El proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional del gobierno de José Antonio Kast avanzó en el Congreso con el respaldo de cinco de los ocho diputados que representan al Distrito 8, que incluye la comuna de Maipú. Los otros tres votaron en contra.
Los que se opusieron advierten que el proyecto desfinanciará municipios y recortará servicios básicos. Los que lo apoyaron lo defienden como un impulso económico necesario.
Las posturas reflejan una división clara entre oficialismo y oposición, pero también una disputa concreta sobre el impacto que esta ley tendrá en los servicios que reciben los vecinos día a día.
Los que votaron a favor

Agustín Romero defendió el proyecto como una corrección histórica. En su cuenta de X escribió que Chile aprobó la invariabilidad tributaria, una herramienta que, según él, fue eliminada por la reforma tributaria de 2014 y que generó años de estancamiento.
«Después de años de estancamiento, comenzamos a corregir ese desastre. Más certeza, más inversión y más empleo para Chile», publicó el diputado.

Mario Olavarría también respaldó la iniciativa y la justificó en términos económicos:
«Hemos votado por la reforma de construcción del país que presentó el gobierno para tirar para adelante a nuestro país en el sentido económico, que está muy abatido y con muy malas cifras», señaló en Instagram.

Pier Karlezi enumeró las medidas que, a su juicio, justifican el apoyo.
«Cuando las soluciones llegan, se apoyan. IVA a la casa propia, empleo clase media, fin de contribuciones a adultos mayores e incentivos a la inversión», escribió en Instagram.

Enrique Bassaletti calificó el proyecto como una oportunidad para reactivar una economía que, en su visión, lleva más de una década deteriorada.
«Esta es una muy buena iniciativa que va a activar una economía que se viene cayendo desde el 2014. Es una oportunidad, un impulso que esperamos», publicó en Instagram.

Cristian Contreras también votó a favor, aunque no emitió declaraciones públicas al respecto.
Los que votaron en contra

Tatiana Urrutia fue la más contundente en explicar su voto. En X advirtió que la eliminación de contribuciones a propiedades de alto valor desfinanciará a los municipios, y puso a Maipú como ejemplo concreto.
«En Maipú, la pérdida de 6 mil millones obligará a que los centros de salud que hoy atienden hasta las 20 horas tengan que cerrar a las 15, además de recortar dentistas, kinesiólogos, matronas y psicólogos», escribió. Y fue directa en su diagnóstico: «No es una discusión ideológica. Es ver quién paga el costo de una medida populista».

Marcos Barraza fue el más duro en su intervención en el Cámara de Diputados. Para él, el proyecto no merece el nombre que lleva.
«Esto no es Reconstrucción Nacional, es chantaje legislativo, porque cuando una tragedia se usa para aprobar materias que separadas no tendrían apoyo, estamos frente a una utilización política del dolor de miles de familias», afirmó.
Añadió que intentar reescribir múltiples regímenes legales simultáneamente y a toda velocidad «no es eficiencia, es una forma autoritaria de entender la política».

Gustavo Gatica cuestionó el impacto ambiental del proyecto desde la Comisión de Medio Ambiente, donde participó en su votación.
«Este proyecto significa un tremendo retroceso en materia ambiental, debilitando normas y poniendo en riesgo la protección de nuestras comunidades y ecosistemas», escribió en Instagram.
¿En qué sigue el proyecto de ley?
Luego de que la Cámara de Diputadas y Diputados aprobara la idea de legislar dicha iniciativa, con una votación que marcó 90 votos a favor, 59 en contra y una abstención, el proyecto de ley de Reconstrucción Nacional impulsado por el Gobierno tuvo su primer gran impulso en el Congreso.
Tras esto, le siguió la votación particular, que incluye 40 artículos, 119 indicaciones y tres minutos por cada sesión para que posteriormente la iniciativa sea despachada al Senado.









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