Carabineros busca de forma permanente el dialogo. Aunque dentro de sus filas hay algunos más exaltados.

A un joven le revisan la mochila y no encuentran nada. A otro le piden el carnet. A una muchacha en bicicleta le revisan el bolso. De nuevo no aparece nada.

Ya son las 23:30 hrs y son pocos los manifestantes que quedan. El Capitán Matteo les pide que se retiren a sus casas. Los jóvenes se niegan. El capitán parlamenta largamente. Les explica que están todos cansados, que deben dormir y les pide a los manifestantes que miren a su alrededor. Hay más de 30 Carabineros listos para apresarlos. Los jóvenes no superan la quincena.

El capitán les pide sensatez. Finalmente todos regresan a sus hogares. No hay un solo detenido y los carabineros de la 25 Comisaría regresan también, jugados por el dialogo se evitaron disturbios.

SOBRE EL AUTOR

Nicolás Aravena

Editor La Voz de Maipú

Fundé La Voz a los 21 años. Dicen que escribo bien, me apasiona la política, fotografía y entender el mundo que habitamos. Dejé de fumar hace poco, hago chistes malos y bailo pésimo.

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