Javier Muñoz, de nombre artístico Javier Mudz, es un músico emergente cuya familia aterrizó en la comuna de Maipú en la década de los 90, siendo el menor de dos hermanos.
Muñoz viene de una familia en la cual la música siempre estuvo presente, esto es gracias a que su abuelo y tíos tocaban folclore y su madre cantaba. Junto con esto, su primera guitarra la recibió a los cinco años de edad: “Mi abuelo era folclorista, mi mamá toca y canta, mis tíos igual tocan folclore, entonces por ahí me inicie, y mi abuelo me empezó a enseñar canciones como «El Gorro de Lana» y después partí con otros gustos”.
Primeras influencias
Javier recuerda que la guitarra siempre estuvo presente pero con algunas pausas, ya sea por practicar deportes o por los estudios. El reencuentro con el instrumento Muñoz lo recuerda de esta manera:
“Me gustaba de vez en cuando tocar música y empecé a descubrir bandas, me acuerdo que en 2013 salió el “AM” de los Arctic Monkeys y ahí empecé a escuchar la discografía antigua de ellos. En ese tiempo ya conocía a Oasis, Nirvana o The Strokes por mi hermano, cuando empecé a entender la estética y la “onda” que tenían los Arctic Monkeys pensé que igual estaba bueno hacer música”.
En aquel periodo de tiempo, Javier recuerda la importancia de un amigo que ya no se encuentra en este plano: Fernando.
“Tenía un amigo que falleció, él empezó a tocar guitarra cuando teníamos como 14 años, entonces empecé a retomar el instrumento con el propósito de empezar a tocar juntos. Mi amigo murió el 2018 y ahí dejé de tocar, no podía ver la guitarra… Mi amigo me dejó una guitarra cuando murió y no la he tocado, hasta el día de hoy y en la pandemia empecé a agarrar la guitarra pero para escribir y cantar, cuenta.

Animas: el que lo inició todo
Animas fue el primer proyecto musical serio en donde participó Javier, al que llegó por el llamado de un ex profesor. “El 2021 me llama un ex profesor del colegio para invitarme a tocar a una banda que iban a crear, yo le dije que no porque no tocaba hace mucho, entonces mi profe me decía que necesitaba a alguien con oído y ahí acepté”, narra.
Separada actualmente, animas es recordada por el maipucino como una buena escuela pensando en el rubro musical más serio.
“De partida empecé a tocar con gente mayor que yo, que tenían por ejemplo 10 o 15 años ya en el rubro por ejemplo ya sabían tratar con la gente de los bares. Me enseñaron harto en el aspecto de ver las cosas de forma más profesional, poner atención en detalles que marcan la diferencia”, explica.
Animas se separó en 2025, luego de cuatro años tocando, aunque para fines de 2024, Javier ya empezó a cuestionar que iba a ser de su vida.
“Cuando vi mi edad y empecé a proyectar que iba a hacer con mi vida, me di cuenta que la música era algo que no quería abandonar, pero en la banda sentía que el camino para progresar era más difícil y además requería que cinco personas tuvieran la misma energía. Yo era el más joven, entonces tenía más tiempo y más energía, entonces intentaba arrastrar a los chiquillos y después me di cuenta que no era lo mejor, entonces en vez de traspasar mi energía a ellos que están en otra, mejor empiezo a hacer mi música”, comenta.
Bajo ese contexto, aparece el baterista de Animas, Oliver, quien fue el que impulsó a Javier a comenzar su proyecto como solista.
Nace Javier Mudz
El proyecto solista titulado “Javier Mudz”, se empezó a gestar mientras Animas vivía sus últimos días, Muñoz relata que los ensayos junto a Oliver comenzaron entre los ensayos de la banda.
“A los chiquillos de la banda yo les comenté que iba a empezar con mis canciones, a raíz de que sentía que no íbamos para el mismo lado. Siempre pensé que mi música iba a ser más acústica, pero me di cuenta que estoy muy acostumbrado al sonido rockero y cuando escuchaba lo acústico me empezaba a quedar dormido”, señala.
Sobre dar el primer paso para comenzar su proyecto, Javier comenta que “lo más difícil fue convencerse porque venía en la banda de tocar bajo y no cantar. Ahora escribo, canto, y toco la guitarra, antes había cantado algo pero siempre en mi pieza, en la banda salia al escenario y silencio… Entonces fue eso, convencerse y encontrar las personas adecuadas, ya sea talentosas y con la voluntad, eso me ayudó mucho”.
El financiamiento de las grabaciones era otro aspecto que tenía que tener en cuenta, aunque Javier dice que no fue gran impedimento, ya que él mismo se define como una persona un poco obsesiva, por lo que se privó de algunas cosas para volcar toda su economía a financiar las horas de estudio.
“Mis amigos me decían: -oye, salgamos- y yo tipo: -no gracias-, no me compraba ropa, elimine muchos gastos pero igual hay que ser sinceros, uno igual empieza a trabajar con gente que está dispuesta a cobrarte un poquito menos o que se pueda pagar en cuotas, por ejemplo, cuando grabé, mis amigos me permitieron pagarles en cuatro cuotas”, menciona.
Noel Gallagher, Sam Fender y el folclorista nacional, Luis Castillo, son sus tres referentes a la hora de definir su composición, intentando que las letras no solo tengan coherencia sonora sino que dejen pensando al oyente.

El significado de Maipú
Al momento de escribir sus letras, Javier piensa en vivencias propias, ajenas y en algunas ocasiones pura imaginación. Muñoz se describe como una persona observadora, por lo que sus momentos de composición son en el transporte público.
“No es por precarizar, pero iba bajando de la micro y vi una persona sacando comida de la basura, a las cinco de la tarde… esas son escenas que me dejan pensando y lo escribo. Por ejemplo, donde vivo lo que hago es muy raro, jamás he escuchado rock en Rinconada… cosas que recuerdo las escribo, como cuando iba a la feria con mi abuela”, explica.
Muñoz se remite al sentimiento que alguna vez se vio plasmado en el britpop de los 90, en específico las letras de Oasis.
“A veces tomo el sentimiento de Oasis, decir a veces, quizás no tenemos la mejor vida, pero tenemos vida y mientras exista hay que salir e intentar mejorar´. Creo que eso es lo rico de pertenecer a una comuna como Maipú, es una comuna de gente de esfuerzo, tú ves la Línea 5 a las siete de la mañana y va llena, en la tarde viene llena y todos durmiendo. Desde la vereda que me enseñó el mundo, escribo desde las cosas que me pasan”.
Actualmente Javier Mudz se encuentra preparando el lanzamiento de su segundo single, de cara al lanzamiento de su primer trabajo como solista, el cual aún no tiene nombre, pero que proyecta su publicación entre Abril y Mayo de 2026.









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