/ Temporada respiratoria

Un tercio de las urgencias en Chile ya son respiratorias y el invierno aún no llega

El rinovirus y la influenza A lideran la circulación viral mientras las camas críticas de adultos superan el 92% de ocupación. Una epidemióloga advierte que el peak se espera entre junio y julio.

Sebastián Ávila

Sebastián Ávila
14 de junio de 2026 ·
Un tercio de las urgencias en Chile ya son respiratorias y el invierno aún no llega

El invierno avanza y los números lo confirman sin margen para el optimismo. Durante la semana epidemiológica 20 de 2026, el 31,9% de todas las consultas de urgencia en Chile correspondió a causas respiratorias. La positividad de las muestras analizadas llegó al 45,2%, lo que equivale a decir que casi uno de cada dos test resultó positivo. Y la curva, según los especialistas, todavía no toca su techo.

«Nos encontramos en el período de mayor actividad respiratoria del año», afirma María Jesús Hald, epidemióloga de la Facultad de Medicina de la Universidad Andrés Bello. La circulación viral en Chile sigue una lógica estacional conocida: comienza a trepar en abril, se acelera en mayo y alcanza su punto más alto entre junio y julio. Lo que viene, en otras palabras, puede ser más exigente que lo que ya se está viviendo.

El mapa viral de este año

El rinovirus encabeza las detecciones con el 40,8% del total notificado por el Instituto de Salud Pública. Lo sigue la influenza A con el 27,6%, porcentaje que ha crecido de forma sostenida durante las últimas seis semanas. Completan el cuadro el Virus Respiratorio Sincicial (VRS), Parainfluenza, Adenovirus, Metapneumovirus e Influenza B, todos con presencia activa en simultáneo.

La evolución del año tiene su propia secuencia. En marzo predominaba el rinovirus, que habitualmente es el primero en repuntar al final del verano. En abril se sumó la influenza A, que pasó de representar cerca del 14,9% de las detecciones a fines de ese mes a cerca del 28% en mayo. Hald anticipa que ese porcentaje probablemente seguirá escalando durante junio.

La comparación con años anteriores revela particularidades:

El 2022 estuvo marcado por una circulación precoz y muy intensa de VRS que saturó el sistema pediátrico —situación que llevó entonces a adelantar las vacaciones escolares de invierno—. El 2023 registró uno de los mayores brotes de influenza de la última década. En 2024 y 2025, varios virus coexistieron con mayor equilibrio entre sí. «Este año destaca nuevamente el rápido ascenso de la influenza A», subraya la académica.

Hay un fenómeno de fondo que explica parte de estos cambios: la pandemia desajustó los ciclos estacionales que los epidemiólogos conocían bien. La interrupción de la circulación viral entre 2020 y 2021 alteró esos patrones, y desde entonces los virus ya no se comportan con la misma predictibilidad de antes.

Un sistema bajo presión

El alza en las consultas ya impacta la red asistencial. Las atenciones por infecciones respiratorias agudas bajas crecieron un 8,5% respecto de la semana anterior, con mayor incidencia en menores de un año y en edad escolar.

Las cifras de camas críticas son elocuentes: las 734 camas pediátricas del sistema integrado registran una ocupación cercana al 67%, mientras que las más de 4.400 camas críticas para adultos superan el 92% de ocupación. Hald agrega un dato que ilustra bien por qué el contagio se acelera en esta época: durante los meses más fríos, una persona puede pasar hasta el 90% de su tiempo en espacios cerrados, lo que multiplica las oportunidades de transmisión.

Cuándo ir a urgencias y cuándo no

No todo cuadro respiratorio requiere urgencias, pero hay señales que sí exigen atención médica inmediata. La epidemióloga menciona: dificultad para respirar, respiración acelerada, hundimiento de costillas, coloración azulada en labios o dedos, compromiso de conciencia, dolor torácico persistente, fiebre prolongada y deterioro marcado del estado general.

En lactantes, la dificultad para alimentarse, las pausas respiratorias y los signos de deshidratación son alertas que no se deben ignorar. En adultos mayores, la confusión súbita puede ser la primera señal de una infección grave, incluso antes de que aparezcan síntomas respiratorios evidentes.

El mensaje desde la salud pública es el mismo de siempre, pero no por eso menos urgente: vacunarse, ventilar los espacios y usar la red asistencial de forma adecuada son, concluye Hald, las herramientas que más vidas pueden proteger este invierno.

Noticias relacionadas
campaña vacunación e inmunización 2025Noticias de Maipú

Campaña de Vacunación 2025: Minsal comienza período de inoculación nacional con hito en Maipú

Necesitamos tu voz
Maipú necesita un periodismo local valiente e independiente
Nuestra meta 2026 es llegar a 1.000 suscriptores. Únete desde $3.000 y activa el LVDM Pass con hasta 25% de descuento en bares, cafés y restaurantes de la comuna.

Sebastián Ávila

Sobre el autor
Sebastián Ávila
Periodista y Magíster en Políticas Públicas
Encargado de Publicidad en La Voz. Periodista de la UC, Magister en Políticas Públicas y maipucino.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *