Vecinos de Villa Bosques del Sur preocupados por invasiva construcción en su pasaje

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Hace casi dos años, vecinas y vecinos de Villa Bosques del Sur (Camino El Bosque con Camino a Melipilla, Maipú), notaron que comenzaría una construcción junto a su pasaje principal.

Se trataba de un proyecto inmobiliario a cargo de la empresa Los Silos, el cual compromete una obra de seis torres de departamentos, cada uno de tres pisos, además de 76 plazas de estacionamiento y una zona de locales comerciales.

Al principio no se había producido ningún tipo de alarma entre la comunidad, hasta que la construcción comenzó a avanzar y a comienzos de este año se percataron de que la entrada a este nuevo condominio sería por la misma calle que ellos utilizan para entrar y salir de sus casas: Capellán Florencio Infante.

Aparentemente no suena como un problema muy grave, pero lo cierto es que se trata de una calle bastante angosta, donde ya se produce una alta congestión en la actualidad para tomar Camino El Bosque que preocupa a los residentes, quienes no dudaron en comenzar a tomar cartas en el asunto.

camino de entrada y salida construcción

Casi de inmediato, se formó un comité encargado de gestionar la comunicación con autoridades para ver la posibilidad de detener y modificar la parte de la obra destinada a la entrada del futuro conjunto habitacional.

«Nuestro tema no es en contra de la construcción en general, ni de los departamentos, tampoco por las personas que van a llegar. La cuestión que nos complica es la mala convivencia de transporte que se va a dar después de la construcción«, aclara Fabiola, una de las integrantes del comité.

«Lo único que queremos es ver la opción de que se cambie el acceso vehicular«, recalca la vecina. De hecho, a ellos les hace mucho más sentido que la entrada a esta condominio sea por la calle paralela, en Avenida Vecinal, por la que hay un flujo mucho menos de autos y, por tanto, es altamente más expedita.

Hay que estar ahí para darse cuenta de lo caótico que es no solo el tráfico, si no la tensa situación que se da entre conductores queriendo avanzar.

Alta congestión vehicular en Avenida El Bosque

Hace dos meses meses, maipucinos del sector Avenida El Bosque formaron una mesa de trabajo para tratar el tema del alto tráfico vehicular que hay por el barrio, en donde participa tanto la comunidad, como también el Municipio y concejales.

«Han sido puras respuestas negativas«, asegura Jeymmy Conejeros, la presidenta de la junta de vecinos de Villa Bosques del Sur. «Como se viene el melitren (tren Alameda-Melipilla), están todos los dados puestos ahí, pero falta aún para que se concrete, ¿qué vamos a hacer mientras tanto?», se pregunta, añadiendo que les han dicho que, por ahora, no se puede hacer nada para descongestionar el flujo vehicular.

«Los fines de semana largo no te imaginas el taco que se forma aquí (Avenida El Bosque). Si queremos salir en auto nos quedamos atrapados en la villa porque no se puede«, complementa César, otro de los vecinos parte del comité.

«Ahora además del taco que se hace en El Bosque, vamos a tener taco en esta calle que es la única que tenemos nosotros para entrar y salir. Va a ser malo para nosotros y para las personas que lleguen a vivir a este condominio, que quizás ni se imaginan esto de la congestión», expresan los vecinos.

Cansados de una diplomacia sin respuesta

La primera vez que los vecinos de Villa Bosques del Sur se pronunciaron fue el 28 de mayo del presente año. Le enviaron un mail a la exalcaldesa Cathy Barriga, que estaba en la administración en ese entonces.

Le presentaron el problema, adjuntaron antecedentes, observaciones y la solución que proponían. Era un mail contundente, con imágenes de la situación, incluso tomas aéreas, pero nunca tuvieron una respuesta.

Cuando llegó Tomás Vodanovic a la Municipalidad, volvieron a insistir con un correo parecido, un poco más acotado, y esta vez sí hubo respuesta.

