Concejo Municipal de Maipú: ¿Acto público o cerrado a los partidarios de Barriga?

Las noticias en torno al Concejo Municipal de Maipú, y la incapacidad que ha habido por parte de la gestión de Cathy Barriga de desarrollarlo en el plano de la discusión de ideas, hoy suma un nuevo y triste episodio. Eso bien lo saben los vecinos que llegaron a presenciar el acto político más importante de la comuna, y que se encontraron con guardias municipales, que les impidieron el acceso.

Los concejos municipales, por ley, son actos públicos y de libre acceso. Sin embargo a Barriga poco le importó. Según vecinos que quedaron fuera “sólo tuvieron acceso funcionarios municipales, y las señoras que siempre vienen a defender a Barriga y a insultar a los concejales de oposición”.

De esta forma, la alcaldesa habría buscado tener un concejo completamente a su favor, en cuanto a “barras bravas” se refiere. “Se está realizando un registro de los asistentes a la sala de concejo municipal, lo que se ajusta a derecho”, dijo Barriga al iniciar la sesión de concejo municipal.

“¿Quiénes dictaminan quienes entran o no entran al concejo”, preguntó Erto Pantoja a la recién asumida directora jurídica, quien respondió que no se filtra, sino que permiten ingreso hasta que la sala se copa. El actor aseguró que “a mi me consta que sacaron a unas personas”, acto seguido fue abucheado por las denominadas “Cathy lover”, o partidarias de la alcaldesa.

“Yo voy a intervenir, quiero que comencemos esto, no es juego no es televisión. No más mentiras, no más calumnias”, dijo Barriga quien se declaró “agotada” por la situación.

Al final del concejo Barriga increpó al concejal Ariel Ramos, diciéndole que dejara de ir a contraloría. La directora jurídica, negó que estén dejando personas fuera. Sin embargo los aplausos -cargados hacía Barriga- demuestran que -en la práctica- la nueva medida, de enrolar a quienes entran y limitar el ingreso en función de la capacidad de la sala, tiene como fin dejar a la oposición fuera de la sala.

La treta de la gestión Barriga

Lo que hace la administración de Barriga, recuerda al chiste del sofá de Don Otto, en la cual Otto le cuenta a Fritz que su mujer lo engaña con Frederick y que los ha visto haciendo el amor en el sillón. Don Otto decide que no aceptará esta situación y le dará una solución drástica. Pocos días después, se vuelven a encontrar los dos amigos y Fritz le pregunta a Don Otto que ha hecho para resolver el problema. Don Otto, muy ufano, le dice que ha resuelto el problema para siempre. ¿Y cómo lo has hecho?, le pregunta Fritz. Don Otto le dice: «Muy simple, vendí el sillón».

Lo de Barriga termina pareciéndose. Ante la incapacidad que ha tenido de conducir y encabezar el concejo municipal, en vez de abrirse al diálogo, escuchar las críticas y hacer un mea culpa, opta por dejar fuera a los opositores, para no tener que escuchar sus reclamos. En cambio, a primera hora del día, hacen pasar a sus partidarios, para crear la sensación que tiene amplios apoyos. Lo cual es falso. La treta pueda ser efectiva en cuanto no escucharemos tantos reclamos en la transmisión que hace el concejal Ariel Ramos, pero no ataca el problema de fondo.

¿Qué dice el Concejal Ramos?

Consultado sobre lo ocurrido hoy en el concejo, Ariel Ramos sostiene que: «sigo los concejos desde hace años, nunca se había visto que no dejaran entrar a vecinos(as) o dirigentes(as) sociales. La Alcaldesa debe entender que un municipio es una entidad pública, nuestra comunidad tiene todo el derecho a saber los temas que se discuten en el espacio del Concejo. En este sentido, no sólo es deseable que el acceso a las sesiones vuelva a ser público, sino que también vuelvan a transmitirse los Concejos como se hacía en los primeros meses de la administración de la Alcaldesa UDI».

 

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