En las últimas horas, el Presidente electo, José Antonio Kast, comenzó a despejar las incógnitas sobre su futuro gabinete regional. Entre los nombres confirmados para las Delegaciones Presidenciales destaca el de Ericka Farías, quien asumirá el mando en la Región de Magallanes.
Aunque su carrera ha estado ligada fuertemente al extremo sur, en Maipú su nombre no pasa inadvertido. Farías tuvo un paso breve pero significativo por la Dirección Jurídica del municipio local en uno de los momentos más críticos de la administración de Cathy Barriga.
Una trayectoria de peso técnico
Farías, de 42 años, es abogada de la Universidad de la Santísima Concepción y cuenta con un diplomado en Derecho Ambiental por la Universidad de los Andes. Su currículum es robusto: fue Gobernadora Provincial en Magallanes, Directora Jurídica en Punta Arenas y gerenta de relaciones comunitarias en el sector privado.
Sin embargo, su aterrizaje en Maipú en diciembre de 2019 fue visto como un intento de «ordenar la casa». Llegó para reemplazar a Abel Sepúlveda, el abogado que se convirtió en el símbolo de la fallida estrategia judicial del municipio en causas laborales, la cual terminó costando miles de millones al erario público. Mientras Sepúlveda era ascendido a Administrador Municipal, Farías asumía la difícil tarea de profesionalizar un área jurídica debilitada.
El «tope» de la gestión Barriga
A diferencia de otros directivos de la época, Farías es recordada por los funcionarios de carrera como una de las profesionales más competentes que pasó por la gestión de Barriga. «Técnicamente era muy buena, quizás la mejor directora jurídica que tuvimos», confiesa una fuente que conoció de cerca su trabajo a La Voz.
Pero en una administración hoy cuestionada ante la justicia por delitos de fraude al fisco, la competencia técnica resultó ser un estorbo. Según diversas fuentes, la alcaldesa comenzó a ver en Farías un «tope» para sus decisiones, un obstáculo legal que no estaba dispuesto a ceder ante los impulsos de la autoridad de entonces.
La abogada llegó a Maipú como un cuadro técnico recomendado por los partidos políticos de la coalición para ganar experiencia en la Región Metropolitana. No obstante, tras su salida, los partidos cerraron el grifo de cuadros profesionales, dejando a Barriga sin ese respaldo técnico externo.
La foto que selló su salida: «¿En sintonía?»
La salida de Ericka Farías de Maipú, tras apenas cinco meses en el cargo, no fue por falta de capacidades, sino por un choque estético y de criterio con Cathy Barriga en los albores de la pandemia de COVID-19.
En una reunión de directores y jefaturas de confianza para coordinar la emergencia sanitaria, la entonces alcaldesa solicitó al final del encuentro una fotografía grupal donde todos aparecieran sonriendo. Fue en ese momento cuando Farías alzó la voz, sugiriendo que, dada la gravedad de la situación sanitaria que el país empezaba a enfrentar, no era apropiado posar con sonrisas.
La respuesta de Barriga fue inmediata y lapidaria. Frente al equipo de comunicaciones, señaló que la abogada «no estaba en sintonía» con el espíritu del equipo. Pocos días después, se le solicitó la renuncia.
Hoy, mientras la exalcaldesa enfrenta procesos judiciales, Ericka Farías regresa a la primera línea de la política nacional, esta vez desde su zona de origen y bajo la confianza directa del Presidente electo, José Antonio Kast.
