Un día disfrutando un heladito en María Heladería, el Javier, dueño de Veneno Sudaka y excelente cocinero dijo algo a la pasada. Era una conversación trivial sobre las próximas elecciones y me contó que el día anterior, con unos amigos, había compartido unos shops y comido el mejor completo de Maipú.
Por un instante el mundo se detuvo. «Perdona ¿y dónde sería eso?, pregunté con la curiosidad propia de alguien que encuentra que el shop con el completo son el espacio perfecto para arreglar el mundo con los amigos.
«En el TerraNova», me dijo y tuve que reconocer que, aún cuando trabajo en un medio híperlocal ese nombre no estaba en mi ruta. «Queda cerca del Jumbo de Pajaritos, por la misma vereda pero casi al frente del Cerro 15».
La idea se alojó en ese espacio en la cabeza donde uno almacena todos aquellos lugares a los que se promete ir alguna vez. En este caso, la ida era súper factible. El RestoPub Terranova queda a una cuadra de la oficina.
Hace algunos años hicimos «La Ruta del Completo«, y ahora volvimos a buscar una preparación que nunca decepciona. ¿Cómo nos fue?
¿El mejor completo de Maipú?

Ubicado en Pajaritos #3488, el TerraNova es el típico bar con Shop Cristal a $2500 y un par de televisores donde se pueden disfrutar partidos de fútbol. En el día, la afluencia de público es baja y los completos se hacen esperar.
Esa espera (en la que estas bajando un shop) se debe a que tienen la excelente costumbre de calentar el pan hasta ese punto que queda con la crocancia justa. Nosotros pedimos shop de Heineken y mientras conversamos esperamos con paciencia nuestros completos.
Uno de los redactores pidió un tomate mayo y otro con vienesa queso. Para gustos los colores. Nosotros pedimos dos italianos cada uno. Transcurrido unos minutos la magia (o la luz) se hizo.
Llegaron a la mesa los completos ($3.000 cada uno) y el pan venía preciso, la vienesa era de buena calidad y el tomate mojaba la preparación. La palta era eso: palta de verdad, sin cosas para hacerla cundir. Y era mucha. El completo era pesado porque rebosaba de ingredientes. La mayonesa tenía un toque de ajo.
La persona que nos atendió nos explicó que la preparaban en el lugar y que lo hacían dos veces al día. Salimos contentos, porque hace rato no nos comíamos un completo tan rico.
Al otro día volvimos con la editora del diario, para mostrarle el hallazgo que habíamos descubierto (gracias, Javier ❤️).
