Desborde de aguas servidas afecta a vecinos de Santa Ana de Chena desde hace años y acusan abandono de las autoridades

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Hace unos días llegó a SOS Maipú la denuncia de un vecino de Santa Ana de Chena que notificaba una terrible situación: un desborde de aguas servidas los viene afectando desde hace al menos dos años.

El punto de origen de la especie de caudal que se forma con estas aguas infectadas se ubica en la esquina de calle Lautaro con Caupolicán y corre por esta última formando grandes posas que impiden el desplazamiento de los vecinos y vecinas del sector.

Mauricio Herrera, quien vive ahí desde hace 30 años comentó que se han realizado reiterados llamados a la municipalidad, pero hasta hoy no han tenido ninguna solución. «Han venido y han dicho que lo van a ver, pero nunca han hecho nada. Una vez mandaron una máquina que solo miró, dijo que iban a volver y no lo hicieron», señaló el vecino.

El problema de las aguas residuales domésticas es relativamente reciente comparado con los años que el canal aledaño sufre desbordes, a lo que también se suma el hecho de que las calles aún son de tierra y el municipio dejó de hacer mantención desde hace años.

Mariyel Riveros lleva cerca de 8 años viviendo en la zona afectada e indicó que la última vez que arreglaron las calles fue hace por lo menos 3 años y se realizó con recursos propios.«En aquella ocasión, entre máquina y material, nos cobraron $500 mil pesos. Juntamos el dinero entre 12 vecinos y el trabajo se hizo, pero solo duró un tiempo. Se volvió a salir el agua y se repitió lo mismo», detalla Mariyel.

Según el relato de los afectados, serían específicamente las calle Jorge Guerra, entre Husares de la Muerte y Granaderos de San Martín las que no se han emparejado desde hace años y son parte de los factores que agravan la situación con las aguas del canal y aguas servidas.

Por su parte, Marta Maturana, una vecina de 63 años que lleva más de 40 ubicada en Santa Ana de Chena, fue tajante en señalar que «aquí se ha vivido un historial de abandono y es como tierra de nadie. No tenemos los caminos pavimentados y no tenemos alcantarillado. En mi caso, junto con mi marido, hemos sufrido enfermedades gastrointestinales sin aparente razón, pero estoy convencida que tiene relación con este problema», señaló.

Al cierre de esta edición, los vecinos y vecinas siguen sin tener respuesta y nuestro medio se encuentra haciendo las investigaciones pertinentes para profundizar en la causa y la negligencia de parte de las autoridades.

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