Esta semana, residentes del barrio Longitudinal de Maipú instalaron dos lienzos de gran tamaño en la calzada sur de la avenida El Descanso. Extendidos de poste a árbol mediante cuerdas, los mensajes van dirigidos al alcalde Tomás Vodanovic y expresan un rechazo tajante ante la posibilidad de que la Feria Libre El Descanso regrese a su emplazamiento histórico, del que fue retirada de manera provisoria en 2025 a raíz de las obras de construcción del Colector Hugo Bravo.
Uno de los lienzos, ubicado en la esquina con Campos Elíseos, señala: «Alcalde Tomás Vodanovic. No a la feria El Descanso. Queremos recuperar nuestra calidad de vida. Es un derecho constitucional». El segundo, emplazado frente a la 7ª Compañía de Bomberos de Maipú, exige «acceso y desplazamiento expedito a vehículos de emergencia y seguridad todos los días del año».

Bomberos, muertes y 25 años de sacrificio
Rubén Cruz, vocero de los vecinos de El Descanso, explicó a La Voz de Maipú por qué consideran que la avenida no es un lugar apto para la feria. «Técnicamente, la calle El Descanso no tiene los espacios adecuados para contener una feria. Los vehículos de feriantes y público copan todas las vías de escape y evacuación, e inhabilitan la acción y rescates de los carros de emergencia», señaló.
Cruz recordó dos episodios que los vecinos atribuyen directamente a esas dificultades de acceso. El primero, el incendio de agosto de 2013 en la propia avenida El Descanso, donde fallecieron cuatro personas. El segundo, el deceso de una vecina del sector, años antes, quien falleció tras no poder ser atendida a tiempo por una ambulancia que se demoró en encontrar la dirección entre los puestos de los feriantes. «Esto quedó comprobado», afirmó el dirigente.
El propio personal de la 7ª Compañía de Bomberos de Maipú ha reconocido en ocasiones anteriores que durante los días de feria sus operaciones quedan prácticamente limitadas, debido a la instalación de puestos frente a su cuartel que obstaculizan la salida y entrada de los carros. Según consta en resoluciones judiciales de la causa, Bomberos manifestó que la feria les aumenta el tiempo de respuesta a una emergencia entre 4 y 5 minutos, debiendo su personal trasladarse a pie para ganar tiempo mientras los vehículos buscan vías alternativas de salida.
En diciembre de 2020, bajo la administración de la exAlcaldesa Cathy Barriga, personal municipal tuvo que irse a parar afuera de la salida de la bomba, pero custodiar que los denominados «coleros» no obstruyeran la salida de bomberos.
Tabla de Contenidos

