Hace algunos minutos el Gobierno de Chile anunció que retira el apoyo a la candidatura de la ExPresidenta Michelle Bachelet para asumir como Secretaria General de la ONU. Según explicaron a través de un comunicado la decisión se tomó en base al escenario actual.
Indicaron que la dispersión de candidaturas de América Latina y diferencias con actores claves del proceso hacen inviable el apoyo. De esta forma tanto la Cancillería como las Embajadas de Chile en el extranjero dejarán de promover el nombre de Bachelet.
El ejecutivo destacó la trayectoria de la exPresidenta de Chile y anunció que si Bachelet decide continuar en carrera el país no respaldará a otro candidato en el proceso.
Papelón diplomático
El retiro del apoyo de Kast configura un papelón en el plano diplomático. Bachelet había conseguido el apoyo de los gobiernos de México y Brasil. La candidatura fue promovida por el Gobierno de Gabriel Boric, quien dijo que Bachelet era “la afirmación de un liderazgo capaz de construir confianza, que ha demostrado su vocación de diálogo, su voluntad, y en el ejercicio de su propia vida, su capacidad de tender puentes donde antes había abismos”
El retiro del apoyo gubernamental a la candidatura de Michelle Bachelet para la Secretaría General de la ONU bajo la administración de José Antonio Kast constituye un papelón diplomático principalmente por la ruptura de la tradición de «Política de Estado» que ha caracterizado a la cancillería chilena. Al priorizar rencillas ideológicas internas sobre una oportunidad histórica —la posibilidad de que Chile encabece por primera vez el organismo multilateral más importante del mundo—, el gobierno no solo proyecta una imagen de inestabilidad y falta de seriedad ante la comunidad internacional, sino que también genera una fricción innecesaria con gigantes regionales como Brasil y México, quienes ya habían oficializado su respaldo conjunto.
Esta decisión deja a Chile en una posición de aislamiento estratégico, donde el país renuncia voluntariamente a una cuota inédita de poder e influencia global solo para satisfacer a su base electoral más dura, transformando un hito de prestigio nacional en un bochorno que debilita la credibilidad de la diplomacia chilena en el largo plazo.
Las credenciales de Michelle Bachelet para liderar la ONU se basan en una trayectoria que combina el más alto nivel de política nacional con cargos de máxima responsabilidad dentro del sistema multilateral. Su perfil es considerado «impecable y ampliamente valorado en el mundo», destacando los siguientes hitos:
Liderazgo en las Naciones Unidas
- Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (2018-2022): Fue la séptima persona en ocupar este cargo, enfrentando desafíos globales críticos como la pandemia de COVID-19 y crisis de derechos humanos en diversos continentes.
- Primera Directora Ejecutiva de ONU Mujeres (2010-2013): Tuvo la responsabilidad de fundar y estructurar esta agencia dedicada a la igualdad de género y el empoderamiento femenino, ocupando simultáneamente el cargo de Secretaria General Adjunta de la ONU.
- Presidencia del Grupo Consultivo sobre el Nivel Mínimo de Protección Social: Lideró esta iniciativa conjunta de la OIT y la OMS para promover políticas sociales a nivel global.
Experiencia de Estado en Chile
- Dos veces Presidenta de la República (2006-2010 y 2014-2018): Fue la primera mujer en alcanzar la jefatura de Estado en Chile, liderando reformas en pensiones, educación y salud
- Ministra de Defensa Nacional (2002-2004): Hito histórico al ser la primera mujer en ocupar esta cartera en Chile y América Latina, enfocándose en la modernización y la integración de género en las fuerzas armadas
- Ministra de Salud (2000-2002): Impulsó reformas estructurales en el sistema de salud pública chileno









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