Tomás Vodanovic participó, junto a más de 100 alcaldes, de un encuentro de más de cuatro horas con el Presidente José Antonio Kast en La Moneda. Se fueron decepcionados: el gobierno se negó a retirar la urgencia al Plan de Reconstrucción Nacional.
Acompañado por las alcaldesas Karina Delfino, Carla Atman y Macarena Ripamonti, y más de un centenar de jefes comunales, el edil fue directo al salir del Palacio de Gobierno.
«Este es un proyecto que va a perjudicar directamente no solo a los municipios, sino que a las personas que nosotros representamos», advirtió.
El foco del conflicto: el Plan de Reconstrucción Nacional
El motivo central del encuentro fue el Plan de Reconstrucción Nacional, proyecto de ley que los alcaldes consideran una amenaza directa para el financiamiento municipal. Vodanovic y sus pares pidieron al Presidente que retirara la urgencia del proyecto para priorizar el diálogo. La respuesta fue una negativa rotunda.
Para el alcalde de Maipú, el impacto sería inmediato y concreto en los servicios que reciben los vecinos cada día.
«Va a tener consecuencias graves de aprobarse este proyecto. Tendrán que ser muchos los programas, las políticas que vamos a tener que recortar en el municipio», señaló.
Y fue más específico: «Son recortes presupuestarios graves que van a afectar servicios básicos en materia de salud, de educación, de seguridad, de pavimentación de calle, de ayuda social que damos como municipio».

A quién beneficia y a quién perjudica
Tomás Vodanovic fue categórico al explicar la lógica que, a su juicio, hay detrás del proyecto. Los recortes en servicios esenciales para las comunas se realizarían para financiar rebajas tributarias a quienes más tienen.
«Las contribuciones, el impuesto a las grandes empresas son medidas tributarias que buscan cuidar el bolsillo de quienes más tienen, pero van en desmedro de la gente que nosotros representamos», afirmó.
«Todo eso por disminuirle los impuestos a gente que tiene mucho», añadió.
Una reunión que no dio frutos
A pesar de haber asistido con argumentos técnicos y sociales, el edil describió la reunión como un ejercicio sin resultado.
«Planteamos nuestro argumento, pero sentimos lamentablemente que no fueron del todo escuchados, que no fueron considerados, y que hay una convicción muy grande del gobierno de avanzar con su agenda más allá de la afectación que esto pueda tener», explicó.
La alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, quien estuvo presente junto a Tomás Vodanovic, resumió la jornada de forma contundente: «Las cuatro horas de reunión no produjeron ningún acuerdo».
«Vamos a seguir levantando la voz»
A pesar de la decepción, Tomás Vodanovic fue claro en que los alcaldes no abandonarán la disputa.
«Nos retiramos un tanto decepcionados, pero vamos a seguir trabajando, vamos a seguir levantando la voz en un tono colaborativo, constructivo y respetuoso, pero defendiendo siempre la vida de nuestros vecinos, que va a ser afectada gravemente con este proyecto», concluyó.