En 2022 La Voz de Maipú habló con Fernando Molina, superintendente de Bomberos quien sostuvo que «el problema de esto es que para nosotros significa una merma sustancial en máquinas que son de primera necesidad y segundo en la posibilidad de atender una emergencia rápidamente. Hace un par de años atrás, lamentablemente, fallecieron unas personas por la no rapidez nuestra. Esto lleva muchos años así».
El representante de los vecinos alertó sobre problemas de seguridad asociados al funcionamiento de la feria. «El matonaje y la delincuencia no tienen control», advirtió, y señaló que el sábado pasado habría ocurrido una riña que terminó con un comerciante apuñalando a un comprador por un conflicto con el vuelto. La Voz de Maipú no pudo verificar de manera independiente este último hecho al cierre de esta nota.
Un fallo judicial ganado en 2015 que tardó una década en cumplirse
La historia judicial detrás de esta feria es larga y sinuosa. Los vecinos de El Descanso demandaron a la Municipalidad de Maipú ante el 4° Juzgado Civil de Santiago en causa rol C-11874-2013. El 27 de febrero de 2015, el tribunal dictó sentencia definitiva en su favor, condenando al Municipio a pagar una indemnización de perjuicios y a dar «una solución definitiva y permanente» al problema de la feria. La Corte de Apelaciones de Santiago confirmó el fallo el 20 de noviembre de ese mismo año.
La sentencia estableció una obligación alternativa para el Municipio: buscar un espacio comunal más adecuado y trasladar la feria a la brevedad, o bien, si eso resultaba imposible, adoptar las medidas necesarias para garantizar su correcto y legal funcionamiento. Durante años, la Municipalidad optó por la segunda vía, argumentando que no existían lugares aptos para el traslado, y acompañando informes técnicos en ese sentido.
Sin embargo, los vecinos acusaron que esa fiscalización era insuficiente y que las condiciones no cambiaban. El 11 de febrero de 2019, luego de que los demandantes reiteraran el incumplimiento, la jueza María Paula Merino Verdugo del 4° Juzgado Civil de Santiago dictó una resolución que ordenó expresamente a la Municipalidad disponer el traslado de la feria a otro espacio comunal más adecuado, con un plazo de 30 días hábiles desde la dictación del decreto alcaldicio correspondiente.
El Municipio apeló esa resolución. El 6 de febrero de 2020, la Novena Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago revocó lo resuelto por el tribunal de primera instancia y declaró que el Municipio había dado cumplimiento al fallo, al haber desplegado fiscalización y pagado las indemnizaciones. Los vecinos, a través de su abogado Claudio Escudero, recurrieron de casación en la forma ante la Corte Suprema, alegando que el fallo de la Corte de Apelaciones había sido dictado con vicios procesales graves: el recurso fue visto el mismo día en que se alegó, en menos de tres horas, y sin la presencia de la parte demandante, quien no concurrió por la existencia de dos resoluciones contradictorias que dejaban incierta la fecha de la vista.
El 8 de mayo de 2020, la Tercera Sala de la Corte Suprema declaró inadmisible el recurso de casación. El máximo tribunal determinó que sí se habían cumplido los trámites esenciales de la vista de la causa, y que el orden del expediente electrónico —al contrario de lo que sostenían los recurrentes respecto del expediente físico— era el correcto. Con esa resolución quedó firme el fallo de la Corte de Apelaciones: el Municipio había cumplido la sentencia.
Para los vecinos, esa conclusión fue un golpe duro pues consideraron que la administración de turno de la época de la señora Barriga, con artilugios, omitió el cumplimiento del fallo de traslado. La feria se mantuvo en El Descanso hasta 2025, cuando las obras del Colector Hugo Bravo obligaron su salida provisional hacia la avenida Longitudinal. Veinticinco años después de instalarse en el sector, y diez años después de la sentencia definitiva que ordenaba una solución permanente, la feria por fin dejó la avenida, aunque no por decisión voluntaria del Municipio sino por una obra de infraestructura.
Municipio invoca decreto alcaldicio y promete fiscalización en El Descanso
Consultada por La Voz de Maipú, la Municipalidad de Maipú respondió que el retorno de la feria a su ubicación original obedece al Decreto Alcaldicio N°00451/2025, que establece expresamente que, una vez concluidas las obras del Colector Hugo Bravo, la feria debe volver a El Descanso. Según el Municipio, dichas obras concluyeron recientemente, por lo que corresponde dar cumplimiento a lo estipulado.
Desde la Municipalidad señalan que, antes de concretar el regreso, se informará a los vecinos de El Descanso, a la 7ª Compañía de Bomberos y a los permisionarios de la feria. Se comprometen además a implementar fiscalización focalizada mediante inspectores municipales, tal como ocurre en las otras 22 ferias de la comuna, y a continuar los operativos en conjunto con Carabineros para enfrentar el comercio ilegal. El propio Municipio reconoció en su respuesta que ese comercio ilegal ya afecta el libre tránsito de los carros bomba, incluso en la ubicación actual de la feria en la Longitudinal.
En las próximas semanas la Feria El Descanso debería volver a su ubicación, afectando -si se permite la ironía- el descanso de un barrio completo. Los vecinos aseguran que volverán a luchar en instancias judiciales para erradicar la feria del sector. El conflicto está anunciado y el Municipio deberá extremar recursos.

Los feriantes han aparecido por el barrio, demarcando -como si les perteneciera- el espacio público y un barrio completo, espera en la angustia una buena noticia: que la feria sea movida a otro lugar y que los miércoles y sábados no deban pedir permiso para entrar o salir de sus hogares.
Rubén Cruz es claro. Si la feria vuelve anuncian que llevarán una vez más el caso a tribunales. «Si la feria vuelve al Descanso iniciaremos nuevamente otra demanda pero esta resultará ser de mayor magnitud ya que la anterior demandamos solamente 63 familias ahora tenemos en carpeta más de 250 familias. Así que eventualmente, los montos por indemnizaciones superarían los 1200 millones», indicó.









Deja una respuesta