Maipucino y doble de Daddy Yankee se presenta en la final de Yo Soy: «Independiente del resultado, yo creo que lo más importante es llegar ahí

Las noticias en tu mail



Te enviaremos -todos los fines de semana- un resumen con las noticias más importantes de la comuna. 

Tus datos están a salvo con nosotros, odiamos el spam igual que tu. Puedes leer nuestra política de privacidad.

 

Compartir

Este domingo y lunes, el programa Yo Soy presentará la Gran Final de esta temporada, y el maipucino Óscar Flores, imitador de Daddy Yankee, es uno de los convocados.

En esta oportunidad, La Voz le hizo una entrevista para conocerlo un poco más a él y también sus expectativas no solo sobre los resultados del programa, sino también de su carrera artística.

Partiendo desde el principio, ¿Cuándo y cómo empezó todo esto de imitar a Daddy Yankee?

Esto partió en 2005, apenas llega el reguetón a Chile. Luego se suma que Daddy Yankee viene por primera vez al Festival de Viña y es ahí donde yo capto la cultura y la empiezo a seguir en la forma de vestir, empecé a cantar… lo seguí porque me gustaba el estilo.

Esto lo mantengo hasta hoy en día pasando por diferentes etapas, desde bien niño hasta hoy en día, donde ya lo tomo como un trabajo profesional.

¿Algunas anécdotas que te hayan marcado en tus inicios?

Más que una anécdota, algo que me marcó en las veces que tenía la oportunidad de cantar en lugares era que siempre se reían, porque yo partí con 12 años, entonces te miraban en menos por eso y por ser doble. Fue una lucha constante que a los dobles se les tome en serio. Ahora es muy diferente.

De todas formas, conocer ese mundo desde tan pequeño fue divertido. Es algo que disfruto, y miro para atrás y todo ese ambiente al que costó entrar, las risas, o como te miraban ahora es anecdótico. Recuerdo que muchas veces no nos pagaban, o nos decían que nos iban a pagar 30 lucas y después no nos daban nada, con suerte unas bebidas.

Pero creo que todo comienzo suele ser duro o fuerte, ya han pasado 10 años y ahora nos encontramos haciendo un trabajo profesional, más maduro, y gracias también al programa y a la pantalla que se nos ha dado.

¿Quiénes han sido las personas que te han acompañado durante este proceso?

Durante el proceso de la imitación en sí, me ha acompañado siempre mi familia, mi papá, mi mamá, amigos que son pocos, pero los mantengo. Menciono a Camilo, que trabaja conmigo desde hace 8 años, Jefry, que fue uno de los iniciales conmigo en este mundo de la imitación, de cantar.

Hoy, ya estando dentro del programa, se ha mantenido mi familia, mi abuela Rosa Ortencia, que en paz descanse, siempre fue la fanática número uno, mi pareja Juani, que está siempre conmigo y que la conocí en el programa, y nuevamente Camilo. Ellos son mi equipo de trabajo.

Esto igual es duro, debido a que uno empieza a viajar, a trabajar, se pierde de cumpleaños, se pierde de eventos importantes con la familia y es el lado triste de esto, porque a los que nos gusta cantar, y que se te dé la oportunidad de poder viajar o crecer, es duro, pero para eso está la gente cercana.

¿Cuál fue el primer programa de talentos en TV que participaste? ¿Cómo te fue?

El primero fue «Mi nombre es», en 2011. El cómo me fue, lo veo desde dos puntos: de crecimiento y de fracaso. A mí me fue bien en dos casting internos del canal, antes de pasar al casting televisivo y cuando pasamos a esa etapa, haciéndome cargo 100% de que no sabía rapear, estaba en crecimiento, no tenía idea de tonalidades, tenía una imitación en pañales y me fue mal.

Si bien el jurado valoró y destacó mi forma de rapear e improvisar, me dijeron que tenía que trabajar los coros, así que para una próxima temporada se destacó que tenía que volver, sobre todo Gustavo Sánchez, gran jurado que en paz descanse, porque él creía en mi imitación. Esa es la parte de crecimiento que yo digo, porque me ayudó totalmente a mejorar mi imitación para llevarla a lo que es hoy en día.

El punto de vista negativo fue que salir en televisión siendo niño trajo burlas y cosas difíciles. El bulling acá en Chile es tremendo, lo viví, pero gracias a Dios lo pasé.

¿Cómo llegaste a YO SOY? ¿Qué expectativas tenías v/s las que se han cumplido?