Según comentan los afectados, con ayuda también de concejales, el alcalde llegó hasta la villa para hablar con los vecinos y abordar la problemática y se comprometió a darles apoyo y a gestionar la visita del director de obras de la Municipalidad de Maipú, Germán Arce.

El edil cumplió su palabra y Arce llegó, pero no sirvió de nada: Les dijo que ya no había nada que hacer, que era algo que cumplía con las reglas y ya no estaba a su alcance.

«El alcalde nos había prometido ayuda jurídica también, pero la Municipalidad ya se lavó las manos con eso y estamos buscando asesoría por nuestra cuenta», explica Jeymmy.

Además del camino jurídico, los vecinos han pensado en «hacer incluso una manifestación en la obra para que se pare y se nos han ocurrido 20 mil cosas más. Pero aquí tenemos educación y no queremos llegar a eso«, comenta Fabiola.

«No le estamos pidiendo ayuda económica a nadie, sabemos que la muni está quebrada, solo queremos ser escuchados y que entiendan nuestra preocupación», agrega.

Lamentablemente, el camino de la diplomacia hasta ahora no les ha servido, y su desesperación es cada vez más grande al ver que la construcción avanza cada vez más.

Cabe señalar que la comunidad incluso creó una cuenta de Instagram destinada a visibilizar el problema y dejar constancia de los malos ratos que han tenido que soportar los vecinos debido a la construcción.

construcción insegura

Otros problemas ligados a la construcción

Además de la alta congestión vehicular que aportará la entrada del condominio por la calle Capellán Florencio Infante, existen otros temas que preocupan a la villa.

«Una vez se cayó una plancha de madera por el viento, si caía arriba de un vecino probablemente lo mataba«, aseguraron.

Felipe, uno de los vecinos que integran el comité y que trabaja en el área de la construcción, explica que la empresa a cargo de la construcción no ha cumplido con todos los requisitos y medidas de seguridad.

«Yo les mandaba correos con distintas observaciones, y una vez que lo recibían, hacían los cambios correspondientes», relata Felipe. Por ejemplo, la construcción no había puesto las mallas de seguridad, que sirven para distintas cosas, como aislar el polvo y proteger a la comunidad de posibles desprendimientos.

En otra ocasión, Felipe relata que «cuando estaban rompiendo la calle para agrandarla, no pusieron nada para delimitar el espacio, estaba la máquina expuesta y también un tremendo hoyo, si pasaba un auto sin darse cuenta se caía», sin mencionar al alto flujo de niños que juegan por ese sector, corriendo o andando en bicicleta.

«La maquinaria que estaban usando igual era desproporcionada, como para construir carreteras o autopistas», explica el vecino entendido en la materia.

Al principio, de hecho, relata que para la construcción se estaba usando un martillo rompepavimentos mucho más grande de lo necesario. «Toda la villa vibraba y todos pensamos que estaba temblando. Una vecina tiene un hijo autista y se complicó mucho porque el hijo se descompensa con los temblores«, señala Felipe.

Cada mail que ha enviado Felipe ha sido resuelto positivamente, pero probablemente si él nunca se hubiese preocupado del asunto, la construcción se seguiría llevando a cabo de forma indebida y poco segura. Además, comentan que no hay nadie que fiscalice el proceso.

Los vecinos y vecinas de Villa Bosques del Sur realmente expresan estar desesperados. Llevan meses intentando dialogar, y, hasta ahora, solo han recibido promesas sin concretar.

«Primero, no le estamos pidiendo plata a nadie. Segundo, la obra avanza sin ninguna fiscalización. Y tercero, toda la comunidad se ve vulnerada con este proyecto«, concluye Fabiola, quien en medio de la angustia, con el resto de los vecinos, espera recibir una respuesta pronto para saber qué pasará con su calidad de vida con esta construcción.

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