Yo vi el programa, sabía de él desde la temporada uno, pero no estaba interesado en participar por mi cuenta. En la temporada dos la producción se contactó conmigo luego de ver el movimiento de fotos y videos en redes sociales.

Accedí a participar, les expliqué que tenía ciertos miedos por ser reguetonero, y que creía que no iba a lograr participar por mucho tiempo, y cosas por el estilo, pero me contestaron que me iban a apoyar, que el programa no era solo de música clásica. Perfecto, participamos.

Mi expectativa era que no iba a durar más de tres presentaciones, debido a la música que represento y que suele ser muy prejuiciada, pero cambió totalmente lo que yo tenía en mente. Empezamos a avanzar de a poquito, a la gente le gustó el trabajo que hacíamos, incluso el mismo Daddy Yankee me compartió en su Twitter una presentación de «Gasolina», me comenta el manager Pina Records y ahí yo digo «Ok, a la gente le está gustando».

Empezaron a subir los videos, más de 3 millones de visitas mis participaciones en Youtube, y seguimos avanzando. Tuve más de 35 presentaciones televisivas. Mis expectativas totalmente superadas con llegar al tercer lugar en 2020.

Desde que alcanzas mayor popularidad, ¿cuáles han sido los principales hitos que destacas? (Aquí de puede mencionar el evento en el Caupolicán).

Una vez que alcanzamos mayor popularidad en la calle y el programa, lo que más destaco ha sido el apoyo de la gente, que te comenten bien, que te valoren, que te tiren para arriba con el respecto que el artista merece.

En el ámbito artístico, lo que sobrepasó mis ideales y expectativas en cuanto a lo que yo quería lograr ha sido el hacer un show mío, completo, que me hayan invitado del canal La Red para cerrar su festival de Chilezuela. Lo considero un logro enorme.

Ahí pude trabajar con artistas de calidad, como los bailarines de Yo Soy, Matías Falcon, Yanis, mi equipo, corista Arturo, Camilo Pino DJ, el maquillaje profesional, tener a músico en vivo como Sebastián Philips en los teclados, Valentina Pessoa que es mi corista lírica, equipos de cámaras profesionales. También estuvo mi familia presente. Todo eso enriqueció este hito.

¿Has pagado algún costo por la fama? ¿Cómo te ha ido con eso en el día a día?

En primer lugar, yo no me considero famoso, solo un tipo un poco conocido. De todas formas, esto ha implicado ciertos costos, por ejemplo, me ha tocado no estar en el cumpleaños de mi mamá, porque he tenido que viajar, porque he tenido tres o cuatro eventos el mismo día. Eso ha sido duro.

Yo vivo agradecido del cariño, de que cuando hago un evento, la gente ha hecho filas para tomarse fotos en locales, eso es tremendo. Que te reconozcan por ahí, lo agradezco. Aunque la privacidad se vea un poco sobrepasada, no es que yo ande como Daddy Yankee por la vida, pero de repente te pones un par de lentes o algo que se asemeje y ya la gente te ubica, pero me gusta, me hago cargo, es parte de.

Me gusta compartir con la gente, tomar fotos, mandar saludos, o si a alguien le alienta que yo los pueda saludar, para mí eso es una paga enorme, pero el costo más alto que tiene este trabajo es perder momentos importantes con tus seres queridos.

El tiempo se hace muy acotado y como persona pasas a segundo plano, y te transformas en una máquina de cumplir. Eso es con lo que hay que lidiar, pero se puede, con harta ayuda de Dios.

Independiente de lo que pase en esta final, ¿Cuál es tu proyección como artista?

Siendo sincero, considero que en cuanto a la final, yo tuve mi oportunidad, ya la viví llegando al tercer lugar, lo agradezco. Pero independiente del resultado, yo creo que lo más importante es llegar ahí.

Por mucho de lo que lo diga el público y vote por su favorito, el que tenga más seguidores, el que haga mejor campaña, eso es cosa de uno. Yo aquí no compito con ello, la competencia que tengo ha sido conmigo mismo y eso me da un buen resultado porque por mí el jurado optó por ponerme a la final. El filtro fue enorme y yo me siento muy conforme con ya estar en la final.

En cuanto a mi proyección como artista, es tomar el tributo de Daddy Yankee, hacerlo mundial, hacer la inversión monetaria y proyectarlo para todo el mundo. Viajar, darle más peso a la imitación, incluir banda. Eso es a lo que apuntamos, tomar el The Big Boss Experience, tributo a Daddy Yankee, El Boss Chile, y hacerlo para todo el mundo.

Óscar Flores como Daddy Yankee en Yo Soy | Gran Final

Recomendamos